El conflicto por el cantón proyectado en el barrio de Montecarmelo muestra la división entre vecinos y trabajadores del SELUR. Los primeros buscan la reubicación del parque de limpieza, mientras que los segundos defienden su labor y la necesidad de estas instalaciones. Este enfrentamiento ha tenido lugar en la explanada frente al Palacio de Cibeles, aprovechando que en el interior se celebraba el pleno del mes de marzo, donde el equipo de Gobierno y la oposición iban a debatir sobre la reubicación del cantón y la base del SELUR, previstas y proyectadas en el barrio residencial de Montecarmelo.
Para los empleados de SELUR, los argumentos utilizados por la oposición para justificar una reubicación del proyecto no describen la realidad de su trabajo. “Los cantones no son fuente de olores, ratas y residuos”, defienden.
A su criterio, los vecinos desconocen lo que es un cantón y de ahí su oposición. Tal y como ha explicado Serezade Talavera, responsable de limpieza viaria de UGT, estas instalaciones tan solo son un espacio donde los trabajadores se cambian de ropa y guardan el material, por lo que, no despliega fuertes olores ni resulta un “peligro” para los niños como han apuntado desde la oposición. Además, los trabajadores recuerdan que el proyecto contempla una base de SELUR y que este espacio “tiene que estar dentro de la ciudad”, al tratarse de un “servicio de limpieza urgente”.
Por el otro lado, los vecinos se concentraban con pancartas de ‘No al cantón en Montecarmelo’. No entienden como el Partido Popular ha proyectado ese cantón en medio de una zona residencial y tres colegios. “Todos los partidos de la oposición nos apoyan”, defendía uno de los vecinos afectados.
Este mismo debate se trasladó en la sala donde se celebraba el pleno de Cibeles. Por un lado, la oposición (Más Madrid, PSOE y Vox) defendían la reubicación del cantón de Montecarmelo, mientras que el delegado de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad del Consistorio, Borja Carabante, defendía su postura y la de los trabajadores del SELUR defendiendo que el discurso de la oposición estaba “cargado de manipulación y mentiras”.
El concejal de Vox Ignacio Ansaldo ha presentado la primera iniciativa sobre el cantón de Montecarmelo en el Pleno de Cibeles, señalando que existen terrenos cerca de la M-40 para su reubicación y criticando a la izquierda por “subirse al carro porque se han quedado sin brigadistas internacionales” haciendo alusión a los posibles restos que se encuentran en la parcela donde está proyectado el cantón. "Nadie quiere ubicar el cantón donde usted lo va a ubicar. Tanto los vecinos como Vox hemos propuesto varias parcelas alternativas, pero usted se ha cerrado en banda y ya no nos escucha. ¿Va a construir un megacantón con 80 vehículos de maquinaria pesada, con 37 furgonetas, más de 350 trabajadores a escasos metros de miles de viviendas?", preguntaba.
La otra propuesta presentada al pleno sobre el cantón de Montecarmelo era presentada de manera conjunta por el grupo municipal socialista y Más Madrid. Tanto Emilia Martínez (PSOE) como José Luis Nieto (Más Madrid) han aplaudido a los trabajadores de limpieza, que han entrado a la sala para escuchar el debate político, junto con los vecinos de Montecarmelo. Los ediles solicitaban al equipo de Gobierno que “no se pudieran despaldas a los vecinos” y valorasen la reubicación en una zona industrial del barrio de Las Tablas, tal y como proponen los residentes de Montecarmelo y también la asociación vecinal de Las Tablas.
La respuesta del equipo de Gobierno llegaba de la mano del delegado de Limpieza y Zonas Verdes y concejal presidente de Fuencarral-El Pardo, José Martínez Páramo, quien ha criticado que Vox presentará “últimamente todas las proposiciones con PSOE y Más Madrid”. "Quiero saludar a los grandes olvidados de la izquierda, a los operarios de limpieza, gracias a su trabajo Madrid está más limpio. Son ustedes (a la oposición) unos mentirosos y están metiendo miedo a las familias, miedo a los niños, miedo a los vecinos con sus manifestaciones", defendía Martínez Páramo ante el aplauso de los trabajadores del servicio de limpieza.
Para Martínez Páramo, la gestión madrileña de la DANA valenciana puso en evidencia como los “cantones eran lugares limpios y salubres”, al contrario de lo que defiende la oposición. "Usar argumentos tales como aumento de la delincuencia, olores, ratas, ruidos, acumulación de residuos tóxicos o cancerígenos es demostrar que se desconoce nuestro servicio y una ofensa a este colectivo. Por favor, digamos la verdad, los cantones son sitios seguros y no mientan”, aseguraba el delegado de Limpieza y Zonas Verdes, que añadía que la decisión de proponer la zona industrial de Las Tablas como el espacio elegido para albergar el cantón era una decisión tomada por la asociación vecinal “sin contar con los vecinos”.
Durante su intervención, el delegado de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad, Borja Carabante, ha recalcado la idea expuesta por Martínez Páramo, asegurando que “la manipulación” de la oposición era “una ofensa para los trabajadores, que se dejaban la piel en su trabajo”, pero también para los vecinos “víctimas de sus mentiras”.
"Si los cantones son tóxicos y cancerígenos, ¿me puede explicar por qué no piden que se cierren los 116 cantones? Los cantones basurero, como han venido a denominarlos, no albergan acumulación de basura ninguna. Son vestuarios del personal que realiza la limpieza para que la ciudad esté más limpia", concluía.
Todas estas intervenciones fueron interrumpidas por aplausos y abucheos por parte de los vecinos y trabajadores del SELUR asistentes al pleno. Hasta el punto que el presidente del pleno, Borja Fanjul, se vio obligado a llamar al orden en varias ocasiones y llegó ha solicitar a varios asistentes que abandonaran la sala.
Las proposiciones quedaron rechazadas con el voto en contra del Partido Popular y los votos a favor de la oposición (Más Madrid, PSOE y Vox). Y antes de pasar el siguiente punto del pleno, todos los miembros del Partido Popular se levantaban de sus asientos para aplaudir a los empleados de SELUR que devolvieron el aplauso.