En los albores de la década de 1980, Madrid se presentaba como una ciudad en constante transformación, donde la arquitectura de sus pasos elevados, conocidos como ‘scalextrics’, tejía un tapiz singular en el horizonte urbano. Aunque el 60 por ciento de las familias ya poseía un automóvil, el transporte público comenzaba a expandirse aún muy alejado de las comodidades actuales. Fue en 1985 cuando el transporte público en la capital dio un giro significativo con la puesta en marcha del Consorcio Regional de Transportes. Este organismo se convertiría en el arquitecto de una evolución que testifica un impresionante número de viajeros que ha ido creciendo cada año (950.408.504 personas confían en la EMT y en Metro para sus rutas diarias). Con sus vagones convertidos en testimonios rodantes, este Madrid del siglo XXI ve florecer nuevos desarrollos urbanísticos, conectando pasado, presente y futuro en un viaje incesante por conseguir una ciudad sostenible y amable.
Madrid pertenece por méritos propios a la Champions League de las ciudades mejor preparadas del mundo para la nueva movilidad sostenible. Así lo ratifica la quinta edición del Urban Mobility Readiness Index, elaborada por Oliver Wyman Forum en colaboración con la Universidad de Berkeley. Pero no conviene dormirse en los laureles. El puesto número 20 que ocupa la capital invita a seguir profundizando en la reinvención del transporte. De Madrid se destaca en el informe que cuenta con carreteras de alta calidad y bien conectadas, que sufre pocos accidentes gracias a los eficientes sistemas de tráfico, a la educación vial y a la aplicación de la normativa. “Su sólida red multimodal, un transporte público asequible y numerosas zonas sin coches contribuyen a su excelente calidad del aire”, añade el Urban Mobility Readiness Index.
El estudio sugiere que Madrid debe fortalecerse para que concentre en ella una amplia presencia de universidades y laboratorios de primera línea que trabajen en la esfera de la movilidad y acusa cierta carencia de compañías en este ámbito. Los expertos inciden en las sólidas redes multimodales que existen, pero señalan la necesidad de acelerar el desplazamiento activo (a pie y en bicicleta) y del transporte público en los próximos años. Queda en evidencia que las nuevas costumbres del ciudadano marcan la transformación de la circulación en Madrid.
Esta movilidad responsable se ha convertido en el patrón de la conducta viaria de los habitantes de Madrid. Los datos del último mes de 2023 así lo avalan: el 54 por ciento de los viajes que se realizan a diario en la capital se efectúan de manera sostenible frente al 46 por ciento en vehículo privado. Este porcentaje supone un dos por ciento más que en el mismo periodo de 2022.
De los 1.156.608 desplazamientos más registrados de media con respecto a 2022, el 71 por ciento se da en los parámetros de movilidadsostenible. Los viajes sostenibles superaron en diciembre los 6,8 millones de media al día, 820.000 más que en el mismo mes de 2022.
Teniendo en cuenta solo el transporte público, el número de trayectos llegó a los 3,3 millones diarios, frente a los 2,9 millones del año anterior. En cuanto al número de viajeros, se experimentó un aumento del 10 por ciento respecto a 2022 y se contabilizaron de media 12,6 millones de viajes diarios frente a los 11,5 millones de 2022.
De los desplazamientos en vehículo privado, un 44,4 por ciento unió Madrid y las zonas limítrofes de la ciudad y el 34,1 por ciento tuvo lugar en el exterior del perímetro de almendra central. En lo que se refiere a los trayectos entre el interior y el exterior de la M-30, el 13,8 por ciento de los desplazamientos se llevó a cabo en vehículo privado y el 7,4 por ciento tuvo lugar en la principal vía de circunvalación de la ciudad.
