El Consejo de Europa ha trasladado a la Comisión Europea contra el Racismo y la Intolerancia (ECRI) el macrocentro de menores migrantes que la Comunidad de Madrid tiene previsto levantar con un centenar de plazas en la primera fase en un inmueble de La Cantueña.
La iniciativa surge a raíz de que, según el Ayuntamiento, el diseño del centro y el procedimiento "contravienen las recomendaciones del Consejo de Europa", tanto "para la inclusión de migrantes como para el cuidado de menores", según precisa.
La comisión tiene prevista precisamente una visita de evaluación a España en el segundo semestre del año, y el Gobierno local fuenlabreño quiere que se interese por la iniciativa que, de manera unilateral y sin diálogo previo, "pretende poner en marcha el Gobierno regional".
El traslado de la cuestión se produce después de que el alcalde, Javier Ayala (PSOE) trasladase al Consejo de Europa el proyecto al considerar que el modelo elegido, un macrocentro que podría acoger a cientos de personas, y la ubicación del mismo, en un polígono industrial y rodeado de varias autovías, va contra las recomendaciones del Consejo de Europa.
Cree el regidor, además, que "no promueve la igualdad para todas las personas y no trabaja en favor de construir una sociedad más inclusiva que ofrezca protección efectiva a los menores".
Además de las críticas por el modelo elegido, el Consistorio ha criticado la "prepotencia" de la Comunidad en este caso. Al tiempo ha apelado a su "obsesión" con que el centro "se construya a toda costa en Fuenlabrada".
En este punto, el Ejecutivo municipal ha recordado que está abierto un expediente de reversión del espacio dado que el equipamiento que pretende la Consejería "incumple el convenio de cesión de dicho espacio". En base a este expediente el Ayuntamiento paralizó las obras hace unas semanas, pero tuvo que desprecintarlas al avalar las obras un juzgado de lo Contencioso-Administrativo.