Hace tiempo que los vecinos de Madrid denuncian los problemas que acarrea la proliferación de viviendas de uso turístico (VUT) en sus barrios. Madrid se ha consolidado como una de las ciudades más visitadas del mundo y el impacto del turismo afecta a los residentes, que ven cómo parte de sus edificios se convierten en pisos de alquiler turístico, algunos de ellos ilegales, que perturban el normal funcionamiento del vecindario.
La Oficina Vecinal de Afectados por las Viviendas de Uso Turístico (VUT) se ha reunido en el Espacio Vecinal Paco Caño en Lavapiés para denunciar esta tendencia. En una rueda de prensa abierta a los medios, la asociación ha presentado un mapa de Viviendas de Uso Turístico (VUT) supuestamente ilegales y ha planteado una serie de medidas para mitigar esta problemática.
Según los datos presentados por la oficina – todos ellos procedentes de fuentes de acceso público –, del total de 11.127 viviendas de uso turístico de la capital registradas en la base de datos de la Comunidad de Madrid, 10.134 no cuentan con la licencia de VUT necesaria que otorga el Ayuntamiento. “Estas viviendas aparecen registradas porque sus propietarios han presentado la declaración de responsabilidad que exige la CAM, pero no poseen la licencia municipal, también necesaria en términos legales”, explica Víctor Ferrer, representante de la Oficina de Afectados por las Viviendas de Uso Turístico.
"Aún hay mucho trabajo pendiente"
Juan Luis Cano, colaborador de Federación Regional de Asociaciones Vecinales de Madrid (FRAVM) y autor del gráfico en el que se muestran las cifras de viviendas turísticas, reconoce que “aún hay mucho trabajo pendiente porque como no todas las viviendas registradas tienen el número de identificación, hay cerca de un 10 por ciento de ellas que no hemos podido registrar y hay alguna inconsistencia en los datos”. A este respecto, el responsable de Urbanismo y Vivienda de la FRAVM, Vicente Pérez,, añade que los datos del Instituto Nacional de Estadística sugieren que el número de VUT ilegales sea aún mayor: “Algunas fuentes hablan incluso de más de 20.000."
La administración “tendría que darlas de baja”, sostiene Pérez, y se pregunta cómo es posible que en la Comunidad de Madrid, que, dice, “tiene una política restrictiva en esta materia”, haya tantas VUT ilegales. “Porque se está mirando hacia otro lado. La Comunidad no verifica si tienen o no la licencia del Ayuntamiento”, concluye.
Desde la organización destacan que llevan meses presentando denuncias con resultados “prácticamente nulos”. “Esperemos que las más de 10.000 denuncias que acabamos de registrar – una por cada VUT ilegal – tengan más recorrido”, concluye Víctor Ferrer.
"El Ayuntamiento no se ha reunido con las asociaciones"
Vicente Pérez explica que se necesita que “el Ayuntamiento y la Comunidad aumenten los servicios de inspección. Hace poco anunciaron la contratación de personal, pero era un número ridículo y pensado en términos generales, no de forma específica para viviendas de uso turístico”. Denuncian que, “a día de hoy, el Ayuntamiento no se ha reunido con las asociaciones a pesar de las múltiples peticiones” y que no han tenido acceso ni información de la nueva regulación que se anuncia desde el Ayuntamiento: “¡Queremos ver el plan de choque!”.
Por último, la Federación Regional de de Asociaciones Vecinales de Madrid ha anunciado las tres vías en las que plantea moverse para combatir este problema. En el frente institucional, participar en la nueva regulación sobre viviendas de uso turístico; en el frente judicial, dar recorrido a las denuncias presentadas; y en el frente social, promover la movilización ciudadana a través de información y asesoramiento a las comunidades de vecinos.
Ana, colaboradora de la Oficina Vecinal de Afectados por las VUT, ha insistido en que “se necesita la acción del Ayuntamiento y que haya más inspecciones”. Además, ha aprovechado para recordar que están a disposición de los vecinos “para seguir asesorando a los afectados”.