Se acaba de producir un cambio importante en el equipo de Gobierno al incorporar a Ciudadanos. Ha sido una decisión muy criticada porque aseguran que es el 'pago' por el apoyo de ese partido a los Presupuestos, al PGOU y a otra serie de iniciativas. ¿Se ha sentido usted obligado por las circunstancias a tenderles la mano?
No, ha sido un proceso muy natural y empecé la legislatura mirando a nuestra izquierda. El Partido Socialista tendió la mano a la investidura, sin ser necesarios los votos, a Unidas Podemos. Y, efectivamente, se cerró un acuerdo de investidura con Podemos para marcar un camino a seguir. A los pocos meses ese camino se diluyó. Las contradicciones en el seno de esa coalición en la que votan diferente e, incluso, han llegado a enfrentarse en los juzgados el concejal de Izquierda Unida y la de Podemos hace imposible llegar a un acuerdo con una formación inestable.
Sin embargo, hay grandes temas de la ciudad, urbanísticos y presupuestarios, que necesitan mayoría absoluta y el Partido Socialista solo tiene 12 concejales. En medio de esta situación llegó la pandemia y hemos de reconocer que fue Ciudadanos, con seis concejales, el único que respondió a una llamada de solidaridad y de trabajo conjunto. Pudimos trabajar con ellos desde fuera del Gobierno en, por ejemplo, movilizar tres millones de euros para paliar los efectos de la pandemia entre los comerciantes y entre la población. Y ya establecimos una oficina de trabajo en la que también los proyectos a medio plazo se tratarán finalmente en este año. A finales de 2021, ya no estábamos en una emergencia sanitaria, sino en una reactivación económica. Lo podríamos intentar solos o acompañados y decidimos acompañarnos de Ciudadanos. Y ellos también tenían interés para aprobar de aquí a un mes los Presupuestos más importantes de todos estos años: 220 millones de euros que van a permitir movilizar hasta más de 20 millones en inversión para mejorar nuestras calles, nuestros parques, que nos van a permitir salir de un plan de ajuste impuesto en 2012 por la mala gestión de anteriores equipos por parte del Ministerio de Hacienda.
En definitiva, conseguimos una mayoría absoluta sobrada y fruto también de un trabajo conjunto y una relación que se ha ido estrechando a lo largo del tiempo. Las críticas vienen por los extremos, sobre todo desde una Izquierda Unida y Podemos que ni está unida, ni ha podido articular un discurso claro en esta ciudad. Por otro lado, tenemos una derecha despechada de un Partido Popular que consideraba que Ciudadanos iba a ser absorbido por sus siglas. Y lo único que encuentro en la calle cuando paseo, cuando voy a las asociaciones es apoyo. Yo creo que una acción centrada en esta ciudad es la acción más querida por los vecinos y vecinas de Alcalá y esta lo es.
Han comenzado las obras de peatonalización del oeste de la zona centro, que además va a ser una zona de bajas emisiones. ¿Es el gran proyecto de esta legislatura?
Será el entorno de la Plaza de los Santos Niños y las calles aledañas, que básicamente reproducirán lo que podía encontrarse en el siglo XVII en Alcalá de Henares: una calle peatonal 1,3 kilómetros que te permitiría entrar por la puerta de Madrid y salir por la puerta de Guadalajara sin preocuparte para nada del tráfico. Eso es importantísimo para vivir una ciudad de calidad. El centro histórico de Alcalá no solo es beneficioso para los que viven en el centro, sino que es el orgullo y la referencia para todos los que vivimos en la ciudad.
¿Cómo se resuelve el tráfico en esas zonas peatonalizadas?
