Los últimos datos aportados por el Observatorio de Convivencia Escolar de la Comunidad de Madrid han encendido todas las alarmas en el seno de la FAPA Francisco Giner de los Ríos. Especialmente fruto del "preocupante" incremento de las notificaciones recibidas por "violencia o maltrato", un 280,2 por ciento más, hasta alcanzar las 346, por "comportamiento suicida o autolesiones", con un aumento del 17,2 por ciento, hasta las 3.844, y por "agresiones sexuales", un 191,67 por ciento adicional, hasta las 326.
En suma, el número de protocolos abiertos el último curso del que se tienen datos, el 2023-2024, en los centros educativos de la región habría aumentado un 21,41 por ciento, alcanzando los 1.220. Tales cifras, lamentan las mismas familias, "evidencian la necesidad de reforzar de manera urgente los recursos de prevención, detección y acompañamiento". Más aún, apostillan, cuando los casos "parecen haber seguido aumentando desde ese curso".
También han tenido tiempo desde la FAPA para, a través de un comunicado remitido a Madridiario, cargar contra el "error" que a sus ojos supone "imponer la autoridad docente por decreto" y, en consecuencia, "pensar que todo está solucionado con ello". Sobre todo porque "los momentos en los que se producen más situaciones de acoso continúan siendo los recreos y los comedores escolares".
Los más perjudicados por la situación, al menos a juicio de las familias, el alumnado más "vulnerable", aquellos que presentan "neurodivergencias y discapacidad". Y es que "los resultados del 'Test Sociescuela 2024-2025' reflejan que el alumnado con trastorno del espectro autista (TEA) y con discapacidad constituye el grupo con mayor vulnerabilidad frente al acoso, con un riesgo cinco veces mayor debido a las barreras sociales que aún persisten en los entornos educativos".
Asimismo, el alumnado con TDAH, altas capacidades o dificultades del lenguaje "presenta un riesgo tres veces superior", mientras que el alumnado con dificultades de aprendizaje o de incorporación tardía al sistema educativo "tiene aproximadamente el doble de probabilidades de verse afectado".
Una suerte, en definitiva, de "diana de acoso escolar" que "hace imprescindible impulsar programas de sensibilización en los centros educativos" a fin de "fomentar el respeto a la diversidad" y "normalizar las distintas formas de pensar, aprender y comunicarse".
En paralelo, desde la FAPA aprovechan las cifras aportadas por el 'Test de Screening de Salud Mental 2024-2025' para apuntar otra de sus grandes preocupaciones: los "mayores indicadores de depresión" entre los escolares, hasta un 26 por ciento, y, como consecuencia de ese "malestar emocional", el desarrollo de "síntomas físicos" en hasta un 16 por ciento de los casos.
A fin de paliar la situación, su receta pasa por la puesta en marcha de programas específicos de educación emocional y apoyo psicológico en los centros. En la práctica, por incorporar la tan demandada figura del psicólogo educativo en colegios e institutos.
"Consideramos prioritario impulsar y reforzar planes de acogida del alumnado en los centros educativos, evaluar el funcionamiento de las aulas de Educación Especial en centros ordinarios desde la perspectiva de la convivencia escolar, incrementar las acciones de sensibilización sobre diversidad y neurodivergencia y fortalecer los mecanismos de prevención del acoso", sentencian.
Cuestionado a este respecto en el marco de la rueda de prensa posterior al Consejo de Gobierno de este miércoles desde la Real Casa de Correos de la Puerta del Sol, el portavoz del Ejecutivo autonómico, Miguel Ángel García Martín, ha puesto en duda la veracidad de la denuncia a cargo de la FAPA, asegurado desconocer "de dónde han sacado esos datos".
Y, a renglón seguido, el también consejero de Presidencia, Justicia y Administración Local pondría en valor el buenhacer de la Comunidad en la materia. Prueba de ellio, ha zanjado, la reciente puesta en marcha de la última campaña regional contra el acoso escolar, 'Ko al Bullying', de la mano del campeón del mundo de la UFC Ilia Topuria.