La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha acusado a la izquierda de estar "enferma de sectarismo" y de "retorcer el dolor de las víctimas" de las residencias de mayores en la primera ola del Covid-19.
Lo ha asegurado en la sesión de control del Pleno de la Asamblea ante una pregunta de la portavoz de Más Madrid, Manuela Bergerot, en la que le ha afeado los mensajes este fin de semana en sus redes sociales de su jefe de Gabinete, Miguel Ángel Rodríguez, en las que cuestionó el testimonio de una familiar de uno de los muertos.
"Siempre están criticándonos con lo mismo, siempre nos están llevando con las mismas mierdas (...) Las residencias no les importaron tampoco cuando yo les he traído casos personales de víctimas que dicen que les dejen en paz y que no les metan en esa marea en la que están todos aquellos rebotados que se han quedado fuera de este partido y de este partido", ha cargado señalando las bancadas de Más Madrid y PSOE.
Al hilo, ha censurado que la izquierda no hable de los fallecidos en Navarra, La Rioja, Valencia o Castilla-La Manca, ya que allí gobernaban cuando estalló la pandemia. "No, ninguna humanidad", ha espetado, afirmando a continuación que en estas regiones "murieron muchos más mayores", pero que les da igual porque "la ideología lo puede todo cuando se está enfermo de sectarismo".
Por su parte, Bergerot ha afirmado que Ayuso no ha cesado a su jefe de Gabinete porque "entonces se tendría que ir" ella también porque "ha hecho suyos cada bulo y cada mentira" de Rodríguez. Ha defendido que "lo grave no son las palabras", sino "el desprecio hacia las víctimas por no haberse reunido ni una sola vez con los familiares".
"Lo grave es enviar cartas reclamando las cuotas de las residencias donde los condenaron a morir. Lo grave es estar cinco años impidiendo cualquier tipo de investigación para que se sepa la verdad. Lo más grave fueron los protocolos que decidieron quién podía salvarse y quién no", ha reprochado la jefa de la oposición.
Este martes el jefe de Gabinete se disculpaba por sus publicaciones en redes sociales. "Yo me equivoqué, lo he reconocido, he pedido disculpas y no le doy más importancia a este asunto", trasladaba y señalaba sobre la posibilidad de reunirse con los familiares que los mismos llevan años llamando "asesina" a la presidenta.
El domingo cuestionaba a través de su cuenta en 'X' alguno de los testimonios de las personas que salían en un programa de La Sexta. "Si estos testimonios nos dan su nombre, comprobaremos si es verdad y cuántas veces al año visitaban a sus familiares. No vaya a ser que es mentira", afirmó, si bien posteriormente informó de que se trataba de una familiar y pidió disculpas.
Más Madrid y PSOE han reprochado a la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, su "desprecio a las víctimas" en las residencias en el Covid-19 y le ha respondido que "esas mierdas" eran "7.291 mayores que no deberían haber muerto en las condiciones que lo han hecho".
Lo han reprochado en los pasillos de la Cámara las portavoces Mar Espinar (PSOE) y Manuela Bergerot (Más Madrid) en alusión a una intervención de la mandataria autonómica en la sesión de control de esta mañana.
Mar Espinar ha censurado que Ayuso esté "arrastrando por el fango una de las profesiones que deberían ser más bonitas y más gratificantes para la sociedad, la política". Entiende que los representantes públicos están para hacer un "servicio público" y no para la "bajeza moral, falta de empatía y de humanidad" que, a sus ojos, ha desplegado este jueves Isabel Díaz Ayuso.
Por su parte, Bergerot considera que este mensaje de Ayuso evidencia que sus palabras son "indistinguibles" de las de Miguel Ángel Rodríguez. "Son indistinguibles en cómo van degradando el debate político y también cómo degradan el debate parlamentario", ha lanzado. Ante la acusación de la presidenta de que retuercen el dolor de las víctimas, ha afirmado que lo que sí sería eso es "acusar a una hija de no ir a visitar a su madre en las residencias durante la pandemia".
En último lugar ha tomado la palabra la portavoz de Vox, Isabel Pérez Moñino, quien ha censurado la "crispación" en el hemiciclo que está "propiciada siempre especialmente por la izquierda". "Podemos discrepar ideológicamente y así lo hacemos nosotros con un discurso y con unos principios y unas convicciones, pero no podemos faltar al respeto a nadie y menos hablando en el caso de las residencias donde creo que tenemos que tener humanidad con todas aquellas familias que han perdido un ser querido durante la pandemia", ha planteado.