Más Madrid ha propuesto que se utilice el "13 por ciento de los regalos fiscales que Ayuso hace a los más ricos en la Comunidad simplemente en un año" para financiar su iniciativa de un comedor escolar gratuito y universal para niños de cero a 16 años. Esta propuesta ha sido valorada en 836 millones de euros, que serían cubiertos por el Gobierno regional con la colaboración de los municipios.
Manuela Bergerot, portavoz de la formación en la Asamblea, y Eduardo Fernández Rubiño, portavoz en funciones del Ayuntamiento de la capital, se han encontrado en el Edificio de Grupos Municipales con representantes de entidades educativas, sindicales y sociales. El objetivo de esta reunión ha sido presentarles la Proposición de Ley que fue registrada en la Cámara de Vallecas y que el partido había adelantado en octubre.
Bergerot ha defendido una iniciativa que tiene como objetivo beneficiar a los 870.000 estudiantes de colegios e institutos en toda la Comunidad de Madrid, abarcando desde Infantil hasta la FP básica. La portavoz de Más Madrid en la Asamblea ha resumido: "Nuestra propuesta de comer en el cole es algo tan sencillo como que se vaya a clase de matemáticas".
La clave de la propuesta es "favorecer que no haya exclusión y que todos los niños y niñas hasta los 16 años puedan tener una comida caliente y saludable al día, además de ser una propuesta a favor del bolsillo de las familias madrileñas y a favor de la igualdad de oportunidades".
"Queremos que sea gratis para todos los niños y niñas, sin burocracia, para acabar con un sistema de becas de comedor que es cruel y que cada año se deja casi a la mitad de los niños y niñas en situación de pobreza en la Comunidad de Madrid. En definitiva, queremos que comer en el cole sea algo tan simple como estar matriculado en el cole o en el insti", ha explicado la diputada regional.
Rubiño ha respaldado las declaraciones de Bergerot respecto a la inversión, señalando que los ayuntamientos participarían en la cofinanciación. La propuesta consiste en "recortar esas rebajas fiscales a la capa más rica, de la cual no se beneficia a los madrileños, para aumentar la inversión completa en educación".
La idea defendida por Rubiño cuenta con el respaldo de su eficacia en numerosos países, entre ellos Finlandia y Suecia. Según sus palabras, se trata de "una medida totalmente revolucionaria en cuanto a la igualdad de oportunidades de las familias, en cuanto a la lucha contra la pobreza infantil, en cuanto a la garantía de los niños a una alimentación saludable y variada, con independencia de su código postal o de la familia de la que provengan". Además, esta propuesta favorece la conciliación y promueve la integración del comedor dentro del proceso educativo.
"Se ha demostrado en todos los países en los que se ha aplicado que mejora el rendimiento escolar", ha ahondado el edil, que no obvia que requeriría "una inversión importante" pero supondría "poner una pieza imprescindible en el Estado del Bienestar".
"Un alivio económico para todas las familias" es, sin duda, lo que se busca. Según Rubiño, en Madrid hay 112.000 niños y niñas que podrían beneficiarse de esta medida. Además, sería una manera de poner fin al sistema actual del PP, el cual presenta "serias deficiencias".
"Lo que ha demostrado informes que conocemos es que, desgraciadamente, ahora mismo el 50 por ciento de las familias con altos recursos pueden tener a sus hijos en el comedor escolar, mientras que las familias con pocos recursos bajan hasta el 36 por ciento. Debería ser exactamente al revés", ha señalado.
La Proposición de Ley presenta un plan a largo plazo que asegura, desde el principio, que se priorice al alumnado en situación de vulnerabilidad o riesgo de exclusión social. Se determina que la Comunidad destinará una partida específica en sus Presupuestos para este propósito, la cual irá aumentando hasta "alcanzar la cobertura plena del servicio".
Desde Más Madrid, se promueve la "gestión pública preferente" para asegurar una correcta ejecución. Para ello, proponen que la Consejería competente desarrolle un plan de internalización que incluya, entre otras medidas, la creación de una red de cocinas centrales públicas. Estas cocinas estarían destinadas a abastecer a aquellos centros que no cuenten con instalaciones propias y contarían con personal de cocina y monitores como empleados públicos. En cuanto a los centros que sí dispongan de cocinas, tendrán la obligación de elaborar los menús en sus propias instalaciones.
Además, establecen que la externalización solo podría llevarse a cabo en situaciones "excepcionales" en las que no sea factible una gestión directa a corto plazo.
Se sugiere que la Comunidad administre una Red de Comedores Escolares Públicos con el objetivo de coordinar los recursos existentes, asegurar estándares de calidad uniformes y ofrecer apoyo a los docentes en la gestión de este servicio.
La propuesta de ley presentada por Más Madrid también indica que los colegios privados concertados que cuenten con instalaciones de comedor deberán ofrecerlas a la Red para su uso compartido con las escuelas públicas cercanas.