El documento señala que el tipo de edificación predominante en la capital de la región es el edificio de varias plantas, aunque el tamaño de los pisos es relativamente pequeño. Así, a parte del alto porcentaje de pisos de menos de 51 metros cuadrados, destaca el número de viviendas entre 51 y 71 metros, más de un 20 por ciento del total, 15 puntos más de la media regional.
La alta tasa de pisos pequeños es uno de los elementos característicos de Madrid, al igual que el bajo porcentaje de hogares familiares con dos o más vehículos o de edificios pertenecientes a un solo propietario. Otro punto que caracteriza a la capital es el elevado precio del metro cuadrado de las viviendas, tanto unifamiliares como colectivas, que superan en 2,5 veces el precio medio de la región.
El informe también hace referencia a la condición socioeconómica de la capital, que es muy alta, ya que la renta es destacada, las condiciones laborales medias son buenas y el nivel de formación bastante elevado. Así, aunque el porcentaje de residentes con estudios de tercer grado es apreciablemente superior a la media (26 por ciento frente al 14 por ciento) y se observa una menor proporción de personas analfabetas y sin estudios, también destaca el número de mujeres que sólo han alcanzado estudios de primer grado, ocho puntos superior al total de la región.
Mientras, el 34,4 por ciento del total de residentes de la capital ha nacido en otras comunidades autónomas. A pesar de que estas dos circunstancias han modificado las pautas de natalidad (un 21,8 por ciento de los recién nacidos en Madrid son de madre extranjera), el crecimiento de población sigue siendo inferior al de la región en su conjunto.
Los tres millones de habitantes de Madrid suponen alrededor del 52 por ciento de la población total de la Comunidad, aunque el informe indica que desde 1975 la capital está perdiendo habitantes, un proceso derivado del fenómeno de la descentralización.