Medio Ambiente

El cambio climático, en el punto de mira como amenaza a los derechos de la infancia

Gonzalo Sáenz de Miera, director de Cambio Climático y Alianzas de Iberdrola, en el V Congreso Mundial sobre Justicia con la Infancia (Foto: José Ant. Velasco (Road Experience)).

V CONGRESO MUNDIAL SOBRE JUSTICIA CON LA INFANCIA

Susana Pérez | Martes 03 de junio de 2025

Con más de 4.000 participantes de todo el mundo, el V Congreso Mundial sobre Justicia con la Infancia, que se celebra en la Universidad Pontificia Comillas de 2 al 4 de junio, persigue el objetivo de articular una declaración conjunta que impulse una agenda de justicia adaptada a la infancia para el periodo 2025-2030, alineada con el ODS 16 de Naciones Unidas.

Este evento, considerado el más relevante a nivel internacional en justicia juvenil y derechos de la infancia, cuenta con el respaldo del Gobierno de España. Además, está amparado por la ONU, Unesco, Unicef y la Unión Europea, entre otros.

En sus más de 60 eventos satélite repartidos por todos los continentes, el Congreso pone en diálogo a académicos, responsables políticos, líderes juveniles y representantes del sector privado, en torno a los desafíos estructurales que afectan a la infancia.

Los ponentes de la mesa sobre cambio climático
Una de las mesas de debate ha sido la dedicada al cambio climático como amenaza transversal a los derechos de la infancia. Un encuentro en el que participaron Gonzalo Sáenz de Miera, director de Cambio Climático y Alianzas de Iberdrola, Elisa Morgera, relatora Especial de la ONU sobre Cambio Climático y Derechos Humanos, profesora de Derecho Ambiental Global; Lara Lázaro Tousa, investigadora Principal del Real Instituto Elcano; Elda Moreno, asesora especial de Medio Ambiente del Consejo de Europa; y Jahswill, miembro del Comité Asesor de Niños y Jóvenes.

“Para hacer frente a los retos, las empresas tienen que actuar y desarrollar una responsabilidad social”

Sáenz de Miera comenzó su intervención con un análisis directo del contexto actual: “Estamos en un mundo difícil en donde el cambio climático se está acelerando y observamos su impacto. Ya empezamos a ver inundaciones, sequías e incendios, afecta ya a todas regiones del mundo, la ciencia nos dice que será mucho más importante en el futuro y es conocido que va a ser un potenciador de conflictos, por ejemplo, menores cultivos por sequías pueden llevar a activar revueltas sociales, migraciones”. El representante de Iberdrola denunció que estos impactos afectan de forma desproporcionada a los grupos más vulnerables, sobre todo a la infancia y la juventud, en regiones como África, Asia Meridional y América Latina.

Desde esta perspectiva, explicó que el cambio climático genera una triple injusticia: intergeneracional: "Las generaciones actuales somos las que hemos causado el problema y deberíamos ser las que estuviéramos tomando medidas efectivas, y serán las generaciones venideras las que lo sufrirán". También deriva en una injusticia social y económica: los más vulnerables, que son los que menos contribuyen al problema, "serán los más afectados porque tienen menor capacidad de adaptación y porque suelen ser donde el cambio climático va a tener los peores efectos, como en Africa o India”.

Responsabilidad empresarial

Gonzalo Sáenz de Miera
En un discurso cargado de datos, compromisos y visión ética, Sáenz de Miera puso en valor el papel de las empresas en esta lucha: “Para hacer frente a los retos, las empresas tienen que actuar y desarrollar una responsabilidad social”. Aseguró que en Iberdrola llevan más de dos décadas invirtiendo en energías limpias y renovables como forma concreta de combatir el problema desde su raíz: los combustibles fósiles.

Hemos invertido para sustituir las energías de origen fósil por las renovables”, dijo, recordando que la transición energética no es solo una cuestión tecnológica, sino también social y ética. Contribuimos a reducir los efectos del cambio climático, sobre todo, a los más vulnerables, a los niños y a los jóvenes”. También destaca la labor de “concienciación a las administraciones, a otras empresas, ayudando a que se tome conciencia de esta situación y se acelere la acción climática”.

“Los jóvenes tienen que ser más proactivos. Pueden actuar y conseguir un sistema más sostenible”

Otro de los aspectos de su intervención fue la referencia a la alianza estratégica con Unicef y otras organizaciones, con la que Iberdrola impulsa programas de formación y empleo en sectores verdes para jóvenes en situación de vulnerabilidad en España, Brasil y Somalia: “Ofrecemos prácticas y trabajos en Iberdrola y otros proveedores, ayudando a los jóvenes para su integración social y el fomento del empleo futuro”, explicó. "Se identifican los perfiles más demandados, se forma a los jóvenes y se les ofrecen prácticas y empleo. Como resultado de este trabajo conjunto, poniendo en valor el conocimiento, la experiencia, los recursos y las fortalezas de cada uno, está siendo un ejemplo de alianza transformadora que contribuye a que miles de jóvenes que sufren una situación de alta vulnerabilidad mejoren su integración social y laboral con empleos de calidad y de enorme futuro”.

Llamada a la acción juvenil

Los ponentes de la mesa sobre cambio climático

Sáenz de Miera cerró su intervención con una clara apelación a la juventud: “Los jóvenes tienen que ser más proactivos, no son responsables de la crisis climática, pero sí pueden actuar y conseguir un sistema más sostenible”. Animó a la generación joven a reclamar medidas contundentes a sus gobiernos y recordó que su activismo puede tener un efecto catalizador en decisiones políticas y corporativas: “Con su activismo influirán en las decisiones de los gobiernos y de las empresas para avanzar hacia un sistema energético más justo y más sostenible”.

El resto de los ponentes también coincidieron en la urgencia de abordar el cambio climático desde una perspectiva de derechos humanos. Elisa Morgera remarcó la necesidad de reconocer, desde el punto de visa jurídico, el derecho de los niños a un medioambiente sano como derecho humano fundamental. Lara Lázaro insistió en que los datos sobre el impacto del cambio climático deben traducirse en políticas públicas más contundentes. Por su parte, Elda Moreno hizo un llamamiento a integrar la justicia ambiental en el marco jurídico europeo, y Jahswill pidió “dejar de hablar de los jóvenes como el futuro y empezar a tratarlos como el presente”.

El Congreso Mundial sobre Justicia con la Infancia se convierte en una oportunidad para trasladar niciativas que vinculan justicia social, derechos de la infancia y sostenibilidad. El mensaje es claro: el cambio climático no es solo un desafío ambiental, sino también una cuestión de justicia intergeneracional. Y si no se actúa ya, serán los más jóvenes quienes paguen el precio más alto.

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