La Audiencia Provincial de Madrid ha dictado sentencia contra un hombre, imponiéndole una pena de 15 años de cárcel por intentar asesinar a su pareja en el municipio de Pinto durante el verano de 2022. El tribunal ha considerado plenamente demostrado que el procesado atacó a la mujer con un arma blanca con el claro propósito de causarle la muerte.
Además de la privación de libertad, el fallo judicial establece la prohibición de que el agresor se comunique o se aproxime a la víctima durante un periodo de dos décadas. En concepto de responsabilidad civil, el condenado deberá abonar una compensación económica de 57.311,91 euros debido a los daños físicos y las secuelas psicológicas derivadas del ataque.
Según detalla la resolución jurídica, los implicados habían comenzado un noviazgo apenas uno o dos meses antes del suceso, sin que existiera una convivencia formal entre ambos. Los hechos se desencadenaron la mañana del 12 de junio de 2022 en el domicilio de la afectada, donde tras una disputa verbal, el varón se marchó de la casa.
No obstante, regresó poco después debido a que la mujer le telefoneó para exigirle la devolución de un dinero que este le debía. Una vez que ambos se encontraban en la cocina del inmueble, el hombre extrajo de manera inesperada una navaja de nueve centímetros que portaba en su mochila y arremetió contra ella.
Los magistrados describen un episodio de agresividad desmedida. El procesado ignoró los ruegos de la víctima para que parara y le propinó múltiples puñaladas que alcanzaron el abdomen, el cuello, el tórax, la espalda y ambos brazos.
En su intento por salvar la vida, la mujer huyó hacia los pasillos del bloque de viviendas, pero su agresor la persiguió e incluso volvió a acuchillarla por la espalda antes de que lograra subirse al ascensor. Al llegar a la planta baja, el individuo ya la esperaba allí e intentó bloquearle la salida de la cabina.
El asalto solo concluyó cuando una residente del edificio, al escuchar las llamadas de socorro, intervino gritándole al atacante que ya había telefoneado a las fuerzas de seguridad.
Tras darse a la fuga, el hombre intentó borrar el rastro de su autoría desprendiéndose de la indumentaria que llevaba, así como de la cartera de la víctima y del arma empleada, elementos que repartió en diferentes ubicaciones de su huida. A pesar de sus maniobras de distracción, patrullas de la Policía Local lograron interceptarlo y arrestarlo a escasos doscientos metros de la escena del crimen.
La gravedad de las heridas penetrantes afectó a órganos vitales como el hígado, el bazo y el riñón, además de provocarle severos cortes en las extremidades y el torso. Los peritajes médicos ratificaron que el desenlace fatal habría sido inevitable sin una intervención sanitaria inmediata. Para lograr sobrevivir, la afectada tuvo que pasar por dos operaciones quirúrgicas, ingresar en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI), someterse a un largo periodo de ingreso hospitalario con inmovilización y afrontar una extensa terapia de rehabilitación.