Desde la apertura en enero de 2024 de cuatro oficinas de tramitación de la Tarjeta Familias –Tetuán, Puente de Vallecas, Ciudad Lineal y Usera– el tiempo de gestión de esta prestación social se ha reducido en un 62 por ciento. Esta medida ha permitido que la demora media pase de 37 a 14 días, consiguiendo que la ayuda que garantiza la cobertura de las necesidades básicas llegue antes a las familias en situación de vulnerabilidad que la necesitan.
Así lo ha hecho saber el delegado de Políticas Sociales, Familia e Igualdad del Ayuntamiento de Madrid, José Fernández, durante su visita a la oficina de tramitación situada en Tetuán, a la que ha asistido acompañado por la concejala del distrito, Paula Gómez-Angulo.
“Esto es un paso muy importante porque aquí el objetivo es hacer una atención sobre toda la parte administrativa, dejando la intervención social en los 40 centros de servicios sociales que tiene el Ayuntamiento”, ha explicado Fernández.
El delegado ha declarado que “el grado de satisfacción es muy alto”, no sólo por la reducción en los tiempos de tramitación, sino también porque, entre 2021 y 2024, únicamente un 20 por ciento de los beneficiarios necesitaron prorrogar el periodo de ayuda inicialmente establecido (6 meses): “Es muy importante que ese seguimiento, esa intervención social, lleve a la salida de esa persona a la vida autónoma, que sólo un 20 por ciento continúe quiere decir que este sistema funciona y por tanto nuestro esfuerzo va a seguir en este modelo de tarjeta familiar”.
“El grado de satisfacción es muy alto”
Además de reducir los tiempos de tramitación, la puesta en marcha de las oficinas ha conseguido que los centros de servicios sociales se dediquen plenamente a la intervención social, liberados de la labor administrativa. Fernandez entiende que el hecho de que “el trabajador o trabajadora social te mire a los ojos, que verdaderamente está dedicado a tu intervención social y no al trabajo administrativo, es fundamental y esto responde a un modelo directo, de atención personal, en la intervención social”.
Para solicitar la Tarjeta Familias, el ciudadano debe dirigirse a su Centro de Servicios Sociales, donde un trabajador social estudia y determina el grado de vulnerabilidad. Aunque, tal y como ha matizado el delegado, también deben cumplirse una serie de requisitos de responsabilidad: “Por poner un ejemplo, si tienes menores, tienen que ir al colegio; si no van al colegio esa persona no tendrá la tarjeta”.
José Fernández, además, ha informado que desde el 1 de enero de 2026, se ha elevado un 10 por ciento el umbral de ingresos que permite ser beneficiario de ella: el máximo se ha establecido en 752 euros (la RMI incrementada en un 60 por ciento). La idea es que la Tarjeta Familias pueda seguir siendo compatible con prestaciones de otras administraciones como el Ingreso Mínimo Vital.
Durante el curso 2025, el Consistorio ha concedido un total de 11.000 tarjetas, con una inversión de 11 millones de euros, que suponen un aumento de 970.000 euros respecto al año anterior. Una subida que el consejero atribuye, además de al "encarecimiento del coste de la vida", a la mayor accesibilidad y confianza en el sistema: “Esto ha hecho que personas que anteriormente no solicitaban la prestación, ahora lo hagan”.
Desde la entrada en vigor de esta medida en 2020, el Ayuntamiento de Madrid ha expedido más de 48.000 Tarjetas Familias, con una inversión acumulada superior a los 51 millones de euros. Para 2026, las cuentas municipales reservan una dotación de 19,5 millones de euros destinada a esta ayuda, una partida que podría incrementarse en caso de que las necesidades lo requieran.
“A mí me ha ido muy bien con el programa”, ha resumido Paola, una de las usuarias de la tarjeta. "Yo teletrabajo de contable y estoy en trámites para conseguir la residencia, pero tengo una hija de 11 años y me ayuda a cubrir necesidades básicas como la higiene, comidas…”. Además, ha asegurado que el proceso para pedirla y recibirla es “muy ágil” y que los asesores “están pendientes y te dan toda la comodidad del mundo”.
"El proceso es muy ágil"
Por su parte, la directora de la oficina de tramitación de Tetuán, Soledad Rodríguez, ha explicado que desde los centros de servicios sociales hacen ver a los usuarios que esto es una subvención, con lo que hay que hacer un buen uso de ese dinero público”.
“Luego desde el departamento les mandamos también una notificación sobre el compromiso de uso de esa tarjeta, y cuando vienen aquí les explicamos cómo justificar los gastos. Por ejemplo, no es lo mismo ir a comercios pequeños que ir a un Mercadona, que tienen más facilidad para hacer una factura”, ha especificado.
En un primer momento, esta ayuda municipal se concedía a personas o familias cuyos ingresos no superaran la Renta Mínima de Inserción (RMI) incrementada en un 40 por ciento, lo que fijaba el umbral en un máximo de 658 euros. En 2025, el Consistorio amplió los criterios de acceso y permitió optar a la prestación a quienes no excedieran la RMI aumentada en un 50 por ciento, elevando el límite hasta los 704 euros.
La última actualización, en vigor desde el 1 de enero de 2026, permite que puedan beneficiarse las unidades familiares con ingresos inferiores a la RMI incrementada en un 60 por ciento, lo que sitúa el nuevo tope en 752 euros.
De forma paralela, el Consistorio mantiene otras mejoras incorporadas recientemente a la Tarjeta Familias, como el incremento del 6 por ciento en la cuantía mensual que perciben los beneficiarios desde abril de 2025. A partir de entonces, las ayudas oscilan entre 146 y 735 euros al mes, en función de los ingresos y del número de miembros de cada unidad familiar.
Del mismo modo, continúa aplicándose la medida introducida en noviembre de 2024 que permite destinar la prestación al abono mensual de transporte público. Esta ampliación facilita los desplazamientos de los usuarios a sus centros de trabajo, la búsqueda activa de empleo, la asistencia a programas formativos y el acceso a servicios esenciales como centros de salud, hospitales, centros educativos o establecimientos de alimentación.