El herido leve durante el intento de robo frustrado este lunes en un domicilio de la calle Avenida del Mediterráneo es el doctor Ignacio Frade que fue testigo en el conocido como caso de Antonio Meño, que quedó en coma durante 23 años tras una operación de rinoplastia.
Frade en su día aseguró que estuvo presente como aprendiz del cirujano en la intervención que se sometió a Antonio Meño y observó cómo el tubo de anestesia se desconectó, sin que el anestesista estuviera en la sala.
Sostuvo también que tiene documentos que incriminan a terceras personas y recalcó que estas personas "no venían por dinero" sino a por esos documentos.