La esquiadora madrileña Audrey Pascual ha conquistado este martes su segunda medalla de oro en los Juegos Paralímpicos de Invierno de Milán-Cortina d'Ampezzo (Italia) al imponerse en la prueba combinada de esquí alpino para deportistas que compiten sentadas.
La prueba, que combina una manga de supergigante y otra de eslalon, otorgó a Pascual su tercer metal en la cita tras la plata lograda en el descenso y el oro conseguido el lunes en el supergigante. La española, de 21 años, mantiene así vivas sus opciones de completar pleno en las cinco pruebas en las que participa.
Pascual cimentó su victoria en una gran actuación en el supergigante, donde marcó el mejor tiempo con 1:21.88, una ventaja considerable sobre sus rivales. La alemana Anna-Lena Forster, su principal competidora, se situó segunda a 2,82 segundos, mientras que la china Sitong Liu fue tercera provisional a casi cuatro segundos y medio.
Con esa renta, la madrileña afrontó el eslalon final, una disciplina más técnica en la que debía defender su ventaja. Forster firmó la mejor bajada en esta manga y recortó diferencias, pero Pascual mantuvo la calma en el descenso decisivo. Aunque marcó el cuarto mejor tiempo en el eslalon, conservó lo suficiente para asegurar el triunfo.
Finalmente, la española se colgó el oro con 46 centésimas de ventaja sobre la alemana, mientras que Liu completó el podio a más de tres segundos.
La madrileña se ha mostrado muy satisfecha tras conquistar esta nueva medalla con una estrategia que, según ha explicado, pasaba por lograr una buena renta en el supergigante y luego asegurar en el eslalon, una disciplina que reconoce que le está costando en las últimas competiciones. “Sabía que hoy tenía que coger la ventaja en el supergigante”, señaló tras la prueba.
La esquiadora también admitió que atraviesa “una muy mala racha con el eslalon”, aunque agradeció el apoyo de sus entrenadores para afrontar la bajada sin exceso de presión. La deportista dedicó el triunfo a su familia, a la Fundación También y a su abuelo, recordando entre risas que él la llamaba “la number one”. Pascual celebró además que este éxito ayude a dar mayor visibilidad a los deportes de invierno en España.
Con este tercer metal en Milán-Cortina, la esquiadora se convierte en la segunda esquiadora española con más medallas en la historia de los Juegos Paralímpicos de Invierno, solo por detrás de Magda Amo, que sumó seis entre 1992 y 1998, y la primera española en lograr dos oros en unos Juegos Paralímpicos de Invierno desde el esquiador Eric Villalón en 2002.