La Comunidad de Madrid dispone de 2.568,511 kilómetros de carreteras de la red regional. El Ayuntamiento de Madrid mantiene la competencia directa de la autovía de circunvalación M-30, lo que incluye el anillo de túneles y enlaces del tramo sur. Madrid Calle 30, sociedad adscrita al Área de Medio Ambiente y Movilidad del Ayuntamiento de Madrid, se encarga de su explotación, conservación y mantenimiento.
Cuando se cumplen 50 años de la inauguración de los cuatro primeros tramos de la M-30 y el 20 aniversario desde que el Ayuntamiento gestiona esta vía de circunvalación, clave para el funcionamiento de la capital, el Ejecutivo de José Luis Martínez-Almeida ha anunciado que, en 2025, el Ayuntamiento de Madrid comprará el 20 por ciento de Madrid Calle 30 que gestionan manos privadas desde 2005 (una UTE formada por las empresas Ferrovial, ACS y Vinci). Así, a partir de 2026 Calle 30 será cien por cien municipal, con lo que la capital se ahorrará más de 50 millones de euros al año.
Autopista esencial para las comunicaciones en la ciudad y la región, la M-30 destaca como la vía más concurrida de España, con un promedio diario de 1,3 millones de trayectos de vehículos, alcanzando picos de hasta un millón y medio de desplazamientos en un día. Esto equivale a aproximadamente 475 millones de vehículos y 570 millones de personas al año.
El Plan Estratégico de Seguridad Vial del Ayuntamiento de Madrid, aprobado en 2021 y con el horizonte fijado en 2030 con las obras de mantenimiento y mejora del firme, ha propiciado la reducción de os accidentes de tráfico en la capital en un 7,8 por ciento en 2022. Los siniestros con víctimas se han reducido un 13 por ciento, pasando de 10.692, en 2019, a 9.300, en 2022, un descenso de fallecidos (40 por ciento menos), de heridos graves (8 por ciento menos) y leves (17,8 por ciento menos).
Además, el año 2024 será clave para el comienzo de las obras de soterramiento de la A-5, entre el Paseo de Extremadura y la Avenida de los Poblados, que empezarán a ejecutarse en octubre. También se contempla que culmine la redacción del proyecto del soterramiento del tramo final de Castellana para su posterior licitación, así como el de la M-30 a la altura del puente de Ventas.
En el anuncio del proyecto de este soterramiento, el alcalde José Luis MartínezAlmeida señaló que Cibeles ha reservado para la A-5 una inversión de 400 millones de euros en un contrato plurianual. La obra consiste en alcanzar el subsuelo después de la Avenida del Padre Piquer y llegar hasta Batán, donde se habilitará una nueva glorieta en la Avenida de los Poblados. Además, se trabajará entre Batán y la Avenida de Portugal con el objetivo de establecer la conexión del nuevo túnel con el que ya existe junto al paseo de Extremadura. Este proyecto no solo busca mejorar la movilidad en la ciudad, sino también optimizar la accesibilidad y la eficiencia del sistema de transporte en estas zonas claves de Madrid.
Enterrar la A-5 a su paso por la Avenida de los Poblados, en Latina, constituía una de las prioridades que el alcalde de Madrid, José Luis Martínez Almeida, anunció en la primera Junta de Gobierno de su segundo mandato, cumpliendo así una promesa del programa electoral de 2019.
Asimismo, la agenda del soterramiento de la Castellana a la altura de las Cinco Torres establece como primer punto la elaboración del proyecto por parte del Consistorio. La visión del Ayuntamiento abraza el diseño de un gran bulevar para ocultar bajo tierra el tramo norte de la Castellana en una especie de réplica del proyecto de la A-5. Esta gran zona peatonal desembocará en el futuro Madrid Nuevo Norte y conectará el distrito de Chamartín con el de Fuencarral-El Pardo.
El nuevo escenario de la ciudad en esta zona dispondrá de una gran plataforma de más de un kilómetro y medio de longitud que recorrerá el Paseo de la Castellana desde la calle Sinesio Delgado hasta el hospital de La Paz con espacio para tres carriles por donde circularán el transporte público, las bicicletas y los vehículos privados.
