El pasado 25 de julio, ciudadanos de a pie grababan sorprendidos con su teléfono cómo ardía en mitad de una carretera de Alameda de Osuna un autobús de la Empresa Municipal de Transportes (EMT).
Acto seguido, Percival Manglano, concejal del PP, y Begoña Villacís, portavoz de Ciudadanos en el Ayuntamiento, tuiteaban su crítica. Entonces se iniciaba una polémica que, como Gibraltar, vuelve todos los veranos. Especialmente estos últimos.
Y, es que, después de cada incendio que protagoniza algún vehículo de la EMT, los políticos municipales se enzarzan en una discusión en la que no coinciden ni sus argumentos ni sus números.
¿Herencia recibida o por recibir?
Por no estar de acuerdo, la EMT y los partidos más críticos de la oposición no están de acuerdo ni en la cifra de incendios. Mientras que Manglano denunciaba en su cuenta de Twitter que este año ya se habían producido diez, un informe de la empresa de transporte al que ha tenido acceso Madridiario expone que solo ha habido cuatro graves o muy graves, aunque no menciona si se han producido incidentes de menor gravedad.
Modernización de la flota -con abstenciones-
En todo caso, los incendios de los autobuses se incluyen dentro de un fuego que la EMT pretende apagar. Actualmente, la empresa está llevando a cabo un plan que, "con un esfuerzo inversor sin precedentes", pretende renovar 1.149 autobuses en el periodo 2016-2020.
Sin embargo, la compra nuevos vehículos se hace de forma escalonada. Y es ahí donde surgen los problemas. Tal y como explica Ignacio Benito, concejal del PSOE y también consejero del ente, el esfuerzo del Gobierno de Ahora Madrid -que reconoce, al igual que el "buen hacer" de los conductores implicados en los incendios- se ve enrarecido por las "trabas" que ponen tanto Ciudadanos como el Partido Popular.
Según explica, estas dificultades se ven traducidas en abstenciones cuando votan sobre la compra de nuevos autobuses. La última, hace unas semanas, cuando la EMT decidió hacerse con más de 400 vehículos y ambos grupos no votaron a favor -un extremo que niegan desde el PP-.
Por su parte, Sergio Brabezo, concejal de Ciudadanos y consejero de la EMT, defiende la postura de su formación porque el plan de renovación afecta a un gobierno posterior. En este sentido, Brabezo esgrime que su grupo no se opone a la renovación de la flota pero sí a hipotecar a corporaciones futuras: "Si no hay presupuesto para el año 2019 no me puedo gastar el del 2020".
En este sentido, el concejal señala que la renovación de la actual dirección de la EMT es "postureo", además de que podría ser "delito" si no se pudiesen cumplir los contratos que ahora están firmando. Además, argumenta que "no es casualidad" que los nuevos autobuses vayan "siempre" por los "mismos distritos, los más vistosos".