La XI Jornada de Educación organizada por Madridiario ha reunido en el salón de actos del Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid (COAM) a responsables institucionales, directivos de centros, universidades y expertos del ámbito tecnológico para analizar los retos que marcarán el presente y el futuro inmediato del sistema educativo.
El director de Madridiario, Juan Pajares, ha dado la bienvenida a esta sesión desarrollada bajo el título 'Bienestar, personalización e inclusión digital: la educación que marca Madrid' y ha dado la palabra brevemente al decano del COAM, Sigfrido Herráez, quien en su saludo institucional hay remarcado que la educación de hoy es muy distinta a la de hace 30 años, como también lo será en el futuro. Por eso ha puesto en valor la necesidad de debatir sobre una realidad que “se está transformando” y que resulta fundamental para que una sociedad prospere.
La apertura oficial de la jornada ha corrido a cargo de Federico Morán, director de la Fundación para el Conocimiento madri+d, quien ha centrado su planteamiento en el papel de la inteligencia artificial en el sistema educativo. Según ha explicado, la IA ha llegado a un entorno cambiante en el que “el saber ya no basta”, por lo que es necesario desarrollar nuevas competencias para discernir, verificar y crear con sentido. En este contexto, ha subrayado que el debate no debe centrarse en si usar o no la IA, sino en cómo utilizarla: “No se trata de cuánta tecnología aparece en el aula, sino qué capacidades humanas se refuerzan con su uso”.
Morán ha estructurado su intervención en torno a cuatro pilares: bienestar, personalización, inclusión digital y confianza. Sobre el primero, ha destacado que “el bienestar no es un extra, sino la infraestructura del aprendizaje”, ya que sin seguridad emocional y salud mental no es posible aprender adecuadamente. En cuanto a la personalización, ha defendido que solo tiene sentido si es inclusiva y permite “adaptar ritmos, anticipar dificultades y cerrar las brechas de acceso y de competencia”, con el objetivo de que “nadie debe quedar fuera del futuro por culpa de su punto de partida”.
Por último, ha vinculado innovación y confianza en el sistema educativo, defendiendo que el uso de nuevas tecnologías debe apoyarse en “evidencia, transparencia, explicabilidad y supervisión humana”. Como conclusión, ha apuntado que el reto consiste en integrar la IA en el proyecto educativo con garantías: “No se trata de adaptar la educación a la IA, sino de adaptar la IA al proyecto educativo”.
La primera mesa de debate, 'Formación sin pantallas ni RRSS: retos educativos y sociales en la nueva regulación digital', ha abordado el uso de la tecnología en las aulas y la regulación que limita las pantallas en las primeras etapas educativas en la Comunidad de Madrid.
El viceconsejero de Política y Organización Educativa, José Carlos Fernández Borreguero, ha defendido la normativa regional al subrayar que “el decreto no prohíbe el uso de las pantallas”, sino que “las limita” en Infantil y Primaria y establece recomendaciones en Secundaria. En su opinión, se trata de “una regulación” destinada a avanzar hacia “un mejor uso” de la tecnología.
Sin embargo, representantes de varias entidades educativas han mostrado su rechazo a la medida. El secretario regional de Escuelas Católicas de Madrid, Emilio Díaz, ha criticado que el sector llevaba años preparándose para la digitalización y que el decreto, aprobado con poco margen de adaptación, “nos genera frustración”. A su juicio, la norma afecta a la autonomía de centros con proyectos digitales consolidados.
En una línea similar, el presidente de Educare, Carlos Madruga, ha sostenido que “los centros educativos somos profesionales” y ha defendido que la tecnología se ha integrado siempre con métodos tradicionales. Por ello, considera que la norma “atenta contra la libertad de los profesionales”.
El director general de Colegios Casvi, Juan Luis Yagüe, también aboga por un modelo equilibrado y ha recordado que “no se trata de elegir entre tecnología o papel”, ya que ambos deben convivir en el proceso educativo. A su juicio, la tecnología “es una herramienta más” que puede hacer la educación más eficiente, aunque su uso deba corregirse cuando sea necesario.
Por su parte, la presidenta de la FAPA Francisco Giner de los Ríos, María Carmen Morillas, a adoptado una posición intermedia al reconocer la “necesidad de legislar” para que el uso de pantallas responda siempre a criterios pedagógicos y evitar un empleo excesivo de la tecnología en las aulas.
Expertos en innovación educativa y transformación digital han participado en la segunda mesa, 'Inclusión 4.0: tecnología, diversidad y accesibilidad en las aulas', moderada por Celia González Naranjo, editora-directora del Grupo Nuevo Sureste, quien ha recordado que “la realidad de las aulas siempre ha sido diversa” y que la tecnología “debe estar al servicio de la inclusión”.
Desde el ámbito tecnológico, Juan Antonio Casado, socio y responsable de Data e IA de Cloud District, ha advertido que el avance tecnológico no es una solución automática a los retos educativos. “Estamos en un punto de madurez tecnológica impresionante”, pero la inclusión no es “una solución mágica”, sino una arquitectura que requiere diseño y reflexión. En su opinión, “el foco no debe ser la tecnología, sino la funcionalidad y el objetivo de lo que queremos hacer”.
