Retrasos en las nóminas, desactualización del convenio colectivo, falta de recursos materiales y bajas que permanecen sin cubrir. Este es el caótico escenario que dibujan las 90 trabajadoras del Servicio municipal de Limpieza y Desinfección de Collado Villalba, responsables del acondicionamiento de los centros educativos del municipio y que llevan sin percibir sus salarios desde el pasado mes de abril. Una situación límite, que ya se había dado con anterioridad, y que ha llevado a la plantilla a manifestarse frente a las puertas del Ayuntamiento, en la emblemática Plaza de la Constitución, para exigir una solución inmediata.
Entre medias, el fuego cruzado que mantiene el resto de actores implicados: la empresa concesionaria, AEMA Hispánica, y el Consistorio villalbino. De hecho, ambos se responsabilizan mutuamente. Los primeros alegan que el acuerdo alcanzado en primera instancia ya no les resulta rentable y que, por ende, no tienen intención alguna de continuar con el mismo. Ni mucho menos, como parece lógico, prorrogarlo. Por su parte, el equipo de Gobierno local, liderado por su alcaldesa, Mariola Vargas, lamenta la “absoluta negligencia” derivada de los “graves incumplimientos detectados”. Entre los principales debes expuestos por el Ayuntamiento destacan la falta de materiales y productos de limpieza, el incumplimiento del horario laboral, el retraso en el envío de las facturas, la ausencia continuada a las reuniones de la mesa de seguimiento del contrato o la falta de cobertura de las bajas médicas.
"Ha tomado como rehenes a las trabajadoras"
La deriva ha llevado al Ayuntamiento a iniciar los trámites para abrir un expediente sancionador a la adjudicataria. En la práctica, este movimiento supondría la imposibilidad de presentarse a futuros concursos y, por ende, el punto final a sus relaciones contractuales. La gravedad de los incumplimientos detectados, exponen en un comunicado remitido a Madridiario, podría acarrear además sanciones por importe de 63.000 euros, a los que habría que añadir la reclamación de más de 92.000 euros en concepto de horas ofertadas y no realizadas, sumando así un total de 155.357 euros. El montante total del actual contrato ronda, tal y como ha podido saber este digital, el millón de euros.
La propia alcaldesa no ha dudado un ápice en calificar la actuación del dueño de la empresa adjudicataria de “extorsión y chantaje”, con “decisiones más propias de Al Capone que de un empresario español”: “Ha tomado como rehenes a un grupo de trabajadoras, que son las verdaderas víctimas de toda esta situación”. El objetivo último, a su parecer, no sería otro que “tensionar el contrato, dejando de pagar a las trabajadoras, para conseguir más dinero”. “Le hemos preguntado que cómo es posible que licitara a la baja y ahora diga que no gana dinero. Él nos ha manifestado que durante los dos primeros años le funcionó pero que en la actualidad han subido los precios de los productos de limpieza y los salarios de las trabajadoras y no gana lo suficiente, por lo que quiere resolver el contrato”, añade Vargas.
En el apartado de soluciones, la primer edil plantea como “prioridad” el pago de las facturas pendientes para, en último término, que sea la compañía quien abone “cuanto antes” los salarios a las trabajadoras.“Si la ley nos da 30 días para pagar las facturas, hemos pagado en 16, y porque les pedimos que nos proporcionen las facturas, porque ni siquiera nos está enviando las facturas puntualmente, tan solo a requerimiento nuestro (…). Hacemos todo lo que podemos, pero el margen de maniobra es limitado”, reconocen. Otra de las opciones que barajan en la actualidad pasa por asumir de manera directa el abono de los salarios, reteniendo, eso sí, las cantidades adeudadas por AEMA Hispánica para su posterior cobro. A tal fin resultaría necesaria una autorización por parte de la empresa que parece, cuanto menos, lejana.
"Deben sacar ya los pliegos para un nuevo contrato"
A ojos del sindicato Comisiones Obreras (CCOO), sin embargo, solo existe una vía válida para resolver esta “dramática” situación: el pago “inmediato” por parte de la empresa, la resolución “urgente” del contrato en vigor y la licitación de nuevos pliegos a cargo de la Administración Local. En cualquier otro caso, argumentan, los salarios de mayo y la paga extra del verano continuarán en el aire. “Saben perfectamente que la empresa no va a responder a las medidas que plantean y que deben sacar los pliegos para un nuevo contrato. Nos da igual lo que haya entre empresa y Ayuntamiento. Nos da igual que se peleen. Lo único que está claro es que las trabajadoras no están cobrando. No han cobrado mayo y no saben si cobrarán junio. Eso es por lo que deberían estar preocupados en el Ayuntamiento”, expone la responsable de CCOO del Hábitat Madrid Dolores Cruz.
Otra de las cuestiones que más preocupan en el seno del sindicato se vincula a la condición de fijas discontinuas de las trabajadoras del servicio. Un contexto que, tras el fin del curso escolar, las llevaría directamente al paro: “No saben siquiera si van a cobrar la liquidación que les corresponde (...). Lo más grave es que tampoco saben si van a poder reincorporarse en septiembre”. No obstante, la primer edil ha querido dejar claro que la limpieza de los centros educativos del municipio es un “servicio esencial” y, por tanto, “debe seguir prestándose”. A tal fin, mientras se elaboran los nuevos pliegos, un proceso que estiman en al menos tres meses, “hemos advertido –al titular de AEMA Hispánica– que debe cumplir con el contrato y pagar puntualmente a sus trabajadoras”.