El 81 por ciento de los incendios forestales registrados en la Comunidad de Madrid desde comienzos de año se han quedado en conatos, al afectar a menos de una hectárea de superficie. En concreto, de los 159 siniestros contabilizados entre el 1 de enero y el 12 de julio, un total de 129 no superaron esa extensión.
Así lo ha destacado este miércoles el consejero de Medio Ambiente, Agricultura e Interior, Carlos Novillo, tras la reunión del Consejo de Gobierno, donde ha atribuido estos datos a las labores de prevención y a la rápida actuación de los efectivos del Plan de Protección Civil contra Incendios Forestales (Infoma) 2026.
En lo que va de año han ardido 122,24 hectáreas, de las que únicamente 1,96 corresponden a terreno arbolado. Aunque el número de incendios supera en diez la media registrada entre 2016 y 2025, la superficie quemada es cuatro veces inferior a la de ese periodo, cuando el promedio alcanzó las 488,8 hectáreas.
Los incendios de mayor extensión se han registrado en El Molar, con alrededor de 13,7 hectáreas afectadas; Gargantilla del Lozoya y Pinilla de Buitrago, con 6,84; Zarzalejo, con 6,58; Alcobendas, con 3,5; y Colmenar de Oreja, con 3,24. Todos ellos permanecen bajo investigación del Cuerpo de Agentes Forestales para esclarecer su origen.
"Tenemos que seguir atentos a las recomendaciones de los profesionales ante semanas de riesgo extremo"
Novillo ha asegurado que estos resultados reflejan "la rapidez y eficacia del operativo". No obstante, ha pedido prudencia ante las próximas semanas, al advertir de que "no debemos confiarnos y tenemos que seguir atentos a las recomendaciones de los profesionales ante semanas de riesgo extremo".
El consejero ha recordado que, aunque el Plan Infoma permanece operativo durante todo el año, el periodo comprendido entre el 15 de junio y el 30 de septiembre exige un nivel máximo de vigilancia por el elevado riesgo de incendios.
En este sentido, ha apelado a la responsabilidad de la ciudadanía para conseguir entre todos "mantener a raya a este enemigo" del que, según ha señalado, se está comprobando "el enorme daño que hace sobre las vidas humanas y el medio ambiente".
También ha puesto en valor las campañas de sensibilización difundidas en redes sociales para prevenir incendios forestales. Entre ellas figuran avisos sobre el riesgo de plantar arizónicas junto a viviendas por su alta combustibilidad, recomendaciones para evitar negligencias en espacios naturales, indicaciones para avisar al 112 al detectar humo y consejos de autoprotección.
El dispositivo de prevención y extinción de incendios de la Comunidad de Madrid cuenta este año con más de 6.100 profesionales y voluntarios, un 2,3 por ciento más que en 2025, mientras que el presupuesto destinado al operativo asciende a 52,7 millones de euros, un 3,5 por ciento superior al del pasado ejercicio.
A esta inversión se suma la partida de 38,7 millones de euros aprobada este miércoles por el Consejo de Gobierno para adquirir 36 nuevas autobombas rurales pesadas destinadas al Cuerpo de Bomberos regional.
El operativo moviliza diariamente 571 efectivos distribuidos entre los 22 parques de bomberos, 25 retenes forestales, un Grupo Especial de Drones, 17 autobombas forestales pesadas, dos puntos de intervención rural, 38 torres de vigilancia y cuatro cámaras de control. También participan el Equipo de Respuesta Logística Inmediata de Voluntarios de Protección Civil (ERIVE), con un centenar de trabajadores y diversos vehículos especializados, así como más de 2.200 bomberos, más de 350 agentes forestales, 3.420 voluntarios de Protección Civil y 180 profesionales de Madrid 112 coordinados por la Agencia de Seguridad y Emergencias Madrid 112 (ASEM112).
Además, el dispositivo dispone de diez helicópteros distribuidos en ocho helisuperficies, tres bases de maquinaria, 27 autobombas pesadas, dos unidades mecanizadas, ocho camiones nodriza, 49 vehículos todoterreno y sistemas de vigilancia apoyados en satélites, cámaras y telecomunicaciones que permiten mantener la capacidad de respuesta durante las 24 horas del día.
Por otro lado, Novillo ha destacado la colaboración prestada por la Comunidad de Madrid en incendios registrados fuera de la región mediante el envío de medios humanos y materiales, como ocurrió en los fuegos declarados este mes en Leciñena (Zaragoza), El Barraco (Ávila) y Ocaña (Toledo).
En paralelo, durante este año se han desarrollado trabajos preventivos sobre 5.652 hectáreas mediante tratamientos selvícolas, siegas, pastoreo controlado y mantenimiento de cortafuegos. Asimismo, continúa vigente la limitación del uso de maquinaria susceptible de provocar chispas, como desbrozadoras, radiales o sopletes, en terrenos forestales y en la franja de 400 metros que los rodea durante la época de mayor riesgo.