La también ministra de la Presidencia rechazó así estas conductas "totalitarias y antidemocráticas", pero celebró que se trata de actos "minoritarios", aunque "no por ello hay que restarles importancia". "El Gobierno traslada toda su condena sin paliativos, pero afortunadamente creo que se trata de actos protagonizados por grupos radicales minoritarios", subrayó.
"Con la misma fuerza y firmeza condenamos la pretensión de querer responsabilizar al Gobierno", enfatizó De la Vega, quien considera "inadmisible y no tolerable en democracia" que se impute las actuaciones violentas al Ejecutivo. "Cualquier actuación y brote de violencia es radicalmente condenable", insistió.
Además, la vicepresidenta primera rechazó valorar las declaraciones realizadas este jueves por el ex presidente del Gobierno Felipe González, quien recordó que a él también le "montaron un escándalo" en la universidad pero que no llamó a la policía y que aguantó "sin llorar ni lamentarse".