Por su parte, Paloma Julia Velasco, decana de la Facultad de Ciencias Jurídicas, Educación y Humanidades de la Universidad Europea, ha destacado que la inteligencia artificial puede ayudar a eliminar barreras de aprendizaje mediante herramientas como el subtitulado automático, la conversión de texto a voz o la traducción de contenidos. No obstante, ha alertado de riesgos como la brecha digital, el sesgo de los algoritmos o la posible deshumanización del aprendizaje, recordando que “la tecnología no sustituye al docente”.
En la misma línea, Adelaida Portela, vicerrectora de Innovación Educativa y Relaciones Internacionales de UNIE Universidad, ha subrayado que el gran reto educativo es “no dejar a nadie atrás”. Ha explicado que la IA permite adaptar los materiales a distintos estilos de aprendizaje, desde mapas conceptuales hasta podcasts, y facilitar la participación de estudiantes con dislexia o barreras idiomáticas. Aun así, ha insistido en que “la IA es un apoyo, no sustituye al docente”.
Desde el ámbito social, Agustina Borrás, vocal de Cermi Comunidad de Madrid y presidenta de Aspace Madrid, ha puesto el foco en el alumnado con parálisis cerebral y discapacidades afines, para quienes la tecnología puede mejorar la comunicación, la motivación y la autonomía. Sin embargo, ha alertado sobre que su implantación requiere recursos y coordinación: “Sin un equipo multidisciplinar no hay implantación real”.
El salto al mercado laboral ha sido el tema de la tercera mesa de debate con el título 'De la formación al empleo: puentes entre universidad, FP y empresa'. Moderada por Alfonso González Hermoso de Mendoza, presidente de la Asociación Espacios de Educación Superior, ha servido para analizar cómo mejorar la conexión entre el sistema formativo y el mercado laboral.
La directora del CIFP José Luis Garci, Inés Borrego, ha destacado que cada vez existen más vínculos entre universidad y formación profesional. En su opinión, ambos modelos no deben entenderse como caminos separados, ya que “la relación entre la formación profesional y la universidad está plagada de pasarelas”. De hecho, ha explicado que cada vez es más habitual que universitarios acudan a la FP para adquirir competencias técnicas.
Desde la administración autonómica, el subdirector general de Centros de FP y Régimen Especial de la Comunidad de Madrid, Miguel Pinero, ha recordado que los ciclos formativos de grado superior forman parte de la educación superior. “Son enseñanzas superiores junto con las carreras universitarias”, ha señalado, subrayando además que debe avanzar al ritmo de la transformación tecnológica porque “la FP tiene que estar del lado de la tecnología”.
Por su parte, el director del Área de Formación Profesional del CEU San Pablo, Juan Ignacio de la Fuente, ha defendido la capacidad de la FP para responder con rapidez a las necesidades del mercado laboral. Según ha remarcado, este modelo permite preparar perfiles profesionales cualificados en un periodo reducido: “La idea de la formación profesional es lanzar un perfil profesional en un tiempo récord de dos años”.
Desde el ámbito universitario, Mercedes Rodríguez Paredes, directora del Centro de Formación Permanente de la Universidad Complutense de Madrid, ha incidido en que la universidad también está adaptando su oferta para acercarse más a la realidad laboral. “Hay una base que hay que aprender en el aula, pero es importante la formación práctica”, ha argumentado para añadir que cada vez se impulsan programas más breves y orientados a las necesidades empresariales.
Por último, el presidente de la Asociación Europea para la Transición Digital, Ricardo Rodríguez Contreras, ha puesto el foco en el impacto de la digitalización en el empleo y en la necesidad de que el sistema educativo se adapte a esa transformación para formar perfiles capaces de desenvolverse en un entorno tecnológico en constante cambio.
La consejera de Educación, Ciencia y Universidades de la Comunidad de Madrid, Mercedes Zarzalejo, ha clausurado la Jornada donde ha destacado que las políticas educativas del Gobierno regional se sustentan en tres pilares: la “libertad de elección” de las familias, la “igualdad de oportunidades” para el alumnado y la “búsqueda incansable de la calidad educativa”. Según ha explicado, el objetivo es “poner al alumno en el centro”, reforzando además aspectos como la personalización de la enseñanza, la inclusión digital, la atención a la educación especial y a las altas capacidades, así como los programas de salud mental.
Como ejemplo de estas políticas, ha mencionado el decreto que limita el uso individual de dispositivos digitales en Infantil y Primaria, una medida que busca introducir cambios “de forma sensata y gradual”, respetando la autonomía de los centros.
Durante su intervención también ha criticado algunas iniciativas del Gobierno central, como el denominado Estatuto del Becario, que ha calificado de norma “descabellada” y un “obstáculo” para estudiantes, universidades y empresas. Asimismo, ha cuestionado otras propuestas como la posible desaparición de los centros de educación especial o la evaluación basada en “vagas competencias”.
Frente a ello, ha puesto como ejemplo de colaboración el reciente acuerdo con las seis universidades públicas madrileñas para mejorar su financiación, destacando que se ha trabajado “escuchando, invirtiendo en talento y creando incentivos” para fortalecer la colaboración público-privada.
El encuentro ha podido seguirse por streaming y también en redes sociales con el hashtag #EducaMarcaMadrid. El evento ha estado organizado por Madridiario y patrocinado por Colegios Educare, Universidad Europea, Unie Universidad y Comunidad de Madrid. Además, han colaborado Fundación para el Conocimiento madid+d, Colegios Casvi, Escuelas Católicas, Colegio Oficial de Arquitectos de la Comunidad de Madrid, la Asociación Espacios de Educación Superior y Diariocrítico.