1. Área Central Cero Emisione
Madrid tendrá un Área Central Cero Emisiones, que se corresponderá con el Área de Prioridad del Distrito Centro prevista para 2018. El perímetro se corresponde con las rondas y bulevares, más intuitivo que las cuatro A. P. R. ya existentes. Con esta medida se eliminará el tráfico de paso en el distrito Centro, creando un entorno más amable, menos contaminado y ruidoso, con más espacio para el peatón, la bicicleta y el transporte público. Gradualmente se implantarán restricciones a los vehículos más contaminantes que estén autorizados para acceder.
El Ayuntamiento reformará las principales calles de acceso al centro, ampliando aceras, creando itinerarios ciclistas y dando prioridad al transporte público. Será en dos fases: primero las calles de fácil rediseño, como Alcalá-Gran Vía, paseo de la Castellana, Ciudad de Barcelona o Bravo Murillo; en una segunda fase, vías con túneles, cuya transformación es más compleja.
Intervenciones en el espacio público para facilitar la movilidad peatonal en los barrios, creando entornos adaptados al peatón, lo que reducirá la contaminación atmosférica y acústica y la siniestralidad. En concreto, se hará una caracterización de la red peatonal y Zonas 30.
Revisión y ampliación de la red de itinerarios segura e integrada con los demás medios de transporte, con el objetivo de incrementar su uso hasta el 5% de los desplazamientos en 2025. Solo en 2017 se van a crear más de 30 kilómetros de itinerarios ciclistas.
El sistema de bicicleta pública BiciMAD llegará a nuevas zonas de gran demanda, a la vez que se renuevan las unidades y se desarrollan medios tecnológicos que posibiliten su integración completa en la red madrileña de transporte público.
La gestión del aparcamiento en la zona SER incorpora bonificaciones y penalizaciones en relación con las emisiones del vehículo. También se implementarán nuevos sistemas de regulación en los aparcamientos subterráneos, con un incremento progresivo de las plazas
Se establecerá como velocidad máxima de circulación 70 km/h en las vías de acceso a la ciudad, desde su intersección con la M-40, y se extenderá la limitación de velocidad a 70 km/h a todo el recorrido del anillo urbano M-30.
El Ayuntamiento está preparando una red de 12 aparcamientos disuasorios en la corona metropolitana. Aportarán 9.570 plazas, se ubicarán a una distancia máxima de 200 metros al punto de acceso del transporte colectivo y ofrecerán sistemas tarifarios que primen el uso del transporte público.
Se establecerán vías con preferencia efectiva para los autobuses de la EMT mediante plataformas reservadas y prioridad semafórica, mejorando el tiempo de recorrido y una mayor regularidad en las frecuencias de paso. El objetivo es aumentar la velocidad comercial y la calidad del servicio.
Para la creación de carriles BUS-VAO-ECO (vehículos de alta ocupación y menos contaminantes), se establecerá un marco de coordinación con el resto de las administraciones que permita dotar a las vías radiales de acceso y salida de la ciudad con plataformas reservadas que conecten con los puntos de intercambio modal y, en especial, con la red de aparcamientos disuasorios. También se crearán corredor para autobuses de alta capacidad o BRT (bus rapid transit) de conexión entre los distritos.
La EMT va a renovar su flota mediante un programa 2017-2020 de inversiones con adquisición de 750 nuevos autobuses (gas natural, híbridos y eléctricos). Los autobuses eléctricos se incorporarán a gran escala en la base de operaciones de La Elipa.
El Ayuntamiento aumentará los incentivos para la transformación a vehículos de bajas emisiones, con subvenciones municipales para la adquisición de vehículos que cuenten con la etiqueta CERO o ECO. A partir de 2018 sólo se autorizará la sustitución con este tipo de vehículos.
Se incrementará la eficiencia y la sostenibilidad mediante la integración de nuevas tecnologías, optimización de recorridos y otras actuaciones estructurales que permitan mejorar el servicio y reducir los viajes en vacío de la flota de taxis.
Creación de un sistema de gestión y control de las plazas en vía pública reservadas para la carga y descarga en la ciudad de Madrid mediante una aplicación específica y un registro municipal de operadores de distribución urbana.
Los vehículos de bajas emisiones de distribución urbana de mercancías tendrán preferencias de acceso y horarios en el Área Central y en la zona SER.
Se desarrollarán fórmulas de colaboración público-privadas para una logística urbana sostenible e innovadora.
Se tomarán medidas progresivamente para la sustitución de los vehículos más contaminantes, con el objetivo de limitar la circulación en 2025 a los vehículos sin distintivo ambiental de la DGT en todo el término municipal.
