Madrid

Fundación Madrina alerta de un “preocupante” incremento de las “colas del hambre” en verano

Colas del hambre en Madrid (Foto: Asociación Valiente Bangla).
Fernando Rodríguez | Miércoles 21 de agosto de 2024

Casi una de cada cuatro personas, en torno al 21 por ciento de la población española, se encuentra actualmente en situación de pobreza de acuerdo con los datos aportados por el Instituto Nacional de Estadística (INE). En Madrid las cifras no difieren en demasía, superando el 20 por ciento el año pasado. Una proporción que aumenta aún más si se atiende en exclusiva a la infancia y la adolescencia, tramos de edad donde el riesgo de exclusión social ronda ya el 29 por ciento, afectando hasta a uno de cada tres hogares que requieren de ayudas alimentarias para subsistir según el recién publicado Informe AROPE 2024.

La problemática, tildada de “muy preocupante” por distintas entidades del sector, se materializa en un incremento de las popularmente conocidas como “colas del hambre” durante el verano. También en mayores índices de “pobreza energética” en una época del año donde la correcta alimentación y la adecuada refrigeración de los hogares se tornan factores indispensables para combatir los efectos adversos derivados de las altas temperaturas y, por supuesto, de las temidas olas de calor.

"La pobreza no se toma un descanso en verano"

“A pesar de la temporada estival, la necesidad de asistencia alimentaria no disminuye, evidenciando que la pobreza no se toma un descanso en verano. Los hogares con menores de edad son incluso más vulnerables, especialmente los monoparentales y las familias numerosas, donde más de la mitad de los miembros se encuentran en riesgo de pobreza”, expone la Fundación Madrina en un comunicado remitido a Madridiario.

Prueba de ello, añade su presidente, Conrado Giménez, en conversaciones con este digital es que “si el año pasado recibíamos 300 derivaciones al mes por parte de los servicios sociales, ahora son ya 500. En suma, más de 5.000 personas solo en lo que va de año (…). España es uno de los países con mayores tasas de pobreza infantil y maternoinfantil. Una situación que se está cronificando. El Gobierno ha decidido dejar a más de un millón de familias sin ninguna ayuda. Es muy triste. Una pena. La Administración debería igualar y llegar a todas las familias sin recursos por una cuestión de justicia social. Sin embargo, prefieren mirar hacia otro lado e ignorar el problema”.

El escenario descrito por Fundación Madrina se replica en la Comunidad de Madrid y, muy especialmente, en sus entornos urbanos, con especial incidencia en la capital, donde lo elevado del precio del alquiler se consolida como el principal acicate. “En Madrid la situación es la misma que en el resto del país. Existe pobreza incluso en familias que tienen uno o dos trabajos. La gente debe elegir entre alimentarse, pagar el alquiler o mantener su hogar a una temperatura adecuada. La realidad es que España y Madrid pasan hambre”, sostiene Giménez.

Colas del hambre en Ópera (Foto: Chema Barroso)

“España y Madrid pasan hambre”

Entre las medidas planteadas por la entidad para paliar la tónica vigente figura un incremento de la inversión pública, hasta alcanzar el siete por ciento del Producto Interior Bruto (PIB) del país, en infancia y maternidad. A tenor de sus cálculos, este plus destinado a servicios sociales permitiría extender el permiso de maternidad y lactancia a 96 semanas, establecer un “salario base maternal de supervivencia universal para la crianza de los niños” o favorecer la formación y el acceso al mercado laboral para las madres, entre otras muchas actuaciones. Solo así, sentencian, “es posible reducir las desigualdades y garantizar que todos los niños tengan las mismas oportunidades de desarrollo”.

Más allá del apartado alimenticio, la “pobreza energética” al alza detectada por Fundación Madrina es otro de los elementos más preocupantes en la ecuación estival. Tanto es así que incluso se han registrado casos en los que niños de muy corta edad llegan a perder hasta dos kilos en apenas 15 días como consecuencia de la deshidratación: “La situación es desesperada. Estamos viendo casos de bebés que llegan a nuestros centros de salud con síntomas de desnutrición. Muchas familias viven en condiciones precarias, en viviendas pequeñas y sin ventilación adecuada. (…). El calor extremo está poniendo en riesgo la salud de miles de menores en Madrid”. Para paliar en la medida de lo posible esta “emergencia” la organización ha distribuido hasta la fecha 600 ventiladores entre las familias más vulnerables.

Gobierno regional y Banco de Alimentos, más optimistas

Sin restar gravedad al asunto, desde el Banco de Alimentos de Madrid apuntan a una tendencia contraria a la descrita por la Fundación Madrina. Tanto es así que, superada la crisis derivada de la Covid-19, aseguran, el número de familias que requieren asistencia alimentaria ha ido descendiendo paulatinamente hasta estabilizarse en 137.000, una cifra muy similar a la de años precedentes a la pandemia. A ello habrían contribuido, además de la recuperación económica generalizada, con hasta 500.000 desempleados menos que en 2023, algunas de las medidas puestas en marcha por el Ejecutivo de Pedro Sánchez, tales como la "renta mínima" o las "tarjetas monedero" que gestiona la Cruz Roja.

Por su parte la Consejería de Familia, Juventud y Asuntos Sociales de la Comunidad pone en valor la puesta en marcha desde el pasado mes de julio de una nueva línea de ayudas por valor de siete millones de euros para aquellas personas que no se encuentren en disposición de acceder a una alimentación básica a través del sistema de tarjetas monedero diseñado por el Gobierno de España. A ello habría que sumar además el pago de las ayudas correspondientes al Bono Social Térmico, lo que, dicen, contribuirá a reducir la pobreza energética en la región.


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