La aprobación inicial del proyecto modificado de urbanización del barrio del Aeropuerto, anunciada el pasado 20 de noviembre por el Ayuntamiento de Madrid, ha reabierto el conflicto entre el Consistorio y la asociación vecinal Aeropuerto Participa, que denuncia que esta nueva tramitación supone "un retraso de casi cuatro años" y un reconocimiento implícito de que sus alegaciones rechazadas en 2023 eran correctas.
La Junta de Gobierno del mes de noviembre aprobó de forma inicial el nuevo documento (que sustituye al aprobado definitivamente en febrero de 2024) con el objetivo de adecuar el sistema de drenaje del ámbito e incorporar Sistemas Urbanos de Drenaje Sostenible (SUDS). Según la vicealcaldesa y portavoz municipal, Inma Sanz, esta modificación permitirá "una mejor gestión de las aguas pluviales y una disminución del caudal que llega a la red de saneamiento".
Sin embargo, para los vecinos supone un regreso a la casilla de salida. Desde Aeropuerto Participa consideran que la decisión equivale a "volver atrás" en la tramitación de un proyecto cuyo procedimiento administrativo estaba ya concluido. El proyecto original recibió aprobación inicial en 2023 y definitiva en 2024, pese a que muchas de las alegaciones vecinales, en su mayoría enfocadas en la gestión del agua, fueron desestimadas.
"Volver a aprobar el proyecto supone reiniciar los plazos y podría retrasar su aprobación hasta 2027", advierten desde la asociación, que recuerda que el expediente debe volver a publicarse en los boletines oficiales, abrir un nuevo periodo de información pública, resolver alegaciones y recabar informes sectoriales.
Los vecinos aseguran que todavía desconocen el contenido exacto del proyecto modificado y explican que sus críticas iniciales en sus redes sociales se basaron en las declaraciones del concejal del distrito, que habló de la construcción de "depósitos" para el agua de lluvia. Ese término les hizo temer que el Ayuntamiento pudiera recuperar la idea de un tanque de tormentas ya descartado, una infraestructura a la que se oponen por considerarla ineficaz ante las inundaciones recurrentes del barrio.
Más adelante, desde el área municipal se les aclaró que se trata de SUDS, precisamente la solución que la asociación reclamó "desde hace casi cuatro años" y que fue rechazada por encarecer el proyecto. "Nuestra duda es por qué no atendieron nuestras alegaciones entonces para ahora tener que reiniciar todo el procedimiento", señalan.
Aeropuerto Participa vincula además el cambio a la necesidad de dar salida a dos promociones de vivienda pendientes (una de la EMVS y otra privada) cuya construcción no puede avanzar mientras la zona no esté urbanizada. Los vecinos afirman que el proyecto vigente habría recibido un informe desfavorable del Canal de Isabel II por la situación del alcantarillado, lo que impediría seguir adelante con las obras.
Tampoco les sorprende el giro municipal, dicen, porque ya trasladaron estas necesidades directamente al alcalde, José Luis Martínez-Almeida, meses atrás. Según relatan, el propio concejal del distrito llegó a descalificar en una reunión sus propuestas de drenaje sostenible al afirmar que "no se puede ir a una reunión de alto nivel y ponerse a hablar de jardines flotantes". "Lo que ahora venden como un avance no es más que un retraso y un reconocimiento de que teníamos razón", sentencian.
La asociación recuerda que en 2023 presentó diez alegaciones en las que pedía ampliar superficies permeables, crear jardines de lluvia, mejorar accesos peatonales, integrar pantallas vegetales y reconfigurar la representación del antiguo arroyo de Rejas mediante una fuente transitable de mayor tamaño y múltiples chorros y nebulizadores.
Algunas propuestas fueron aceptadas como ampliar la fuente de un caño a siete y mejorar accesos al parque, pero las relacionadas con la gestión del agua y la reducción de zonas pavimentadas fueron rechazadas. Hoy, con el anuncio municipal de integrar los SUDS, los vecinos consideran que el Ayuntamiento asume sus planteamientos.
La nueva versión del proyecto mantiene la creación del gran parque de más de 3.400 metros cuadrados en el espacio conocido como el barrizal, que el Consistorio pretende convertir en el "corazón verde" del barrio. El diseño incluye una fuente central como hito del espacio, pérgolas ajardinadas, zonas estanciales, caminos accesibles y una reorganización de la zona este para transformar el actual aparcamiento informal en un entorno "agradable y naturalizado".
En esta ocasión el Ayuntamiento subraya la incorporación de los SUDS, que permitirán "amortiguar y disminuir" el agua que llega al alcantarillado, una medida fundamental para un barrio castigado recurrentemente por las inundaciones.
El presupuesto base de licitación asciende ahora a 3,3 millones de euros, financiados y ejecutados por la EMVS con supervisión del Área de Obras y Equipamientos.
Aeropuerto Participa insiste en que no podrá valorar el alcance real de las modificaciones hasta que el nuevo texto sea publicado. No descartan presentar nuevas alegaciones si detectan carencias o si se han recuperado propuestas previamente rechazadas.
Mientras tanto, celebran que el barrio avance hacia la creación del esperado "corazón verde ", pero lamentan que "quede tanto por hacer " en materia de reurbanización, espacios interbloque, zonas verdes pendientes y la construcción del tercer colector de Rejas, considerado por la asociación clave para resolver definitivamente las inundaciones.