La actividad quirúrgica en el Hospital Universitario Gregorio Marañón se desarrolla con total normalidad este jueves, después de que se solucionara la avería eléctrica que el día anterior afectó al sistema de refrigeración y obligó a suspender parte de las intervenciones no urgentes.
El fallo se produjo a mediodía del miércoles, lo que llevó a cancelar cirugías no urgentes como medida preventiva para garantizar la seguridad de pacientes y profesionales. La incidencia quedó resuelta sobre las 22:30 horas, momento a partir del cual comenzó a restablecerse progresivamente el sistema de climatización en el edificio quirúrgico, según informaron fuentes hospitalarias.
Desde primera hora de este jueves, todos los quirófanos han vuelto a operar con normalidad, una vez recuperadas las condiciones ambientales óptimas para la actividad médica.
El Centro Quirúrgico del Gregorio Marañón, inaugurado hace apenas dos años, es una de las infraestructuras más modernas del país en su categoría. El edificio, de seis plantas y 16.000 metros cuadrados, alberga 30 quirófanos —incluidos espacios específicos para urgencias, trasplantes, cirugía robótica y radioterapia intraoperatoria—, además de 77 puestos de recuperación postanestésica, 34 camas de reanimación y un área de pruebas funcionales respiratorias. En él trabajan más de 1.000 profesionales y se realizan unas 20.000 intervenciones al año.