Madrid se encuentra en medio de un nuevo conflicto vecinal sobre la M-30. Por un lado, los residentes de los distritos de Ciudad Lineal y Salamanca han conformado la plataforma ‘Afectados por la M-30' para oponerse a un proyecto de soterramiento ya adjudicado y presentado por el regidor madrileño, José Luis Martínez-Almeida, hace cuatro días. Y por otro lado, los vecinos del barrio de Manzanares-Casa de Campo han presentado un recurso contencioso-administrativo exigiendo que se ejecute un soterramiento en su zona.
Según adelantó el pasado miércoles el alcalde de Madrid, el soterramiento de la M-30 a la altura de Ventas conectara el parque de la Quinta de la Fuente del Berro, en el lado de Salamanca, y la zona verde situada en el flanco de Ciudad Lineal, a través de una pasarela de 197 metros de longitud.
El proyecto, en palabras del alcalde, busca el “reequilibrio territorial” al conectar a ambos distritos, en la actualidad separados por 16 carriles por los que pasan 1.400.000 vehículos, además de “generar mejores condiciones de espacio público con nuevas zonas verdes, espacios deportivos, áreas de recreo infantil y un auditorio”. Martínez-Almeida aprovecho la presentación del soterramiento para poner en valor su impacto medioambiental, el cual, contribuye “a mejorar las condiciones de sostenibilidad de la ciudad”.
Sin embargo, los vecinos de la zona no están del todo de acuerdo con las palabras del regidor y menos con el propio proyecto, del cual aseguran que solo han recibido información por la prensa, ya que el Ayuntamiento no les ha facilitado la licitación ganadora. “Existe falta de transparencia. Solo nos han facilitado el anteproyecto y ahí todo es un sueño”, confiesan.
Un ‘sueño’ demasiado caro, según los vecinos, que supera en más de cuatro veces el costo por metro del soterramiento de la A-5, uno de los proyectos ‘estrella’ del presente mandato: “Si haces el cálculo de los 16.000 metros cuadrados (que creará la plataforma sobre la M-30) y el coste que tiene sale al mismo precio que la compra de vivienda nueva en la ciudad de Madrid. Es una cosa desmedida”, señalan.
Los residentes denuncian la falta de transparencia del proyecto
Vecinos de Ciudad Lineal y Salamanca consideran que los distritos tienen “otras necesidades” como más centros de salud, bibliotecas o centros de día. “Somos un barrio envejecido y no hay centro de día suficientes. Tenemos unas necesidades muy candentes y lo último que queremos es una inversión brutal en esto”, recuerda uno de los residentes afectados y miembro de la nueva plataforma vecinal.
La cubrición de la M-30 a su paso por Ventas es uno de los ‘megaproyectos’ de los Presupuestos Municipales en ambos distritos. De hecho, los vecinos denuncian que se lleve hasta el 60 por ciento de la inversión en la zona del barrio de Salamanca y hasta el 30 en el caso de Ciudad Lineal, en lugar de destinarlo a otras necesidades.
Además, los vecinos temen que el mantenimiento de este nuevo espacio sea “muy costoso” para la ciudad y que “no se justifica de ninguna forma”. Para ellos, el proyecto no busca mejorar la movilidad porque lo que prevé “es seguir fomentando el tráfico en la M-30" y creen “que se debería abordar desde otros puntos de vista” porque esta vía madrileña “debería de extinguirse”, siguiendo el modelo de otras ciudades europeas como París. “Estás quitando sus autopistas de las grandes ciudades porque hay una gestión de movilidad y hacen otros planteamientos. La M-30 es un sueño de los años 70-80, pero ya estamos en 2025 y debemos pensar en otras cosas”, señala uno de los miembros de la plataforma de afectados.
Los residentes también están preocupados por las molestias que les puedan causar las propias obras, o que los operarios tengan que trabajar por la noche para evitar afecciones al tráfico “sin respetar el descanso de los vecinos”. Sin embargo, en la presentación del proyecto, Martínez-Almeida aseguró que no iba a ser necesario hacer grandes cortes de tráfico y que tan solo se cortaría uno de los carriles en sentido norte de la M-30, mientras que el resto podrían tener alteraciones puntuales dependiendo del avance de los trabajos.
