El PSOE-M está evaluando la posibilidad de tomar acciones legales contra la iniciativa que fue aprobada el martes por el Ayuntamiento de Madrid, impulsada por PP y Vox, con el objetivo de informar sobre el "síndrome post aborto".
El secretario general del PSOE-M y ministro para la Transformación Digital y de la Función Pública, Óscar López, ha manifestado en una entrevista en TVE su intención de impedir que "PP y Vox se salgan con la suya y acosen a las mujeres que quieren o que necesitan llevar a cabo un aborto".
"Estamos estudiando esas acciones legales y que no descartamos ninguna, de luego, incluso ir a la justicia para realizar esa iniciativa aberrante, donde una vez más descubrimos el fondo de todo lo que está pasando y es que el PP y Vox ya se confunden", ha señalado.
López ha calificado al PP de Madrid como una "derecha acomplejada" que se ha sometido a los postulados de Vox. Según él, este partido está "muerto de miedo" y, en vez de diferenciarse de la ultraderecha, "reproduce y alimenta y magnifica su discurso", sin poner pie en pared en ciertos temas.
En el Pleno ordinario de septiembre del Ayuntamiento de Madrid este martes se debatió una propuesta presentada por Vox que busca informar sobre el "síndrome post aborto" en los centros gestionados por el Consistorio. La iniciativa fue aprobada gracias a los votos de Vox y el PP, mientras que tanto el PSOE como Más Madrid se opusieron y votaron en contra.
La iniciativa fue defendida por la concejala de Vox, Carla Toscano, quien destacó que "del síndrome post aborto no se habla" y que representa un "profundo trauma" tanto para la mujer que decide interrumpir su embarazo como para el padre.
"Depresión, un profundo sentimiento de culpa, aislamiento, imágenes recurrentes, pesadillas, insomnio, alcoholismo, anorexia y bulimia, disfunciones sexuales, autolesiones, agresividad, y una tasa de hospitalización por problemas psiquiátricos que duplica al de las mujeres que no han abortado", afirmaba.
Toscano solicitó que se comunicara sobre este "síndrome" en los recursos sociales, sanitarios e de Igualdad que dependen del Consistorio, ya que "la mayoría de las mujeres, cuando reciben información y ayuda, no abortan".
El delegado de Políticas Sociales, Familia e Igualdad, José Fernández (PP), destacó la labor del Ayuntamiento de Madrid en "favor de la vida", considerándola una "prioridad absoluta". Sin embargo, también admitió que el aborto es "un derecho en el marco de la ley actual pero no un derecho fundamental".
"Nosotros no vamos a aceptar lecciones ni de la izquierda ni de Vox", afirmaba. Defendió José Fernández que el "aborto no es progresista" y aseguraba que podía haber síndrome post aborto "en algunas mujeres" con "depresión, ansiedad, culpa...".
Meritxell Tizón, en representación del PSOE, afirmó que "no es fácil para nadie tomar la decisión de abortar", subrayando que se trata de una elección "personal y que depende de muchas circunstancias".
Al reivindicar el derecho a la interrupción voluntaria del embarazo, ha declarado que este debe ejercerse "sin moralinas", mientras criticaba a Toscano por intentar asociar su propuesta con el "interés de proteger a las mujeres".
"¿Sabe qué provoca estrés, ansiedad, qué provoca no poder dormir por las noches a esas mujeres? Los escraches que partidos como usted, que asociaciones prohibidas como las que usted menciona, en su intervención, llevan a cabo todos los días en las puertas de las clínicas", destacó.
La edil Carolina Elías, de Más Madrid, subrayó que el "síndrome post aborto" no constituye "un diagnóstico médico, sino un término para llenar de miedo y amenazar a las mujeres que desean interrumpir el embarazo".
A continuación, destacó que los "riesgos para la salud mental" están "más relacionados con embarazos no deseados que con el aborto en sí". Por esta razón, desde su formación han planteado la necesidad de "blindar constitucionalmente el derecho al aborto y garantizarlo con una prestación sanitaria en la red pública sin burocracias ni esperas".
Ana Redondo, la ministra de Igualdad, ha indicado que su departamento está evaluando la opción de impugnar la iniciativa que fue aprobada el martes en el Ayuntamiento de Madrid por parte del PP y Vox, la cual busca informar sobre el "síndrome post aborto".
"Sí, lo vamos a estudiar por supuesto. No vamos a consentir ningún paso atrás. No vamos a consentir ninguna limitación en los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres. Y ya están los equipos del ministerio trabajando y valorando si es posible impugnar esa decisión", ha afirmado la ministra en una declaración a los medios tras su comparecencia en el Senado, donde ha tratado las incidencias relacionadas con las pulseras telemáticas para maltratadores.
La ministra ha solicitado al alcalde de Madrid, José Luis Martínez Almeida, que "rectifique", argumentando que "las mujeres no tienen por qué aguantar esta pugna con el partido de extrema derecha". Ha subrayado que "no vamos a tolerar un paso atrás en nuestros derechos".
El PP, según ha explicado, se encuentra "en una carrera desaforada con la extrema derecha por ver quién es más de extrema derecha". Ha señalado que "el problema es que en medio están los derechos de las mujeres. Y no les importa utilizar los derechos de las mujeres si con ello llegan más lejos en esa pugna con Vox".
A juicio de Redondo, los 'populares' "han perdido absolutamente el apoyo femenino y el apoyo feminista". "No se puede hacer política contra las mujeres como se está haciendo. No se puede hacer política contra los derechos que tanto han conseguido y tanto han costado conseguir a las mujeres. Y creo que es un error y le pido que rectifique", ha recalcado.
Lejos de entrar al trapo, el portavoz del Ejecutivo regional, Miguel Ángel García Martín, ha optado este miércoles por eludir las preguntas de los periodistas durante la rueda de prensa posterior a la celebración del Consejo de Gobierno semanal en Sol y, asegurando desconocer los pormenores de la iniciativa aprobada por su propio partido, el PP, en Cibeles, no realizar valoración alguna al respecto: "La verdad que lo desconozco. No lo he leído".
Y, ante la insistencia de los medios, matizaba tirando de ironía. "Esta noche, cuando llegue a casa, me leeré esa moción en lugar de ver los resultados de los equipos españoles en competiciones internacionales", añadía a renglón seguido sin arrojar demasiada luz en torno a la postura del Ejecutivo al que representa.