Madrid

La patrulla municipal que cuida de la convivencia entre ocio y descanso

(Foto: Ayuntamiento de Madrid).
Daniel Jiménez Vaquerizo | Sábado 18 de noviembre de 2023

Ataviados con chalecos montan los stands en las zonas con mayor afluencia en la noche madrileña, allí donde se concentran los locales más concurridos y también, las mayores quejas vecinales por el exceso del ruido. Los mediadores sociales del programa municipal ‘Salimos sin molestar’ comienzan una nueva jornada en la undécima edición de este programa organizado por el área de Gobierno de Urbanismo, medioambiente y Movilidad.

Además de las actividades en la vía pública, los equipos llevan a cabo iniciativas en plataformas digitales. Por otro lado, también han puesto en marcha un número telefónico de asistencia al usuario disponible en todo momento. "Nos encargamos de concienciar sobre el descanso y recabar información a través de encuestas a los viandantes”, explica a Madridiario Fran Crespo, uno de los mediadores que estos días recorre los lugares más icónicos de la noche madrileña. En sus acciones se acercan también a los establecimientos para colocar en su puerta alguno de los carteles de la campaña que utiliza el gato como símbolo de sigilo y silencio, “entrada la noche nos acercamos también a los locales de la zona para hacerles partícipes de la iniciativa”, subraya Crespo.

Imagen de la campaña con el gato como símbolo de sigilo y silencio. Foto: Ayuntamiento de Madrid

Entre todos los materiales que se encuentran en sus stands se puede ver una guía con pautas detalladas para acercarse a la tan ansiada convivencia entre el odio y la fiesta. Además, los mediadores conversan con vecinos y titulares de estos establecimientos, así como con sus clientes explicándoles las recomendaciones prácticas relacionadas con la reducción de ruido durante el montaje y desmontaje de las terrazas, así como el respeto de los horarios de cierre. También se enfatiza la importancia de disminuir el ruido al depositar las botellas de vidrio en los contenedores, así como la obligación de realizar una adecuada insonorización de los locales de entretenimiento y garantizar el correcto funcionamiento de los limitadores de potencia de los sistemas de sonido.

Explican cómo disminuir el ruido al entrar y salir de los locales

Los mediadores se fijan en detalles que parecen pequeños, pero en mitad del descanso nocturno puede generar iguales molestias, por ello explican a quienes disfrutan de la noche cuál es la manera adecuada de abrir y cerrar las puertas de los establecimientos para minimizar el ruido, así como medidas para un uso responsable del espacio público al conducir vehículos o modular la voz en el entorno de las entradas a los locales. Crespo reconoce que en múltiples ocasiones actúan como receptores de las quejas vecinales: “Nos ven con los chalecos y nos trasladan muchos problemas de convivencia, en ocasiones tenemos que relajarles y encaminar su denuncia”, reconoce el mediador, que este sábado volverá a recorrer las calles de la Zona de Protección Acústica Especial (ZPAE) en Trafalgar-Ríos Rosas, Cardenal Cisneros-Olavide y en Malasaña. Entre risas recuerda a este medio que en alguna ocasión les han llegado a confundir con policías, "apuntamos su queja y lo trasladamos aunque no se esape de nuestra responsabilidad".

Esta iniciativa volverá a recorrer las calles días 23 y 25 en el distrito Centro. El jueves 23, en Chueca; el 24, en La Latina y Cava Baja, y el sábado, en Lavapiés. Finalmente, la última intervención se realizará entre el jueves 30 de noviembre, en Huertas y el primer fin de semana de diciembre en la ZPAE Azca-Avenida de Brasil de Tetuán y en la zona de Ibiza-Sainz de Baranda en Retiro, respectivamente.

Iniciativa de 2017 con apoyo de hosteleros y vecinos

El programa surgió durante el mandato de Manuela Carmena, aunque el Ejecutivo de Martínez-Almeida no ha eliminado la iniciativa y ha seguido desarrollándose durante la pasada legislatura con el Gobierno del PP y Ciudadanos. Ahora, con el nuevo mandato de Almeida la iniciativa vuelve a recorrer lugares declarados como ZPAE.

El programa nació de una demanda vecinal y un año antes, en 2016, la Federación Regional de Asociaciones Vecinales de Madrid (FRAVM) firmaba con el Ejecutivo municipal la Carta Ciudadana por la Ordenación y Sostenibilidad del Ocio a la que se sumaba también la rúbrica de Plataforma de Asociaciones por el Turismo, el Ocio, la Hostelería y la Cultura de la Comunidad de Madrid.

Este documento abría un espacio de constante diálogo conjunto para examinar el presente modelo de entretenimiento en la ciudad de Madrid, centrándose especialmente en las actividades nocturnas, con el objetivo de consensuar propuestas orientadas a abordar los problemas identificados, sus efectos externos y mejorar la calidad del mismo. Otro de los pasos que dio el Ejecutivo de Carmena fue poner en marcha un Plan para el Ocio en la capital, aplicando la carta firmada por todos los actores implicados. En 2018 se creó además la figura de la Comisionada del Ocio, un representante para coordinar las acciones encaminadas a lograr la ansiada paz en la noche madrileña. Tras el cambio de mando en Cibeles, la figura de la Comisionada quedó eliminada por el equipo de Martínez-Almeida.

Más de 1.000 asociaciones contra el exceso de ruido

Aunque no cesan los esfuerzos de iniciativas como la que se desarrolla en Madrid, son muchas las entidades las que reclaman más acciones a las administraciones para luchar contra la contaminación acústica. A inicios de este año, asociaciones vecinales de todo el país lanzaron una campaña de sensibilización sobre las consecuencias del ruido en la salud. La propuesta, que reúne a más de 2.600 entidades y organizaciones en todo el país, se marca como objetivo sensibilizar a las autoridades y a la población acerca de los perjuicios generados por el ruido y la contaminación acústica en la vida de las personas. Además, estas entidades urgen abordar de manera inmediata las formas de prevenirlo o reducirlo. Ha llegado el momento de tomar medidas sin más demora.

Protestas vecinales contra el ruido de las terrazas en Madrid. Foto: Chema Barroso

Para fomentar la concienciación acerca de este problema señalan como fundamental proporcionar información adecuada a la población sobre los daños que la exposición al ruido puede ocasionar, ya que afecta de manera significativa a la salud y a la calidad de vida. No se trata simplemente de una molestia, sino de un problema de salud pública que, además, vulnera los derechos fundamentales de quienes están expuestos a dichas interferencias. Consideran urgente exigir a las administraciones públicas competentes el cumplimiento de las leyes y sentencias diseñadas para proteger los derechos fundamentales de la ciudadanía, preservar la salud y la inviolabilidad de sus domicilios.

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