Son cerca de las once de la mañana y Anelka, conserje encargado del mantenimiento de cinco portales en la avenida del Ensanche de Vallecas, frota con un cepillo varias superficies teñidas por el color oscuro de las moras caídas de los árboles. Cada día, durante los meses de primavera y principios de verano, se enfrenta a las consecuencias de la fructificación de las moreras situadas frente a algunos de los edificios que tiene asignados.
"Yo no lo vivo, lo sufro", comenta mientras trato de eliminar unas manchas que, según explica, reaparecen pocas horas después de cada limpieza. La acumulación de estos frutos en aceras y accesos a las comunidades ha sido precisamente el motivo de una iniciativa presentada por el grupo municipal socialista en el Pleno de la Junta Municipal de Villa de Vallecas.
La propuesta planteaba tres medidas. En primer lugar, la elaboración de un censo para identificar las zonas del distrito más afectadas por la acumulación de moras en el suelo. En segundo lugar, la puesta en marca de una campaña especial de limpieza durante la época de fructificación de este fruto (que en Madrid es de mayo a junio). Y en tercer punto, al final fue retirado antes del debate por la controversia que suscitaba, proponía estudiar la utilización de productos sanitarios autorizados, de uso hospitalario o farmacéutico, para evitar la fructificación de estos árboles y evitar así la suciedad que producen.
La iniciativa no prosperó al contar con el rechazo del Partido Popular, cuyos representantes defendieron que las labores de limpieza ya se estában realizando en el distrito y que los servicios municipales atienden a esta situación.
Mientras tanto, quienes conviven a diario con las consecuencias de esta problématica describen un escenario diferente. Anelka asegura que la presencia de una morera frente a uno de los portales que atiende multiplica su carga de trabajo. "Todo el día moras aquí y allí. Pero no solo tenemos el problema de estos frutos, sino que también de las urracas que vienen a comerselas y de las palomas", relata. Según explica este conserje, las moras terminan aplastadas sobre el pavimento y las manchas acaban llegando, incluso al interior de los edificios por el tránsito continuo de los vecinos.
El trabajador comenta que las manchas terminan extendiéndose al interior de los edificios debido al tránsito continuo de los vecinos. "Hasta en el ático aparecen pisotones de mora. Me toca mantenerlo todo limpio igual, pero es más complicado porque no basta con pasar un poco de agua. Tengo que emplear maquinaria y dedicar mucho más tiempo", comenta.
El conserje también sostiene que, en ocasiones, acaba limpiando zonas de la calle para evitar que la suciedad vuelva a entrar en los portales. "No debería hacerlo porque no me corresponde, pero si no lo hago vuelve a entrar todo dentro de los portales", apunta. Según Anelka, la eliminación de las manchas es "complicada" y "cada dos horas vuelve a estar lleno de moras pisadas porque la gente entra y sale constantemente".
Respecto a las actuaciones municipales, asegura que durante los casi cinco años que lleva trabajando en esa comunidad apenas ha visto una intervención específica. "Han venido una vez. Y cuando pasan, muchas veces empujan la suciedad hacia dentro de los protales, así que luego me toca recogerla a mí", confiesa Anelka.
Desde el PSOE de Villa de Vallecas consideran que situaciones como esta justifican la necesidad de reforzar las actuaciones durante la temporada de fructificación de las moreras. La vocal vecina socialista Inmaculada Rincón López fue la encargada de defender la propuesta en el pleno del distrito. "El principal problema se encuentra en la avenida del Ensanche. Es una zona de mucho tránsito, aquí se encuentra la boca del metro, paradas de autobuses y hay muchas moreras. Entonces ahora, que es el momento cuando salen las moras y no se limpia, implica que todo el suelo este pringoso y lo llevemos en nuestros zapatos a las casas", expone.
Además, según la vocal vecina, estos árboles son "enormes" ya que "no se podan", lo que hace que echen mucho más fruto. Moras que no solo pringan los zapatos de los vecinos que transitan por las calles, sino que atraen a palomas y pájaros que quieren comer esa semilla. "Se genera una mezcla pegajosa que es lo que mancha, no solo de las moras, sino también de las cagadas de los pájaros, de las aves, y esas manchas se quedan ahí. Pasamos los vecinos y nos llenamos los pies, las sillas de ruedas, los cocheciitos de los niños...", expone.
Los árboles "no se podan" y el fruto no se limpia
Pero no solo afecta al transito de los vecinos, los bancos de la zona también están manchados de ese pringue, lo que hace que queden totalmente inutilizados. "Una vez llamé al 010 para que vinieran a limpiar, porque yo tengo el problema en la puerta de mi casa, que muchas veces tenemos casi que levitar para entrar porque llenamos el portal, los ascensores y la casa con los pies llenos de mora y llamé para que vivineran a limpiarlo y vinieron tres días, pero los vecinos no somos guardias, es una cosa que el Ayuntamiento tendría que realizar", expone.
En esas tres jornadas de limpieza, los operarios "empujaron" la suciedad de los frutos con una manguera y echaron las moras de la acera hacia la carretera, o según denuncia Anelka, también dentro de los portales haciendo que su trabajo quede invisibilizado. "Te meten la mierda para dentro", comentan.
La propuesta no salió adelante
Rincón López considera que el primer paso pasa por conocer con exactitud la dimisión del problema. Por ello, la iniaciativa planteaba la elaboración de un censo que permita identificar los puntos del distrito donde la presencia de estos árboles provoca una mayor acumulación de suciedad y requiere actuaciones más intensivas.
La propuesta no consiguió el reapaldo suficiente para salir adelante, por lo que la gestión de esta situación continuará realizándose mediante los servicios ordinarios de limpieza. Sin embargo, la acumulación de moras en calles y accesos en los edificios vuelve seguirá formando parte del día a día de los númerosos vecinos de Villa de Vallecas.