El tráfico lo hemos resuelto por una serie de vías reformadas a lo largo de estos años y que continuamos mejorando con ese proyecto de rotondas y de pasos de cebra que permiten, sin superar una velocidad punta de 30 kilómetros por hora, hacer los itinerarios más cortos y seguros. Anteriormente era una ciudad que atravesaba el centro histórico, con semáforos y coches que iban a 50 kilómetros por hora tratando de saltárselos... Los conductores de autobuses urbanos, los taxistas y las personas que más tiempo conducen por las calles de Alcalá de Henares reconocen y apoyan esta iniciativa porque ha supuesto una mejora tanto para el peatón como para el conductor.
Sobre el Plan General de Ordenación Urbana, ¿es cierto que quieren urbanizar suelo protegido?
Lo mejor que tiene este plan es el equilibrio entre medio ambiente y desarrollo económico, la necesidad de que haya metros cuadrados de desarrollo económico para no perder inversiones. En Alcalá de Henares han llamado a nuestra puerta empresas que no han podido instalarse, y se han ido a Guadalajara o a Torrejón. Es una verdadera lástima, porque necesitamos revertir esa recalificación masiva que se hizo en tiempos del Partido Popular, ese terreno residencial se va a terminar construyendo, no se puede revertir y hay que equilibrar que sea una ciudad donde vivir pero también donde trabajar, e incluso tiene una componente medioambiental. Queremos que nuestros vecinos y vecinas no se tengan que desplazar a todos los municipios de Madrid por no generarse empleo en Alcalá de Henares. Se están perdiendo, como digo, inversiones para instalarse en espacios exactamente iguales a los de Alcalá de Henares, pero aquí todavía no tienen esa calificación para poderse utilizar. Y, por otro lado, este plan también quiere cerrar heridas profundas del desarrollo urbanístico de la ciudad: grandes espacios como la antigua fábrica de Roca o la actual fábrica de química sintética se han quedado en el medio del casco urbano. Es bueno sacar de ahí esa fábrica abandonada o esa fábrica de producción y hacer en ellas nuevos barrios que permitan una mejor relación entre el norte y el sur de la ciudad.
Hablando de inversiones, ¿como de importantes van a ser los fondos europeos para el Alcalá?
Son fundamentales. Alcalá de Henares está pidiendo fondos en materia de medio ambiente para la rehabilitación del río Henares porque tenemos un medio ambiente importante que hay que preservar. También estamos pidiendo fondos para el desarrollo turístico de la ciudad, algunos desde la Comunidad de Madrid y, sobre todo, del Gobierno de España, que nos da tres millones de euros para invertir en patrimonio por ser ciudad patrimonio mundial. Queremos remodelar la plaza de San Lucas y construir un museo de la ciudad, entre otras cosas. Y luego tenemos las derivadas propias de una ciudad grande como es la peatonalización, la movilidad, la digitalización... cuestiones en las que también estamos participando. Al final, para poder gastar todos estos fondos, los gobiernos de Europa los están dividiendo entre sus regiones, comunidades autónomas, distintos ministerios. Hay muchas ventanillas y estamos llamando a todas.
Potenciar el turismo, ¿es primordial para Alcalá en estos momentos?
Queremos seguir impulsnado las cifras de visitantes y la apuesta de este año es claramente la lengua española por la importancia de Alcalá en la lengua española y también por el quinto centenario de la muerte de Antonio de Nebrija, el primer gramático de lengua castellana, gramático también de la lengua latina, que falleció aquí en Alcalá de Henares. Nos sirve para recordar y recuperar la idea de que el castellano, el español, es también una industria y es mueve al turismo y a la educación. Queremos potenciar también la visita de estudiantes para aprender español.
¿Cuál es la cifra de turistas anuales?
Esa es una de las claves de los planes de sostenibilidad turística del Gobierno de España en las zonas turísticas, que podamos medir eso. Es decir, que sepamos, por ejemplo que en la calle Libreros cuando más gente hay son los martes a las siete de la tarde o cuando menos gente, el lunes a las cinco. Y esa información compartirla también con los hosteleros, poder saber exactamente qué sucede en el centro histórico...
