El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, ha salido al paso de la polémica en torno a la imputación del delegado del Gobierno en la capital, Francisco Martín, criticando duramente las reacciones del Ejecutivo central y defendiendo la independencia del poder judicial.
Durante un
desayuno informativo organizado por el Club Siglo XXI, Almeida ha ironizado sobre el recorrido judicial del caso, aludiendo al futuro nombramiento de la Ciudad de la Justicia de la Comunidad de Madrid: “La
Ciudad de la Justicia se va a acabar llamando Ciudad del Sanchismo, porque nadie la va a caracterizar mejor que esta nómina de sanchistas que tendrán que declarar allí”.
El alcalde ha sido especialmente crítico con el ministro de Justicia, Félix Bolaños, al que ha instado a "callarse” si considera que la imputación no es adecuada, “porque es el ministro de Justicia y no tiene que criticar de ninguna manera” a los jueces. También ha tenido palabras para Óscar López, director del Gabinete de la Presidencia del Gobierno, al que ha acusado de no haber dado explicaciones sobre su presunta implicación en la filtración de un correo de la Fiscalía: “Lo que tiene que hacer es explicarnos a los madrileños cuál fue su papel en la filtración”.
El regidor madrileño ha afirmado que “gracias a Dios tenemos un Estado de Derecho fuerte y un poder judicial independiente que toma las decisiones que considera más adecuadas”. En este sentido, ha reclamado que las discrepancias con las decisiones judiciales “se expresen mediante escritos procesales y no mediante declaraciones públicas que pretenden deslegitimar el ejercicio de la función judicial”.
La Comunidad exige la dimisión del delegado
La imputación del delegado tampoco ha pasado desapercibida, ni mucho menos, a escala regional. Tanto es así que el portavoz del Ejecutivo,
Miguel Ángel García-Martín, ha exigido incluso este miércoles su dimisión al considerar que
"no puede seguir ni un minuto más" ejerciendo como máxima autoridad del Gobierno central en la Comunidad. En consecuencia, al menos a ojos del Gobierno que encabeza Isabel Díaz Ayuso, la hoja de ruta de Martín en los próximos días debería pasar por
"dar explicaciones ante el juez y los madrileños" para, acto seguido,
renunciar al cargo. Todo lo contrario a "la callada por respuesta" que, a sus ojos, representan las últimas declaraciones públicas del delagado.
La investigación en ciernes sobre la figura de Francisco Martín, ha apuntado a renglón seguido el también consejero de Presidencia, Justicia y Administración Local, dejaría además a las claras que "se estrecha cada vez más el círculo sobre el propio Pedro Sánchez, que tiene a su mujer imputada por cuatro presuntos delitos; al hermano ya procesado por prevaricación y tráfico de influencias; al que fue ministro y mano derecha de Sánchez en el partido, el señor Ábalos, también imputado, y al fiscal general del Estado imputado". Por todo ello, ha sentenciado, "los madrileños y los españoles no soportamos más corrupción".
El delegado del Gobierno en Madrid fue imputado por el juez Juan Carlos Peinado en el marco de una investigación por presunta malversación y prevaricación, tras la contratación en 2018 de Cristina Álvarez, quien trabajaba como asistente de Begoña Gómez, esposa del presidente Pedro Sánchez. El magistrado considera que Martín, entonces alto cargo en Moncloa, habría autorizado la contratación de Álvarez con fondos públicos para desempeñar tareas de carácter privado.
Francisco Martín ha sido citado a declarar el próximo 14 de mayo. Por su parte, el Gobierno central ha criticado la imputación, calificándola de infundada y políticamente motivada.