Sucesos de Madrid hoy

Madrid registra cuatro asesinatos al mes durante el año 2011

David Canellada | Viernes 30 de diciembre de 2011
El 2011 se cerrará en la Comunidad de Madrid con un número de homicidios similar al del pasado año. En lo que va de año, 48 personas han sido asesinadas en la región, seis más que durante el pasado 2010. Nueve de esas víctimas son mujeres que fueron asesinadas por sus parejas o ex parejas, una cifra ligeramente superior a las siete registradas durante el 2010. La última es un hombre que ha muerto a manos de su compañero sentimental.

Cuatro crímenes al mes. Es la media de los asesinatos que se produjeron en Madrid durante el año 2011, que se cierra con cerca de medio centenar de crímenes. La cifra supera a los 42 del pasado 2010, aunque se mantiene muy por debajo de los 55 muertos que dejó el 2009.

Uno de los primeres crímenes se produjo con el año recién estrenado. El día 2 de enero, un ciclista que circulaba por la carretera M-209, a la altura de Loeches, encontró el cuerpo de un hombre al que habían degollado. El mes de enero, de hecho, fue uno de los más violentos del año. Diez de los 49 homicidios que se han producido en todo el 2011 tuvieron lugar en los primeros 30 días del año.

Apenas dos semanas después, en Parla, un repartidor de prensa perdió la vida cuando dos delincuentes comunes le robaron su furgoneta. Paradójicamente, uno de los dos ladrones que estuvo implicado en este suceso perdió la vida meses después, en noviembre, durante una persecución con la Policía Local de Getafe.

Él y otro delincuente con numerosos antecedentes fueron sorprendidos con un coche robado y emprendieron una huida que les llevó desde el barrio de la Alhóndiga, en Getafe, hasta la calle Canarias, en el distrito de Arganzuela de la capital. Allí, los agentes abrieron fuego contra el coche cuando los dos presuntos ladrones intentaban escapar.

Otro de los crímenes que causaron mayor conmoción se produjo, también en noviembre, en Collado Villalba. Avellaneda N.C., una joven de 17 años, fue asesinada supuestamente por un amigo tras negarse a mantener relaciones con él. La menor desapareció un viernes por la noche y su cuerpo no apareció hasta el miércoles de la semana siguiente, cuando el joven confesó el crimen ante los investigadores de la Guardia Civil.

Pocos días antes, un joven de 33 años se había confesado autor de otro macabro crimen en el distrito de Fuencarral-El Pardo de la capital. Raúl V.C. se presentó en la comisaría de esta zona y confesó que había matado a un transexual y lo había enterrado en el jardín de su casa. El cadáver de Carolina L.C., una prostituta con quien Raúl había tenido una discusión por el precio de sus servicios, llevaba más de 15 días sepultado en el patio de una casa que Raúl usaba como 'picadero' para sus fiestas.

Pero, sin duda, uno de los crímenes más dramáticos se produjo a finales de septiembre, cuando un desequilibrado irrumpió en una iglesia de Pinar de Chamartín —en la zona norte de la capital— armado con una pistola y abrió fuego contra varios de los fieles que asistían a misa. Una mujer embarazada perdió la vida en el acto y otra resultó herida de gravedad. Después, el asesino se arrodilló ante el altar y se voló la cabeza. En un primer momento, los servicios de Emergencias lograron salvar la vida del bebé, pero este murió apenas unos días después.

La violencia de género también ha dejado peores números que el año pasado, cuando siete mujeres perdieron la vida a manos de sus parejas o exparejas. Este año, esta cifra asciende hasta los nueve casos. A ellos hay que sumarles otros dos crímenes cometidos entre dos parejas homosexuales.

El primero de ellos se produjo a finales del mes de julio, cuando un guardia civil acabó con la vida de su exnovio en el gimnasio Holiday Gym de la plaza de la República Dominicana. Tras disparar sobre su excompañero, se suicidó de un tiro en la frente.

El pasado 20 de diciembre, otro hombre se suicidaba lanzándose al vacío desde el Viaducto de Segovia. Antes de hacerlo, confesó a los viandantes que acababa de matar a su novio. Al día siguiente, los agentes de la Policía Nacional encontraron el cuerpo del que había sido su pareja cosido a puñaladas en una vivienda de la calle Libertad, en Chueca.

Además, el 2011 ha dejado importantes intervenciones policiales, como la desarticulación del clan de los Gordos en la Cañada Real; la detención de 'Cabeza de Cerdo', uno de los capos más importantes de la prostitución en toda Europa; el desmantelamiento definitivo de las mafias que controlaban la noche madrileña y que estaban implicadas en varios asesinatos y en el tráfico de drogas o la caída, hace apenas diez días, de la organización que controlaba el tráfico de hachís en toda la zona centro de la Península.

Las fuerzas y cuerpos de seguridad también tuvieron que emplearse a fondo para resolver con éxito un atraco con rehenes en el barrio de Vallecas. El supuesto atracador-secuestrador, que fue detenido por agentes del Grupo Especial de Operaciones Especiales de la Policía Nacional, era un parado que confesó que solo quería llamar la atención sobre su situación "desesperada".

Y en una situación desesperada se han visto también varios colectivos profesionales especialmente golpeados por la delincuencia. Entre ellos se encuentran los joyeros, que han visto cómo los atracos a sus establecimientos crecían un 74 por ciento en los últimos cuatro años, y los loteros, que han sufrido una oleada de asaltos durante estas navidades.

Pero uno de los días más trágicos en la Comunidad de Madrid fue el 24 de febrero. Ese día, cinco militares perdían la vida en la Academia Militar de Ingenieros de Hoyo de Manzanares cuando estaban haciendo unas prácticas de desactivación de explosivos. Además de los cinco fallecidos, que se estaban preparando para trabajar en la desactivación de minas en Líbano dentro de la misión de la ONU, otros tres soldados resultaron heridos en la explosión.

El año 2011, además, nos deja otras imágenes en la retina, como la paliza que recibieron dos jóvenes en un túnel de la M-30 o las del 'asalto' a la vivienda de la presidenta de la Comunidad, Esperanza Aguirre.