Cientos de vecinos se han manifiestado en la tarde de este jueves contra la tala de árboles en el distrito de Arganzuela por la ampliación de la Línea 11 de Metro de Madrid en un nuevo acto de protesta en el que se han mostrado convencidos de que con la oposición vecinal "lo van a parar" porque "están defendiendo su ciudad".
La concentración ha empezado a las 19 horas en el Metro de Palos de la Frontera, para finalizar en la Casa del Reloj, en Matadero, y ha sido convocada por Unión Vecinal El Barrio no se Tala, Yo Defiendo este Árbol, Plataforma Stop Cocinas Fantasma, Stop Espacio Delicias y La Farma.
Algunos políticos de izquierdas se han sumado a la protesta, como la portavoz de Más Madrid en el Ayuntamiento, Rita Maestre; la portavoz de la misma formación en la Asamblea, Mónica García; y la portavoz socialista en el Consistorio, Reyes Maroto, quienes han reclamado que se detenga la tala de árboles.
Maroto ha instado al alcalde a escuchar "las reivindicaciones vecinales" y que se preserve el arbolado de Arganzuela. "Todos los jueves seguiremos saliendo a la calle para que la política 'arboricida' de Almeida cambie y se preserve la riqueza natural que tiene Madrid. Yo le pido que no se quede en Cibeles, que salga a las calles y que escuche a los vecinos", ha indicado a los periodistas.
Por su parte, Rita Maestre, y la portavoz de la misma formación en la Asamblea, Mónica García, han criticado "la cruzada contra los árboles" de Almeida, y de la presidenta, Isabel Díaz Ayuso, y han asegurado que "se puede ampliar infraestructuras sin eliminar zonas verdes".
"Los vecinos ven cómo un gobierno municipal y autonómico están en contra de los árboles, del verde y del aire limpio. Están decididos acabar con el poco verde que tiene la capital", ha lamentado la portavoz de la formación en el Consistorio al inicio de la marcha convocada por plataformas de vecinos contra la tala de árboles en Arganzuela.
La movilización coincide con las fiestas de la Melonera y, además de servir para protestar contra la tala de árboles, también se han incluido otras reivindicaciones como la regulación de las cocinas fantasma. Los convocantes reclamam "una ciudad digna, verde y habitable", lo que pasa por poner coto a las cocinas industriales y erradicar los "pelotazos urbanísticos a costa de espacios y servicios públicos".