La familia de una usuaria mayor de la residencia Bouco Carabanchel ha denunciado ante la Fiscalía al director del centro, José Manuel Mestre, por un presunto delito de coacciones. Los familiares sostienen que la dirección actuó contra su libertad de expresión después de que alertaran a otros residentes y allegados sobre la situación del servicio.
Según consta en el escrito de denuncia, la familia considera que la notificación de salida de la residente fue una medida de presión para que cesaran sus críticas. En el documento se califican los hechos de “intimidatorios” y se vincula la supuesta expulsión de la usuaria con el intento de coartar a sus familiares.
El caso se remonta al 24 de marzo, cuando el hijo de la residente repartió una nota informativa entre otros familiares del centro para explicar cómo presentar quejas ante lo que describía como “precariedad del servicio”. Según ha relatado un familiar, la mujer, considerada vulnerable y dependiente, habría sufrido durante su estancia traumatismos craneoencefálicos, fracturas en el mismo brazo y hematomas.
Esta mañana hemos estado apoyando a la residente y su familia a la que la residencia Bouco Carabanchel quiere expulsar por animar al resto de familiares a quejarse de las deficiencias de la misma. Gracias a la movilización, se ha conseguido paralizar la expulsión. pic.twitter.com/M3Iiq01Kcd
— ✳️Diana Paredes (@DParedes_Didi) April 11, 2026
Un día después, la familia recibió una notificación en la que se comunicaba la salida de la residente en un plazo de 15 días. El hijo de la usuaria interpreta esta decisión como un “acto de represalia” por haber ejercido su derecho a la libertad de expresión.
La denuncia ha sido presentada junto a la Plataforma para la Defensa de los Mayores, Pladefma. En ella, los familiares sostienen que la Ley 12/2022 de Servicios Sociales de la Comunidad de Madrid solo permite expulsar a una persona usuaria de un centro cuando haya cometido una infracción muy grave, circunstancia que, según afirman, no se habría producido.
La Comunidad de Madrid abrió en abril una investigación a la residencia Bouco Carabanchel tras el apercibimiento a la usuaria. La Consejería de Familia, Juventud y Asuntos Sociales anunció entonces la realización de las inspecciones necesarias para evaluar la situación y tomar decisiones, aunque insistió en que no se había producido una expulsión efectiva.
La residencia Bouco Carabanchel intentó expulsar a una residente por animar a otros familiares a quejarse. Hoy su familia ha denunciado ante la Fiscalía de Madrid al director del centro. La Comunidad de Madrid tiene el deber de proteger a las familias y no a los fondos buitre. pic.twitter.com/xUjTkb6zZS
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La familia, sin embargo, considera insuficiente la actuación del Gobierno regional y lamenta que la notificación recibida se limitara a una “sugerencia” respecto a la solicitud de inhabilitación. Por ello, tiene previsto presentar un nuevo escrito ante la Inspección para reclamar la apertura de un procedimiento sancionador por lo que considera una “actuación ilegal”.
Además, los familiares pedirán la separación cautelar del director de su puesto de trabajo con el objetivo, según sostienen, de evitar posibles perjuicios a terceros.
Desde la Consejería que dirige Ana Dávila han señalado que la persona mayor continúa ocupando su plaza en la residencia, por lo que “no se ha apreciado conducta infractora”. La familia mantiene, no obstante, que la actuación del centro tuvo un efecto intimidatorio y reclama que se investiguen los hechos.