Las flotas de los servicios municipales incrementarán los vehículos CERO y ECO hasta alcanzar el 90 por ciento en 2030. Esta medida afectará tanto a las gestionadas directamente como a las de los contratos de servicios.
Impulsaremos el desarrollo de planes de movilidad sostenible en empresas, así como en las administraciones públicas aprovechando su papel ejemplarizante, comenzando por la redacción de un Plan de Movilidad Sostenible Municipal. De manera complementaria, se instará al Gobierno Regional de la Comunidad de Madrid a la aprobación de una ley de movilidad sostenible.
La ciudad tendrá una infraestructura de combustibles alternativos. También se promocionará una red de recarga eléctrica en espacios de acceso público, aparcamientos municipales y de residentes, lugares de trabajo o instalaciones municipales.
Madrid apoyará las iniciativas de movilidad compartida para mejorar y diversificar la oferta de transportes de la ciudad.
El Ayuntamiento pone en marcha la estrategia de regeneración urbana Madrid Regenera, que abarca rehabilitación de viviendas (Plan MAD-RE), remodelación de espacios públicos, producción energética local, movilidad verde y de proximidad y renaturalización de la ciudad.
Impulso de mejoras tecnológicas de instalaciones de calor, climatización y agua caliente sanitaria. Algunas actuaciones concretas son la eliminación del uso del carbón en 2020, el fomento de los sistemas de climatización eficientes, la regulación del uso de la biomasa en todo el municipio y el desarrollo de redes de calor y frío de alta eficiencia.
El Ayuntamiento impulsará la incorporación de tecnologías menos contaminantes, la reducción de la demanda a través de la eficiencia energética y el incremento de la autosuficiencia mediante una generación distribuida que acerque la producción de energía con renovables a los centros de consumo. Además, tendrá una hoja de ruta para el desarrollo de las energías renovables y se revisarán las bonificaciones del IBI por instalaciones de energía solar.
El complejo tecnológico de Valdemingómez vivirá una optimización de los procesos de gestión de residuos para reducir las emisiones producidas por su funcionamiento. Se incrementará la recuperación de materiales con nuevas líneas de separación, se crearán instalaciones para el compostaje para tratar la progresiva implantación de la recogida selectiva de la fracción orgánica en el municipio. También se mejorará el rendimiento de la Planta de Tratamiento de Biogás.
Se iniciará una transición hacia un modelo energético basado en la eficiencia y la transparencia de información promoviendo sistemas para la monitorización remota de consumos energéticos. La gestión de información estará asociada al control y medición de los consumos, seguimiento de medidas, inversión de ahorro y eficiencia energética, así como a acciones de divulgación y formación. Se creará una comisión municipal de eficiencia energética y energías renovables, y una plataforma abierta de consumos en edificios municipales, con un objetivo del 80% del consumo monitorizado. También habrá un seguimiento específico de servicios o instalaciones municipales de alto consumo energético.
Impulso hacia un modelo de emisiones cero a través de la eficiencia energética y el uso de energías renovables actuando en los edificios de titularidad municipal y en instalaciones con consumo energético en vía pública. Habrá programas de mejora de instalaciones de climatización, implantación de sistemas fotovoltaicos, sistemas de gestión ambiental. Además, hay un compromiso municipal de promover edificios de consumo casi nulo o, incluso, energía positiva.
Se creará un marco jurídico en la administración municipal que permita a los órganos de contratación incluir criterios orientados a la reducción de las emisiones contaminantes, la mitigación y adaptación al cambio climático y que promuevan el desarrollo sostenible en general. Se elaborará unas Instrucciones Técnicas y de Contratación Sostenible.
Madrid ha puesto en marcha el desarrollo de Madrid + Natural, un plan para adaptar la ciudad a las amenazas ambientales derivadas de las alteraciones climáticas. Incluye intervenciones en edificios, barrios y en las grandes infraestructuras verdes y azules de la ciudad, como el río Manzanares.
Las acciones de sensibilización y comunicación recorrerán de manera transversal las diversas líneas de actuación del Plan A, con el objetivo de concienciar sobre la necesidad de cambiar las pautas de la ciudadanía para contribuir a la mejora de la calidad del aire y la lucha contra el cambio climático en la ciudad. A su vez, se requiere la colaboración de otras Administraciones, tanto de los Ayuntamientos vecinos, como de la Comunidad de Madrid y del Gobierno del Estado, para hacer las modificaciones legales y adoptar las medidas de incentivo necesarias para promover entre todos de forma coordinada y sinérgica, el necesario cambio de hábitos de los ciudadanos.