Como cada año desde el 2005, este domingo, 17 de mayo, se conmemora el Día Internacional contra la LGTBIfobia. Una efeméride que celebra la supresión de la homosexualidad como una enfermedad mental por parte de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en 1990 y que aspira a concienciar a la población en torno a la discriminación y abusos que todavía hoy sufren en nuestra sociedad personas homosexuales, transexuales y bisexuales.
Con esta emblemática percha, la Federación Estatal de Lesbianas, Gais, Transexuales, Bisexuales, Intersexuales y más (FELGTBI+), una de las entidades más activas del ramo, ha puesto en marcha una campaña orientada a denunciar el "alarmante" incremento en el número de agresiones, ya sean físicas o verbales, contra el colectivo en los dos últimos cursos: de apenas una de cada diez víctimas en 2024 a una de cada cuatro, hasta un 25 por ciento del total, este 2026.
"Las cifras son alarmantes. En 2024, una de cada diez personas LGTBI+ fue agredida. El 2026, lo está siendo una de cada cuatro. La violencia contra las personas LGTBI+ se ha triplicado en solo dos años y las medidas para frenar el odio no pueden esperar más. Nos va la vida en ello", lamenta la presidenta de la Federación, Paula Iglesias, en conversaciones con Madridiario.
Entre las principales razones de la subida, desde FELGTBI+ lo tienen claro. Por un lado, el "auge de los discursos de odio" contra el colectivo y, en paralelo, "contra otras muchas personas vulnerables". Semilla legitimada a su vez por corrientes políticas emergentes a escala internacional y que poco a poco van haciéndose hueco en las instituciones e incluso conquistando puestos de poder. Fundamentalmente, apostillan, "la ultraderecha".
"Algunos políticos legitiman los discursos de odio y las redes sociales actúan como altavoz"
Por otro, y muy ligado al anterior, el anonimato que otorgan las redes sociales para dar rienda suelta a tales discursos. Una suerte de carta blanca apoyada en un perfil que, por norma general, otorga pocas -o ninguna- pistas en torno a la identidad real del emisor, convirtiéndole de facto en inimputable desde el punto de vista legal.
"Hay ciertos representantes políticos que, con sus discursos, legitiman las agresiones que luego se producen en el día a día (…). Y con las redes sociales pasa lo mismo. Son enormes altavoces de este odio", resume al respecto Iglesias.
Con el eslogan 'Spain needs to be different' y el objetivo de poner fin a esta cuanto menos preocupante tendencia, el pasado martes FELGTBI+ desplegó una lona "reivindicativa" frente al Congreso de los Diputados. Se trata, explican, de exigir a las fuerzas con representación un "consenso democrático" en favor de un Pacto de Estado "urgente" contra los discursos de odio, pues estos "generan un clima de violencia y crispación " y "normalizan la discriminación, el acoso y las agresiones que sufrimos en nuestro día a día" los colectivos en situación de especial "vulnerabilidad".
"Por sí solas, las leyes no frenan las agresiones en las calles"
Y es que, pese a que "se están dando pasos hacia adelante" en materia de políticas públicas, "los datos evidencian que no es suficiente": "Hay que reforzar las leyes y supervisar su cumplimiento. No basta solo con aprobarlas. Por sí solas, no frenen los golpes en las calles. Queremos seguir avanzando". Solo así, sentencian, "podremos vivir sin miedo" y convertirnos en "una ola de igualdad que se extienda por el resto de Europa". En definitiva, que España "siga siendo un país del que enorgullecerse".
Los datos publicados por el Ministerio del Interior del Gobierno de España siguen la misma línea de la FELGTBI+ y contabilizan un ligero repunte de la LGTBIfobia: de 522 casos en 2023 a 528 en 2024. Un incremento próximo al uno por ciento y que contrasta con los incidentes de este tipo registrados en la región: de 69 a 63, un 13 por ciento menos.
Este digital se ha puesto además en contacto con la Consejería de Familia, Juventud y Asuntos Sociales de la Comunidad de Madrid a fin de obtener más información en torno al balance de agresiones actualizado a lo largo de los últimos meses, así como de las iniciativas puestas en marcha a fin de paliar tales sucesos. Sin embargo, no ha sido posible obtener respuesta alguna.
A lo largo de 2025, por su parte, la ciudad de Madrid, capital y punta de lanza del país, registró ante la Unidad de Gestión de Diversidad y Delitos de Odio de la Policía Municipal un total de 58 delitos de odio por orientación sexual o identidad de género hasta el mes de noviembre, el último del que se disponen datos. En 2023 fueron 121 y en 2024, 99. Tónica, por ende, decreciente.