Transportes

El cierre parcial de la Línea 6 complica la vuelta a clase y al trabajo

Línea 6 del Metro de Madrid (Foto: Juan Luis Jaén).
Redacción | Lunes 08 de septiembre de 2025

El primer lunes del curso escolar ha llegado con un reto añadido para miles de madrileños: reformular su rutina diaria a raíz del cierre de la Línea 6 de Metro en su tramo este, entre Moncloa y Legazpi, que atraviesa puntos neurálgicos como Nuevos Ministerios o Avenida de América. La suspensión del servicio, que afecta a la línea circular más utilizada de la red —con más de 143.000 viajeros diarios—, ha obligado a muchos usuarios a armarse de paciencia y recurrir a los autobuses sustitutivos de la Empresa Municipal de Transportes (EMT).

Aunque el estreno del plan de movilidad se ha saldado sin incidentes graves, la jornada no ha estado exenta de colas y retrasos. Según explicó un conductor del servicio especial de la EMT, las primeras horas de la mañana transcurrieron de manera “fluida”, si bien reconoció que el volumen de pasajeros era “bastante considerable”.

El dispositivo de autobuses, que replica en superficie el recorrido de la L6, ha registrado largas filas de acceso en enclaves como Nuevos Ministerios, Avenida de América o Manuel Becerra. La empresa pública ha desplegado personal en las paradas para orientar a los usuarios, garantizando que “nadie se está quedando fuera”. El ambiente, reconocen, ha sido similar al de un convoy en hora punta: vehículos abarrotados, viajeros de pie y movimientos apresurados para entrar o salir.

Trayectos más largos y estudiantes afectados

Si bien la organización del servicio ha evitado mayores complicaciones, los tiempos de viaje se han resentido. En la franja de las 9.00 horas, el trayecto entre Ciudad Universitaria y Legazpi se prolongaba por encima de los 50 minutos debido al tráfico y al proceso de subida y bajada de pasajeros.

Precisamente, en Ciudad Universitaria se ha hecho más visible el impacto del cierre. Para muchos estudiantes de la Universidad Complutense y la Politécnica, el Metro era la única vía de acceso al campus, lo que ha complicado el regreso a las aulas. La línea F de autobuses urbanos, que conecta Cuatro Caminos con la zona universitaria, ha circulado durante toda la mañana a plena capacidad, con estudiantes llegados de las líneas 1 y 2 ocupando cada vehículo.

Trabajadores con destino a Méndez Álvaro o Conde de Casal también han sufrido los efectos del corte. Desde Sainz de Baranda, las colas han sido constantes durante la mañana, con decenas de ciudadanos intentando llegar a sus puestos de trabajo.

El desconcierto entre los viajeros ha sido otro de los elementos de la jornada. Sin embargo, en medio de las dudas, no ha faltado la colaboración: muchos usuarios se han ayudado entre sí recordando, por ejemplo, que el servicio especial es gratuito y que se puede acceder también por las puertas traseras del autobús, reduciendo así las esperas.

El regreso al colegio ha añadido un punto más de presión a la red en superficie. Adolescentes cargados con mochilas corriendo hacia sus centros educativos compartían escena con trabajadores que, a la carrera, intentaban no perder el autobús en enclaves como Manuel Becerra, en dirección a Nuevos Ministerios.

Un cierre parcial hasta fin de año

El cierre del tramo este se suma a las obras que ya se llevaron a cabo en el flanco oeste de la L6 durante los últimos tres meses. Esa parte de la línea se reabrió el pasado sábado tras la renovación integral de las vías, que, según la Comunidad de Madrid, permitirá reducir incidencias, acortar los tiempos de recorrido y mejorar la fiabilidad del servicio a largo plazo.

En el tramo afectado, que permanecerá cerrado hasta el 31 de diciembre, los accesos a la L6 están completamente clausurados en estaciones como Cuatro Caminos o Méndez Álvaro. Ni escaleras mecánicas ni ascensores están operativos, y la señalización informa de las alternativas de movilidad.

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