Desde la calle General Lacy, donde ha denunciado casos de "acoso inmobiliario", Maroto ha acusado al alcalde, José Luis Martínez-Almeida, de "poner la alfombra roja a los fondos" y "deshumanizar los barrios de Madrid" con este nuevo plan, que sustituirá al aprobado en 2019 bajo el mandato de Manuela Carmena. Según ha explicado, la nueva normativa permitirá cambiar el uso de edificios completos, pasando de residencial a turístico, como ya ocurrió en la calle Tribulete, en Lavapiés, donde los vecinos llegaron a presentar una querella.
A su juicio, el plan vigente firmado por el anterior Gobierno municipal ya contenía restricciones suficientes para evitar este tipo de transformaciones, pero "simplemente no se aplicaba". Con el nuevo modelo, ha advertido, decaerá la moratoria que actualmente impide conceder nuevas licencias para viviendas de uso turístico, lo que provocará, ha dicho, "una nueva proliferación" de este tipo de alojamientos en los barrios más tensionados.
"El artículo 47 de la Constitución garantiza el derecho a una vivienda y obliga a las administraciones a protegerlo. Por eso decimos que es una mala noticia para los vecinos y vecinas de Madrid que mañana se apruebe definitivamente este plan", ha reprochado la portavoz socialista, que ha calificado la iniciativa como "una grave amenaza" para el acceso a la vivienda.
Durante la comparecencia ante los medios, una vecina del edificio en General Lacy ha intervenido espontáneamente para denunciar que vive con su madre de 94 años y que no son "okupas", ya que pagan "renta y servicios", como las otras 48 familias que residen en el inmueble. "Como ya no somos familias rentables, ahora nos quieren desalojar", ha lamentado.