Sentido común y prudencia. Es el consejo que no se cansan de repetir los socorristas ante las cifras récord de muertes por ahogamiento registradas desde principio de año en playas, piscinas y embalses. Ya son 230 personas, según la Federación Española de Salvamento y Socorrismo. Más de 50 fallecieron en junio y este mes de julio ya se ha superado la treintena.