El Ayuntamiento de Madrid se ha reunido con representantes de los grupos municipales y con la asociación de vecinos Cavas-La Latina para explicar las obras que el Consistorio acometerá en los apartamentos municipales de San Francisco, en la calle Jerte, y ha asegurado que los usuarios volverán tras la reforma.
"Las actuaciones están motivadas por criterios exclusivamente técnicos ante las graves deficiencias detectadas en el edificio y que pueden poner en riesgo la seguridad e integridad física de los 61 usuarios y trabajadores", ha asegurado el delegado de Políticas Sociales, Familia e Igualdad, José Fernández, en declaraciones remitidas a los medios de comunicación.
En concreto, el Consistorio invertirá 3,8 millones de euros en la reforma integral del inmueble con el objetivo de paliar patologías estructurales y humedades y de actualizar la infraestructura para cumplir con el Código Técnico de Edificación.
La intervención incluye nuevas instalaciones de climatización y electricidad, nuevo saneamiento y fontanería, mejora de la envolvente para un mayor aislamiento, renovación de acabados y colocación de nuevos ascensores, han detallado fuentes municipales.
"Dada la envergadura de la obra, y tras indicación concreta de los técnicos municipales, es imprescindible que la obra se realice libre de ocupantes, lo cual imposibilita que los trabajos se realicen por fases", ha recalcado Fernández.
El Consistorio ha establecido un plan de reubicación de los 61 usuarios para "asegurar su alojamiento y bienestar" durante el tiempo que dure la obra. En concreto, se ha apostado por ofrecerles una cobertura completa de servicios de la que ahora no disponen mediante su traslado a residencias: alimentación, lavandería, terapia ocupacional, atención sanitaria y fisioterapia.
Las mismas fuentes han indicado que está previsto que las residencias municipales Santa Engracia y Margarita Retuerto acojan a 18 personas. Otros residentes han optado por alojarse con familiares y el resto serán atendidos en otras residencias de la Comunidad de Madrid. El Ayuntamiento realizará un seguimiento e intervención social con todos los usuarios.
Hasta la fecha, se han producido "de manera ordenada y con total normalidad" las salidas programadas de 27 personas y en los próximos días están previstas nuevas reubicaciones. "Ante la reticencia de algunas personas de abandonar el edificio, el Ayuntamiento adoptará las acciones legales que procedan a fin de evitar un problema de seguridad y de no demorar el inicio de las obras", ha recordado el delegado.
Por otro lado, Fernández ha señalado que tres de las personas que han mostrado su rechazo a abandonar el edificio "acumulan múltiples mensualidades sin pagar por este recurso municipal". Asimismo, ha explicado que se notificó a estas personas en abril que "la demora injustificada en el pago de la cuota constituye una falta grave que puede derivar en una sanción". Por el momento, la deuda no ha sido saldada.
"A pesar de esta situación irregular, el Ayuntamiento ha ofrecido a estas personas la posibilidad de ser alojados durante el tiempo que duren las obras en residencias municipales o de la Comunidad, como al resto de usuarios", ha detallado el delegado.
Los 61 usuarios actuales volverán al edificio al término de la reforma. Además, se incrementará en siete plazas tras resolver las deficiencias que presentan varios apartamentos que "ahora mismo no pueden ser habitados". El contrato del servicio se suspenderá durante la obra y se retomará cuando acaben los trabajos.
"Tal como se trasladó a los usuarios en un escrito el 25 de junio, y como se reiterará en una nueva comunicación este miércoles, los usuarios volverán al mismo apartamento en el que ahora residen y en las mismas condiciones económicas que tienen ahora", ha reiterado Fernández.