La Comisión Gestora del APE 08.20 Malmea-San Roque-Tres Olivos (MSRTO) ha presentado este miércoles ante el Ayuntamiento de Madrid la iniciativa de ejecución del ámbito, marcando un hito importante en el proyecto de regeneración urbana de Madrid Nuevo Norte. Este trámite da inicio oficialmente al proceso de ejecución del segundo de los cuatro ámbitos que conforman el proyecto, después de que Las Tablas Oeste haya sido el primero en comenzar su tramitación y recibir, hace dos semanas, la aprobación inicial para su proyecto de urbanización. Posteriormente, los ámbitos de Centro de Negocios y Estación de Chamartín serán los siguientes en iniciar su gestión urbanística.
La iniciativa de MSRTO, al ser presentada, marca un avance crucial para el desarrollo de Madrid Nuevo Norte. Una vez que el Ayuntamiento la estime, se dará inicio formalmente a la tramitación de las bases y estatutos de la Junta de Compensación, así como del proyecto de urbanización del área. Las aprobaciones finales de estos elementos permitirán que comiencen las obras de urbanización.
Belén Piserra, presidenta de la Comisión Gestora del APE 08.20 Malmea-San Roque-Tres Olivos, señala que “la presentación de la iniciativa de ejecución de MSRTO es el mejor ejemplo de que Madrid Nuevo Norte es una realidad imparable, con dos de sus ámbitos ya en plena gestión urbanística y los otros dos avanzando para iniciarla lo antes posible”.
La superficie del ámbito Malmea-San Roque-Tres Olivos, que abarca 1.029.647 metros cuadrados, tiene una edificabilidad total de 965.321 metros cuadrados. De esta cantidad, se destinarán 714.338 metros cuadrados a uso residencial, lo que posibilitará la construcción de aproximadamente 7.140 viviendas. De estas, el Ayuntamiento de Madrid gestionará el 27 por ciento (1.965) para implementar sus políticas de acceso a la vivienda.
Se destinarán 214.864 metros cuadrados del total de la edificabilidad a oficinas de uso terciario, mientras que 36.119 metros cuadrados se asignarán para uso comercial.
La superficie destinada a zonas verdes alcanzará los 161.982 metros cuadrados, principalmente distribuidos a lo largo del denominado "eje verde" de Madrid Nuevo Norte. Este eje culmina el histórico recorrido del Prado-Recoletos-Castellana, facilitando la conexión con los ecosistemas naturales del monte de El Pardo, ubicado en el Parque Regional de la Cuenca Alta del Manzanares. Se trata de una red de parques que estarán interconectados, lo que permitirá una continuidad hacia el interior de la ciudad tanto con el futuro Bosque Metropolitano de Madrid como con el Arco Verde regional.
Asimismo, se valorará el patrimonio cultural e histórico de los barrios, así como la memoria de su pasado agropecuario e industrial. En este contexto, dos ermitas históricas se integrarán a la red de parques: la ermita de San Roque, edificada en el siglo XVI, y la ermita de Nuestra Señora de Lourdes, del siglo XIX, serán elementos centrales en cada uno de los parques situados en el eje verde.
La parte norte de la M-30, donde se encuentran las vías ferroviarias, limita con la calle Antonio de Cabezón, que se transformará en un espacio natural con áreas verdes de tipo agropecuario, evocando así el uso histórico de esta zona en Madrid.
Se han diseñado dotaciones públicas que ocuparán una superficie de 137.030 metros cuadrados, con el objetivo de atender las carencias históricas de estos barrios. Estas instalaciones se situarán adyacentes a las áreas consolidadas y estarán dimensionadas para satisfacer las necesidades tanto de los futuros habitantes de Madrid Nuevo Norte como de los residentes actuales en los barrios colindantes.
Dos potentes nodos de transporte público estarán ubicados al norte y al sur del ámbito, cada uno con una nueva estación de Metro, Cercanías y diversas paradas del innovador sistema de autobús prioritario de alta capacidad, que contará con plataforma reservada y prioridad semafórica. Estos nodos de transporte se convertirán en auténticas centralidades de barrio, ya que se ha planificado un aumento en la edificabilidad terciaria para oficinas y comercios alrededor de ellos, lo que generará entornos vibrantes junto a las estaciones de transporte.
Una nueva red de carriles bici que atravesará la zona y se enlazará con la infraestructura ya existente, como el Anillo Verde Ciclista y el carril bici de Colmenar, potenciará la movilidad en bicicleta.
En el ámbito de Malmea-San Roque-Tres Olivos, se llevarán a cabo importantes infraestructuras, entre las cuales resalta la total renovación y reubicación de significativas conducciones del Canal de Isabel II. Estas tuberías son responsables del transporte de la mayor parte del agua potable consumida en Madrid. Se sustituirán más de 12 kilómetros de tuberías con el objetivo de optimizar la eficiencia en la gestión de los recursos hídricos y el consumo de agua.
La intervención propuesta aborda el límite urbano del casco histórico de Fuencarral, así como de los barrios de Begoña y Tres Olivos. Esta iniciativa busca regenerar terrenos que han estado en desuso y eliminar el aislamiento histórico de la zona, mejorando las conexiones con el barrio vecino de Las Tablas y el distrito de Chamartín, lo que ayudará a resolver problemas de movilidad.
En este contexto, se prevé que el nuevo barrio disponga de diversas conexiones hacia el este: tres puentes, una pasarela peatonal y un túnel facilitarán la unión entre Fuencarral y Las Tablas. Al sur, la conexión con el Centro de Negocios de Chamartín se llevará a cabo mediante tres puentes sobre la M-30: dos nuevos en las calles Agustín de Foxá y Antonio de Cabezón, además de la reforma y ampliación del puente existente en Mauricio Legendre.