Los mercados alcalaínos se están convirtiendo en una tradición, ¿habrá novedades en 2022?
El mercado cervantino se celebró el año pasado en un formato diferente, menos agradable, a mi juicio, que el que solíamos hacer. Es un mercado de época que se realiza en el mes de octubre y utiliza todo este magnífico escenario, que es una ciudad del Siglo de Oro, para colocar esas tiendas donde comprar alimentos, artesanía, donde vivir experiencias, puesto que hay muchos grupos de animación. En definitiva, hablamos de un gran evento en el que pueden participar 300.000 personas a lo largo de esos días.
Esto lo complementamos en el mes de mayo. En 2019 pusimos en marcha un mercado para conmemorar la época romana de Alcalá de Henares, en la que se une esa oferta artesanal con la presencia de grupos de recreación histórica en el marco de la muralla, que es la zona más parecida a lo que podía ser una ciudad romana. Allí montaremos un campamento romano en el mes de mayo y de esa manera hay una actividad turística vinculada al aire libre y a la historia de Alcalá en octubre con la cervantina y en mayo con el pasado romano.
Y luego está el navideño, como en casi todas las ciudades de España, pues tenemos esa vocación de que haya unas buenas Navidades en la ciudad de Alcalá de Henares aunque en estos años de pandemia ha estado más constreñida al centro histórico. Nuestro gran aliciente es un paseo maravilloso por el centro histórico.
¿Cómo está impactando esta sexta ola de Covid en el municipio?
La gravedad del impacto de la Covid es menor que en aquellos meses tan terribles que pasamos en 2020. La carga en el hospital no ha llegado aún a la de entonces. Hay que convivir entre una ciudad dinámica que quiere recuperar su actividad económica y que quiere vivir y una prevención que todavía hay que mantener. Estoy convencido que fue tan duro el primer impacto en Alcalá de Henares, cuando estuvimos por delante del resto de España en unas semanas horribles en las que hubo prácticamente 1.000 fallecimientos en Alcalá por Covid, y eso ha dejado un poso de respeto y de prudencia que hace que siempre estemos un poquito por debajo de la media regional, y yo quiero pensar que es por la responsabilidad de los vecinos y vecinas.
¿Cuál es la presión asistencial en Alcalá por el Covid?
Estamos muy preocupados con la política de maquillaje de la Comunidad de Madrid, que habla de la pandemia pero no pone los medios. En Alcalá de Henares la Atención Primaria está muy desmantelada y, en particular, la urgencia que se canalizaba en el centro de salud Luis Vives y que se eliminó al inicio de esta pandemia, en el año 20, y no se ha recuperado. Es vital porque si no cualquier urgencia va al Hospital Príncipe de Asturias o a un recurso municipal, extraño pero muy útil, que es la Casa de Socorro, el centro de salud de la calle Santiago que tiene un convenio con el sistema sanitario de la Comunidad de Madrid y hace las veces de un centro de urgencias. Pero desde luego no puede ser que el Ayuntamiento sostenga algo que tenía que estar complementado y sostenido, como es el centro de urgencias de Luis Vives. En Alcalá disponemos de 10 centros de salud (para 200.000 habitantes), está bien dimensionado pero falta personal en algunos casos.
Y, por otro lado, vemos un hospital estancado, el Príncipe de Asturias, en el que se han amortizado algunas plazas importantísimas para la gestión del hospital como un médico de urgencias y que no crece como nos gustaría. Queremos que tenga también un espacio de larga y media estancia. La Universidad se ofreció a ceder ese suelo. Todos los profesionales consideran que es importantísimo en un hospital de estas características que cuente con una atención especializada para esa media y larga estancia, que principalmente son personas mayores. Y sin embargo, nunca ha arrancado. La excusa del Covid frena las inversiones comprometidas y esa propuesta unánime de todos los grupos políticos y que cualquier persona sensata entiende de crear ese centro en Alcalá de Henares.
