Este viernes se celebró la primera edición de las Jornadas de Historia y Memoria en el Centro Cultural Lázaro Carreter, ubicado en el barrio de Comillas, en el distrito de Carabanchel. Bajo el título 'Una mirada al futuro desde el pasado del barrio', este evento reunió a diversas instituciones y asociaciones, incluyendo la Asociación de Madres y Padres del Colegio Perú, la Asociación Vecinal Parque Comillas, y contó con la colaboración de la Junta Municipal de Carabanchel, la Dirección General de Patrimonio de Madrid, la Universidad Autónoma y Politécnica de Madrid, y el Archivo Histórico de RTVE.
El evento tuvo como objetivo ofrecer una mirada al pasado del barrio, desde el mitin de Azaña en 1935, un hito en la historia de la comunicación política española, hasta las obras actuales de la línea 11 de Metro. Además, la idea es crear un espacio de encuentro entre generaciones para debatir los cambios significativos que ha experimentado Comillas y explorar propuestas para su futuro.
Historia de la Asociación Vecinal Parque Comillas
En 1978, Milagros lideró una asamblea en la que más de un centenar de vecinos se reunieron, incluidos aquellos con posturas contrarias a las de la protagonista. Del encuentro resultó la creación de la Asociación Vecinal de Comillas, con una junta directiva formada ese mismo día, en la que Milagros asumió la presidencia. De manera inicial, la asociación no contó con un local propio y se ubicó en una pequeña habitación cedida por los jardineros en su caseta, en un solar al final de la calle Eduardo Rivas. Con el tiempo, la organización llegó a contar con entre 800 y 900 socios al corriente de pago, aunque hoy en día esa cifra ronda los 100.
El encuentro celebrado el pasado viernes coincidió con el primer aniversario de los descubrimientos arqueológicos en el parque de Comillas, realizados durante las obras de ampliación de la línea 11 del Metro. Los trabajos de excavación revelaron baldosas hidráulicas de antiguos barracones construidos en 1940, así como objetos como botellas, juguetes y restos óseos humanos. Estos hallazgos despertaron el interés y motivaron a las asociaciones organizadoras a involucrar a los vecinos en la recuperación de la memoria histórica del barrio.