Otro de los detalles aportados durante la presentación del proyecto, al que llamaron Parque Ventas, tiene que ver con el número de árboles y arbustos que plantarán en la zona (591 nuevos árboles y más de 48.800 arbustos). Pero los vecinos no creen que se puedan plantar estos ejemplares en la zona, ya que el espesor de la losa (1.25) es "insuficiente" para un enraizamiento efectivo. “Como mucho habrá arbustos, si quieres poner zonas verdes, cuida la Fuente del Berro, Sancho Dávila, Antonio Vidal. No necesitamos este tipo de cosas, ni en el distrito de Ciudad Lineal, ni en el de Salamanca”, apostilla.
Los árboles plantados no podrán echar raíces
Los vecinos se temen que la zona de Antonio Pirala, en Ciudad Lineal, sea arrasada. “Dicen que es una zona residual, pero en ese espacio hay tres pistas deportivas que están absolutamente abarrotadas de gente todos los días del año y por la noche cuando se acerca el verano y un parking subterráneo. ¿Y eso llaman una zona residual?”, manifiestan.
Desde la plataforma Afectados por la M-30 han decidido iniciar una serie de charlas informativas sobre el proyecto a los vecinos de la zona. Unas sesiones que arrancaron el pasado jueves, 27 de noviembre, en la sala Atenea, bajo el nombre ‘La losa no será un jardín’.
En el extremo opuesto, los residentes del barrio de Manzanares-Casa de Campo han optado por la vía judicial para exigir la ejecución del soterramiento de la M-30 por su zona. En concreto, el colectivo vecinal ha tramitado un recurso contencioso-administrativo para reclamar la cubrición del tramo comprendido entre San Pol de Mar y el puente de los Franceses.
La asociación vecinal de Manzanares -Casa de Campo argumentan que este proyecto de soterramiento es necesario por el grave impacto ambiental y sanitario que genera el tramo de la M-30 que atraviesa el barrio Casa de Campo, vulnerando directivas europeas esenciales sobre la calidad de aire y gestión de ruido ambiental.
Por esta misma razón, la entidad vecinal denunció ante la Comisión Europea por “incumplimiento” de la legislación sobre contaminación acústica de este tramo de la M-30, entre otras infracciones ya identificadas con anterioridad por el Defensor del Pueblo, cuyo requerimiento, en palabras de la asociación, fueron desatendidos por parte del Ayuntamiento.
Por el momento, la Comisión Europea no ha dado respuesta a la denuncia de la asociación y, por esta razón, han decidido ponerse en contacto con varios abogados para tramitar el recurso contencioso-administrativo. Una acción a la que llegan “tras años de intentos infructuosos para ser escuchados por parte del Consistorio madrileño que sí está atendiendo y ejecutando planes de soterramiento en otras zonas de la capital”.
El pasado 11 de febrero, varios representantes del colectivo se reunieron con el equipo de Paloma García Romero, delegada del área de Obras y Equipamientos. “Nos llegaron a decir que la reunión no era por el soterramiento, sino para presentarnos proyectos de urbanización para el barrio. Nosotros queríamos presentar nuestro proyecto y reivindicación sobre la M-30", apunta el portavoz de la entidad.
Los vecinos aseguran que el Ayuntamiento les ha trasladado su negativa al proyecto del soterramiento de la M-30 en el tramo de San Pol de Mar y el puente de los Franceses y que, en su defecto, estudiarían retomar la propuesta de paneles. Una decisión a la que la entidad vecinal se opone y, por ello, anunciaron su denuncia ante los Tribunales. “Desde la asociación vecinal se insiste en que el barrio Manzanares-Casa de Campo no quiere parches o soluciones parciales al problema de la M-30, como quedó atestiguado cuando la opción del soterramiento logró una brumadora mayoría en la consulta celebrada en 2021”, manifiestan.
Sin embargo, el Ayuntamiento de Madrid ha trasladado a este digital que analizará las propuestas y reivindicaciones del colectivo vecinal. De igual modo, el Consistorio estudiará otras zonas que sean susceptibles de albergar un proyecto como el de Parque Ventas, aunque para ello deberán reunir una serie de condiciones como las que se dan en este punto, donde no se generarán grandes alteraciones al tráfico rodado.
En el mes de diciembre, este digital se hizo eco de una denuncia vecinal de Manzanares-Casa de Campo, donde solicitaban un estudio de viabilidad para la realización del soterramiento. Fue entonces cuando el equipo de Gobierno les trasladó que la zona no reunía los “criterios técnicos” necesarios por su imposibilidad de desviar la circulación, a pesar de que el estudio no se llegó a realizar.