Concluido el acto solemne de toma de posesión del nuevo rector de la Universidad Politécnica de Madrid con el que Isabel Díaz Ayuso retomaba su agenda oficial tras el parón navideño, la presidenta ha atendido a la prensa para valorar la comparecencia de su jefe de Gabinete, Miguel Ángel Rodríguez, ante el Tribunal Supremo. Sus argumentos, de sobra conocidos, y es que ha vuelto a acusar al Gobierno central de "orquestar" una "operación de Estado", de la mano del fiscal general, Álvaro García Ortiz, con el objetivo último de "destruirme". El responsable último, a su juicio, no sería otro otro que el propio Pedro Sánchez, quien "está directamente implicado".
"Creo que fueron en torno a ocho periodistas y todos fueron a dar información. No como imputados, no como investigados, como, sin embargo, si está el fiscal general, que es la causa que ha movido todo esto", ha defendido la presidenta madrileña. Considera, en consecuencia, que se trata de una maniobra política que mezcla "todos los poderes del Estado" y que ha sido específicamente diseñada para "hacerme daño".
"El Gobierno necesita, como mínimo, embarrar (...). Está sometido y asfixiado por distintas tramas que harían caer a cualquiera. Hablamos del secretario general del partido -José Luis Ábalos-, que ha sido su mano derecha durante todo este tiempo -la de Pedro Sánchez-, imputado, de una trama de comisiones millonaria... Estamos viendo como hoy ha vuelto el caso de Tito Berni, del hermano... En definitiva, yo creo que buscan embarrarlo todo, igualarlo todo", añadía a continuación la máxima mandataria regional.
Sobre que fuera su novio quien facilitase el mail que a la postre Miguel Ángel Rodríguez terminaría por filtrar a los medios para tratar de demostrar que el intento de acuerdo previo al juicio provenía de la Fiscalía y no de la defensa de González Amador, Díaz Ayuso defiende que es una "minucia" si se compara con "lo que está haciendo el Gobierno". Es decir, "utilizar la Fiscalía, la abogacía del Estado, a los fiscales... Intentarlo de arriba abajo. No digamos el gabinete al completo del presidente, que también parece que tiene información y que se ha movido de una manera un tanto irregular". Algo que "a mí no se me ocurre hacer contra nadie".
Diferente sería, al menos a su parecer, "si ya empiezan a intentar meterme a mí en medio, que mi jefe de gabinete tenga total libertad para defenderme", ha matizado acto seguido. En consecuencia, "si el afectado le da vía libre para que su información se pueda trasladar a los medios de comunicación, no sé cual es el problema".
"Me he mantenido al margen durante todo este tiempo" mientras "mi pareja está ahora mismo defendiéndose sola en los tribunales con su abogado, con sus recursos, cosa que creo que no está haciendo un Gobierno que se defiende con toda la maquinaria del Estado, el poder judicial, la Fiscalía y todas las instituciones posibles", resumía. Por eso "todo indica que el fiscal general va a tener graves porblemas ante la justicia". El resto, ha zanjado, "enredar y ruido".
En la misma línea se manifestaba horas antes el propio MÁR, quien no dudaba en definir el comportamiento del fiscal general del Estado de "indecente" en una entrevista concedida a la Cadena Cope. En concreto, el asesor de Díaz Ayuso defendía que García Ortiz es el único responsable de filtrar datos privados de "un particular", la pareja de la presidenta, en el marco de la investigación por presunto fraude fiscal que este afronta. "Que el fiscal general esté siendo investigado y se mantenga en el cargo no tiene nombre", censuró.