Salud

Las exigencias de los MIR para quedarse en la Atención Primaria madrileña tras su residencia

Manifestación de AMYTS frente a Cibeles (Foto: Chema Barroso).
Fernando Rodríguez | Miércoles 24 de julio de 2024

Sin los incendios a los que se vio obligada a hacer frente la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid a lo largo y ancho de la pasada legislatura, la escasez de médicos, una problemática que afecta a todo el país, especialmente en Atención Primaria, ha terminado por convertirse este curso en el mayor quebradero de cabeza para la titular del ramo, Fátima Matute.

Muchas han sido, de hecho, las propuestas planteadas por su equipo a fin de paliar tal circunstancia desde que arrancase el mandato. Del nuevo sistema de agendas que reduce el número de consultas a un máximo de 30 por día a los incentivos salariales para aquellos profesionales que decidan desempeñar su labor en los denominados centros de salud de "difícil cobertura", pasando por una ya vetusta petición al Ministerio de Mónica García y que, al menos por el momento, aún no habría sido atendida por la líder de Más Madrid: acelerar los trámites para la homologación de títulos sanitarios extranjeros con vista a su inmediata incorporación al sistema sanitario madrileño.

Desde el sindicato AMYTS, sin embargo, no se conforman y ponen sobre la mesa de la consejera nuevas reivindicaciones encaminadas a fidelizar a los más de 200 MIR de Medicina Familiar y Comunitaria que concluirán su residencia el próximo mes de septiembre. Una cifra que, de incorporarse en su totalidad, solventaría buena parte del bloqueo existente.

Además de “consolidar” y “garantizar el cumplimiento” de aspectos acordados con anterioridad, tales como el extra de 500 euros mensuales o la posibilidad de elección en bloque por grupos de compañeros del mismo año de residencia que opten por trabajar en centros de difícil cobertura, los sanitarios abogan por una mayor estabilidad laboral, con contratos de interinidad de hasta tres años en el mismo puesto. Una exigencia, añaden, que bebe de la idiosincrasia de estos centros, lastrados por las “largas listas de pacientes mal controlados que han permanecido sin médico una cantidad considerable de tiempo”, así como por la “ausencia de personal suficiente para cubrir todas las vacantes”.

Movilización sanitaria en Madrid (Foto: Chema Barroso)

En la misma línea, desde AMYTS solicitan la actualización del listado de centros que actualmente cumplen los criterios establecidos para ser considerados de difícil cobertura y que, sin embargo, no figuran en el mismo. También la ampliación de tales condiciones con el fin de “dar respuesta a los muchos centros que, no cumpliéndolos, se encuentran también en situaciones críticas”. El proceso de evaluación, apuntan a este respecto, “ha de ser dinámico para poder dar soluciones reales a los centros que más lo necesitan”.

La flexibilidad laboral, a través de modelos mixtos tanto en la contratación como en la asignación de turnos de trabajo, sería otro de los elementos clave en la ecuación. Así, los sanitarios exigen mayores facilidades para la contratación, incluyendo jornada laboral en centro de salud y contrato de guardias. En lo que a garantizar la conciliación entre la vida personal y laboral se refiere, piden que se favorezcan los modelos mixtos, con turnos de mañana y tarde. Todo ello, continúan, permitiría “suplir las mismas demandas asistenciales con menor impacto en la vida del trabajador”.

En la carta remitida a Aduana 27-29, sede de la consejería, los MIR de último curso sindicados en AMYTS aprovechan además para trasladar su “incertidumbre” como consecuencia de las “dudas” surgidas en la última reunión con la Gerencia de Atención Primaria, celebrada a principios de mes. La misiva apunta así hacia la necesidad de aprobar los incentivos anteriormente descritos para incrementar el porcentaje de residentes que opten finalmente por quedarse en el sistema sanitario madrileño tras culminar su formación. Para muestra, argumentan, los apenas 41 médicos de Familia –sobre un total de 198– que escogieron alguna de las plazas ofertadas por el área el pasado verano. El objetivo último, concluyen, no es otro que “llegar a un compromiso escrito previo a nuestra incorporación”.

La Comunidad, en desacuerdo

"Piden medidas que ya estamos ofertando"

Lejos de abrazar las sugerencias recogidas en el escrito, fuentes próximas a Matute no dudan en mostrar su malestar con la estrategia de presión mediática adoptada por el sindicato. Más aún a tenor de los avances cosechados durante la negociación, con hasta dos encuentros previos, y el apoyo “manifiesto” que estarían recibiendo por parte de la Comunidad.

Fátima Matute visita el Centro de Salud de Goya (Foto: Comunidad de Madrid)

“Están pidiendo medidas que ya estamos ofertando. Les estamos ofreciendo una estabilidad laboral de tres años para permanecer en el sistema sanitario madrileño, señalándoles que hay incentivos económicos, facilitándoles la posibilidad de irse a distintos centros de manera agrupada para una mayor cohesión profesional de equipos, apoyándoles en materia de investigación, baremándoles de manera excepcional y permitiéndoles escoger su plaza –un total de 225 sobre 224 médicos que terminan su formación– antes de finalizar la especialidad. Además, somos de las comunidades autónomas mejor pagadoras”, replican contundentes.

En conversaciones con Madridiario, mismas fuentes ponen asimismo en tela de juicio el apoyo unánime de los MIR al escrito de AMYTS al considerar que se trata de un sindicato “en retroceso” y que “no ha sido respaldado en las elecciones a nivel nacional”. “Creo que se están apropiando, como en otras ocasiones, la representación integral de los MIR”, zanjan.