El contrato, publicado este miércoles en el Boletín Oficial de la Comunidad de Madrid, contempla la adquisición de nuevos medios materiales, entre ellos vehículos y drones, dentro de un paquete de medidas destinadas a mejorar la seguridad integral de la empresa municipal. El presupuesto asciende a 14,9 millones de euros (sin IVA) y tendrá una duración inicial de 24 meses, prorrogables por un año más.
Con esta licitación, EMT Madrid pretende avanzar hacia un modelo de seguridad "más eficiente, sostenible y adaptado a las nuevas tecnologías". Los drones se emplearán principalmente para vigilar las cocheras y edificios de la empresa, con el objetivo de prevenir incidentes y garantizar la integridad de sus instalaciones.
Entre los criterios de adjudicación, la EMT valorará la calidad de las imágenes captadas por los drones, su velocidad de despliegue y autonomía, así como la experiencia y cualificación del personal encargado de su manejo. Las empresas licitadoras deberán presentar un plan de contingencias y operatividad que detalle las actuaciones en caso de emergencia para minimizar riesgos sobre personas y bienes.
Además, se tendrán en cuenta las propuestas tecnológicas innovadoras que incorporen elementos de inteligencia artificial, ciberseguridad o automatización de procesos, con el fin de aumentar la eficacia y sostenibilidad de los sistemas de vigilancia. La EMT también valorará el compromiso de las empresas de mantener al personal adscrito durante toda la ejecución del contrato y la existencia de planes de formación continua en materia de seguridad y nuevas tecnologías.
El Ayuntamiento subraya que esta iniciativa no solo supone un avance en la protección de sus instalaciones, sino que también contribuye a crear un entorno más seguro y confiable para los trabajadores y usuarios del transporte público madrileño.
La Empresa Municipal de Transportes (EMT Madrid) ha puesto en marcha la licitación para la construcción, conservación y explotación del nuevo Centro de Operaciones de La Elipa, que se levantará sobre los terrenos del antiguo recinto y estará destinado íntegramente a una flota de autobuses cien por cien eléctricos.
Esta infraestructura, clave en la estrategia de descarbonización y modernización del transporte público madrileño, contará con capacidad para más de 300 autobuses eléctricos y una cubierta fotovoltaica de más de 7.200 paneles. Con una inversión estimada superior a 366,7 millones de euros y una duración contractual de 20 años, el proyecto contempla un desarrollo integral por parte del concesionario, desde la redacción del proyecto y la construcción hasta el mantenimiento y el suministro de energía para la carga de los vehículos. La EMT, por su parte, gestionará las operaciones habituales (como el mantenimiento, lavado e inspección de la flota), garantizando la continuidad de sus estándares de calidad y sostenibilidad.