La Universidad de Alcalá es un epicentro educativo, ¿supone también un importante motor económico?
La Universidad suma ya 96.000 alumnos, está muy saneada y funciona muy bien con algunas especialidades muy punteras. El rector conoce a casi todas las personas que trabajan en la universidad y la relación entre Universidad y Ayuntamiento pasa por un momento extraordinario. Aparte, asumimos una misión diferente además de la docencia (ellos) o la gestión (nosotros), que es el mantenimiento de todo este patrimonio histórico. El Ayuntamiento y la Universidad son claves para el mantenimiento del patrimonio histórico de la Universidad Alcalá de Henares que, además, tiene también una orientación hacia el aprendizaje del español, una vocación internacional que la hace la más internacional de todas las universidades públicas de este país con presencia de estudiantes norteamericanos y latinoamericanos y de otros orígenes para aprender también idiomas.
La universidad es vital para el municipio y la presencia de estudiantes extranjeros es una de las mejores inversiones para Alcalá de Henares. Porque el que pasa unos meses en esta ciudad y luego vuelve a su país de origen, guarda un buen recuerdo y probablemente vuelva con su familia posteriormente. Y estamos hablando de personas que tienen normalmente una buena formación y un futuro prometedor. Tiene un impacto beneficioso para el municipio que se une al del turismo general en esta ciudad, que se compone principalmente de muchos madrileños y madrileñas a quienes les gusta disfrutar de un paseo por la ciudad, de su oferta cultural.
Venir a Alcalá una vez no supone no volver en años, sino que cada vez que uno vuelve ve diferentes cosas, diferentes ofertas culturales: el mercado cervantino, el Don Juan, la conmemoración que se va a hacer sobre la época romana... En definitiva, se vende una experiencia de ciudad que hace que para cualquier madrileño que viva en la capital o en alguna de las grandes ciudades de Madrid sea atractivo venir a Alcalá de Henares casi sin pensarlo cualquier fin de semana. Ese es un pilar fundamental de nuestro turismo.
Y el otro pilar fundamental es un turismo nacional, principalmente, que busca también el Parador Nacional, una profundización en lo que significa Alcalá de Henares, en la historia de España y un turismo internacional que va creciendo, pero que se ha visto bastante paralizado por la pandemia. Cervantes es una gran llamada al turismo para cualquier persona con una cultura media de cualquier país.
Loeches ya es una realidad y está funcionando. ¿Qué ha supuesto para el municipio? ¿Qué ha cambiado para los vecinos?
Lo que hemos notado es que se han reducido drásticamente los olores. Cuando por desgracia tenemos que acudir al cementerio, antes veíamos una montaña con una excavadora arriba, un montón de gaviotas y sufríamos el olor a basura. Todo eso va a mejorar aún más cuando se ponga la cubierta vegetal, que estará terminada dentro de un año. De momento ya no hay olores, tenemos visualmente algo diferente y es un gran logro. Durante 40 años hemos soportado un vertedero a aire libre en Alcalá de Henares, en un espacio muy cercano a la ciudad y enclavado en un espacio protegido como son los cerros como montes de utilidad pública. El peor sitio para un vertedero. Realmente estamos gestionando la basura de manera correcta.
Nuestra basura ya no va a una montaña, sino que se abre la bolsa en una planta moderna, la de Loeches, y se se separa lo que no hayamos sido capaces de separar en casa. De la bolsa que se abre a la entrada de esa planta se terminan sacando hasta 27 tipos diferentes de residuos entre plásticos, metales, cristal, orgánica... En definitiva, lo que a veces no somos capaces de hacer en casa nos lo hace una mancomunidad y, por lo tanto, estamos trabajando por el medio ambiente. Es como una revolución, ha cambiado totalmente la manera de procesar la basura desde la creación y la construcción de lotes en su planta de tratamiento con respecto a lo que teníamos antes. Además, la planta ha recibido hace unas semanas el premio del Colegio de Ingenieros de Caminos de la Comunidad de Madrid a la mejor obra pública.
