Fuencarral-El Pardo

Fuencarral y El Pardo celebran 75 años formando parte de Madrid sin renunciar a su identidad propia

(Foto: Ayuntamiento de Madrid).
Marta Gómez | Viernes 12 de junio de 2026

Sesenta y cinco años después de su anexión a Madrid, Fuencarral y El Pardo todavía hay vecinos que hablan de sus barrios como si siguieran siendo pueblos independientes de la capital. No es solo una cuestión de memoria de barrio, sino que sus calles, sus comercios centenarios y el fuerte sentimiento de pertenencia que mantienen generaciones de residentes recuerdan que estos dos núcleus urbanos fueron durante siglos municipios independientes antes de integrarse en la capital en 1951.

Esa identidad comaprtida fue la protagonista de este viernes en el parque de la Mar Océana, donde el Ayuntamiento de Madrid ha conmemorarado el 75º aniversario de la adhesión de estos dos municipios a la ciudad. Un acto institucional que ha servido para repasar la historia de ambos territorios, reconocer a algunos de sus vecinos más representativos y reivindicar el legado de dos antiguos pueblos que hoy conforman el distrito más extenso de la capital.

El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, ha sido el encargado de presidir el homenaje, acompañado del concejal del distrito, José Antonio Martínez Páramo, y otros representantes institucionales. Durante su intervención, el regidor madrileño ha destacado que la incorporación de ambos municipios supuso "la multiplicación de la identidad a la ciudad" y puso en valor el arraigo que todavía hoy caracteriza a estos territorios.

"Esta anexión ejemplifica la historia de lo que es la ciudad de Madrid", ha señalado el alcalde, quien ha recordado que Fuencarral-El Pardo representa acutalmente cerca del 40 por ciento de la superficie total del municipio. De hecho, El Pardo cuenta con un monte que contituye uno de los grandes espacios naturales de la capital, convirtiendoseé ne uno de los "principales pulmones verde de la ciudad".

La integración de ambos municipios se produjo en 1951, aunque en fechas distintas. El Pardo celebró su última sesión municipal el 27 de marzo de aquel año, antes de incorporarse oficialmente a Madrid. Por su parte, Fuencarral quedó anexionado tras un decreto del Ministerio de Gobernación y formalizó su integración el 20 de octubre.

Aquella operación formó parte de una de las mayores transoformaciones adminsitrativas de la historia de Madrid. Entre 1940 y 1951, la capital aborbió una docena de municipios limítrofes, entre ellos Chamartín de la Rosa, Hortaleza, Vallecas, Vicálvaro, Barajas o los Carabancheles, configurando buen parte del mapa urbano que hoy conocen los madrileños.

Sin embargo, la unión administrativa no borró la personalidad de los antiguis pueblos. De hecho, el actual distrito de Fuencarral-El Pardo no nacería hasta años después. La reorganización municipal de 1971 integró ambos territorios bajo una misma demarcación, mientras que la denominación definitiva del distrito se consolidó en 1987.

Un homenaje a quienes mantienen viva la memoria del distrito

La conmemoración del aniversario también ha servido para reconocer a seis vecinos cuya trayectoria está estrechamente ligada a la historia de Fuencarral y El Pardo.

Por parte de Fuencarral, el Ayuntamiento ha distinguido a Pedro Guiñales del Valle, propietario de Casa Pedro, considerado el restaurante más antiguo de Madrid; a Ángela Casero Carretero, responsable de la histórica Farmacia Casero, fundada en 1913, y a la hermana Rosa Nieves Trigo, durante décadas directora del Colegio Sagrado Corazón, una institución fundamental en la educación de generaciones de niñas del antiguo pueblo.

En representación de El Pardo fueron homenajeadas Carmen Galo Santos, considerada por muchos vecinos una auténtica guardiana de la memoria local; Carmina Curiel Martín, referente del comercio tradicional del barrio, y María Paz Mondéjar Rodríguez, enfermera jubilada que desarrolló gran parte de su carrera profesional en el centro de salud de la localidad.

Premios a los vecinos de Fuencarral-El Pardo.

Los reconocimientos fueron propuestos por los propios vecinos, una decisión con la que la junta municipal quiso poner el foco en las personas que han contribuido a mantener viva la historia y la identidad de ambos enclaves.

Dos libros para recordar de dónde vienen

Además, la Junta Municipal aprovechó la ocasión para presentar dos publicaciones editadas específicamente para conmemorar el aniversario. La primera de ellas, 'Fuencarral y las fuencarraleras'. Un pueblo en la literatura madrileña, obra del historiador Antonio Checa Sainz, recorre la presencia de la antigua localidad en la literatura y reivindica el papel de sus habitantes en la historia madrileña.

La segunda publicación, dedicada a El Pardo, ha sido elaborada por los investigadores Julián Félix Ruiz González y Javier Fernández Fernández, miembros de la Asociación de Amigos de la Historia de El Pardo. El volumen profundiza en la evolución histórica de este enclave y en el legado de las generaciones que han contribuido a moldearlo.

Ejemplares de uno de los libros editados para la conmemoración de este aniversario.

La celebración estuvo amenizada por integrantes de la Orquesta Carlos III, vinculada a centros educativos y de mayores del distrito, poniendo el broche musical a una jornada en la que el protagonismo recayó en la memoria de dos pueblos que hace tres cuartos de siglo dejaron de figurar en los mapas como municipios independientes, pero que continúan conservando una personalidad propia dentro de la gran ciudad en la que se convirtieron.


Noticias relacionadas