Para el vicepresidente primero del gobierno, Ignacio González, el balance hecho por el secretario general del sindicato UGT de la gestión del gobierno de Esperanza Aguirre, es más propio de un "líder de la oposición con pretensiones políticas", que de un representante sindical. González ha calilficado de "grave e inadmisible" las declaraciones de Martínez contra un "gobierno democrático, elegido en las urnas" y aseguró que sus declaraciones le "inhabilitan" como interlocutor de "un gobierno legitimo".
"Mas le valdría al secretario general de UGT centrarse en los intereses de los trabajadores y no hacer seguidismo de la estrategia política del PSOE, que se caracteriza por la ausencia de programa, y estar instalado en el insulto y la descalificación", ha asegurado González, quien ha añadido que la Unión General de los Trabajadores es "la segunda marca del PSOE".
Asimismo, Ignacio González ha asegurado que Martínez debe explicar por qué ha tenido que devolover un millón de euros, "por no haber sido capaz de gestionarlos para la formación de los trabajadores". Gonzalez ha insistido en que las declaraciones de José Ricardo Martínez le inhabilitan para ser interlocutor del gobierno regional y ha señalado que se repiten los hechos de la campaña electoral de 2003, cuando transformó su papel de representante sindical de UGT en el de "aspirante político" y se convirtió en un "líder de opinión".