¿Qué tal se lleva con la presidenta regional, Isabel Díaz Ayuso?
Pues realmente no sabría qué decir, porque le hemos pedido desde hace años una reunión oficial y nunca la hemos tenido. Alcalá de Henares no ha sido recibida por la presidenta de la Comunidad de Madrid ni en la anterior etapa de Isabel Díaz Ayuso ni en esta. Estamos hablando de la segunda ciudad de esta comunidad autónoma en relevancia. Por lo tanto, no puedo opinar de alguien a quien prácticamente no conozco. Ha mantenido reuniones con algunos alcaldes de los suyos (del PP) y casi si te diría que por asuntos más internos de su partido. Ayuso es la presidenta que menos relación ha tenido con Alcalá de Henares de toda la Historia, porque Esperanza Aguirre venía y recibía al alcalde de Alcalá de Henares y Cristina Cifuentes, siendo yo alcalde, también nos recibió y teníamos un contacto fluido.
Si consiguiera audiencia con la presidenta regional pronto, ¿qué sería lo más urgente, lo primero que le pediría para el municipio?
Tiene que mejorar el Hospital Príncipe de Asturias y realizar esa inversión fundamental para el futuro de nuestros vecinos y vecinas, que es el hospital de media y larga estancia y, asimismo, invertir en el tejido educativo de la ciudad y terminar el instituto de La Garena, el IES Francisca de Pedraza.
¿Qué cree va a pasar en las próximas elecciones?
Estoy convencido de que los ciudadanos nos van a dar su confianza. La gestión está siendo muy buena por el trabajo y el cariño que le metemos. Creo que es conocido por los vecinos y vecinas de Alcalá y, sobre todo, presentamos una opción centrada en la ciudad y muy alcalaína. Yo creo profundamente en la madurez de los vecinos y vecinas de Alcalá para diferenciar de todo este ruido mediático político, de estos debates sobre temas nacionales o regionales, y que se centren en si esta ciudad está mejor ahora que como la encontramos en 2015. Yo creo que la respuesta es afirmativa. Por lo tanto, somos un equipo sensato, experimentado y yo tengo unas enormes ganas de continuar. Es lo mejor que me ha pasado en mi vida política y quedan muchas cosas por hacer. Tenemos 12 concejales y aspiramos a tener mayoría absoluta, pero siempre tenderemos la mano a cualquier opción centrada o sensata que puede estar a nuestra izquierda o a nuestra derecha.
¿Los del PP no lo son?
Ha sido muy criticado por subir los salarios...
En los presupuestos de 2020 se volvió al nivel de salarios que había en 2015. Quien quisiera lo podía pedir y quien no quisiera, no. El grupo Socialista se ha mantenido en los salarios reducidos, es decir, yo cobro 72.000 euros cuando los anteriores alcaldes del Partido Popular cobraban 100.000. Soy el alcalde más económico para la ciudad, el más austero. Además eliminé a los escoltas. Llegó a tener 10 escoltas el alcalde del Partido Popular, que no eran otra cosa que 10 policías municipales dedicados en exclusiva al seguimiento y protección del alcalde. Ya hemos devuelto a los vecinos de Alcalá aproximadamente tres millones de euros en lo que va del tiempo que yo soy alcalde. Por lo tanto, si hay algo que no me mueve a mí especialmente es el afán del dinero, sino el reto de gobernar la ciudad como Alcalá de Henares. El PP, Ciudadanos y VOX han preferido volver a los salarios anteriores al recorte. Por cierto, los salarios que están basados en toda España en función del número de habitantes. Cobro 72.000 euros pero mejor dirijo una plantilla de 1.500 trabajadores y gestiono un Presupuesto de 220 millones de euros. Y algunos ganan más que el alcalde siendo trabajadores de la casa.