Tanto el cubrimiento de la zona norte del Paseo de la Castellana como el de la M-30 a la altura del puente de Ventas buscan la mejora de la circulación peatonal mediante la habilitación de nuevas vías de comunicación entre distritos y zonas verdes. La previsión del comienzo de la obra del cubrimiento de la M-30 en Ventas se sitúa a finales de 2024 y unirá el distrito de Salamanca y Ciudad Lineal con un jardín de 20.000 metros cuadrados. El presupuesto de licitación con el que cuenta el Ayuntamiento para este proyecto ronda los 60 millones de euros, un compromiso municipal con la mejora de la movilidad y la creación de espacios públicos verdes en áreas estratégicas de Madrid.
Madrid se mueve y también sus peatones, como reflejan los datos recogidos por la red de estaciones de medición de flujos peatonales del Ayuntamiento, gracias a la instalación de cámaras de visión artificial.
En la ciudad se registran de media más de 3,3 millones de desplazamientos a pie a diario. Entre las arterias urbanas más transitadas, Gran Vía y Fuencarral se alzan como protagonistas indiscutibles en los distritos Centro y Chamberí. La red que analiza la movilidad peatonal en Madrid se compone de 30 estaciones distribuidas en 28 puntos de la ciudad, y trazan un mapa detallado.
La información relativa a la Gran Vía en 2023 señala que por esta calle transitan 141.061 personas de media al día por ambas aceras. El tráfico peatonal por los números impares es superior, con 77.053 viandantes, frente a los 64.008 de los pares. El pasado 8 de diciembre, en pleno puente de la Inmaculada, se batió el récord de movilidad peatonal con 265.000 personas en ambas aceras. La calle Fuencarral, asimismo, registró un tráfico de 37.376 peatones de media al día y el récord se alcanzó el 17 de diciembre con 52.000 transeúntes.
Otra pata importante del transporte público se asienta sobre la Empresa Municipal de Transportes (EMT), que desempeña un papel protagonista para que la capital obtenga mejores registros de calidad del aire. Desde finales de 2022, Madrid es la primera gran ciudad de España, y una de las primeras de Europa, con una flota cien por cien de autobuses propulsados por energías limpias gracias a la eliminación de la totalidad de los autobuses diésel del servicio diario para cumplir con los requerimientos de la Directiva Europea de Vehículos Limpios. Los proyectos estratégicos de la EMT dan sus frutos mediante la progresiva electrificación de la red de líneas de autobuses madrileños, la transformación de las infraestructuras de la compañía en busca de la descarbonización y la incorporación inminente de modelos de autobús propulsados por hidrógeno.
Junto a Londres y París, Madrid se posiciona entre las capitales europeas con mayor dotación de autobuses eléctricos. Así, el Ayuntamiento ha anunciado la adquisición de 100 nuevos autobuses eléctricos. A finales de este año, la EMT dispondrá de 440 autobuses eléctricos cero emisiones y ya en 2025, el 25 por ciento de la flota será eléctrica.
La descarbonización de la flota municipal de autobuses es uno de los principales objetivos marcados por el Ayuntamiento con inversiones millonarias contempladas por el Plan Estratégico de EMT hasta 2025.
Además, el suburbano constituye una manera eficiente, rápida y económica de moverse por la ciudad. Cuenta con una amplia red de puntos repartidos por la capital y también por 13 localidades más. La línea 9 llega a los municipios de Rivas-Vaciamadrid, La Poveda y Arganda del Rey; MetroSur (línea 12) recorre Alcorcón, Móstoles, Fuenlabrada, Getafe y Leganés; MetroNorte (línea 10) comunica con Alcobendas y San Sebastián; MetroEste (línea 7), con Coslada y San Fernando de Henares; y Metro Ligero Oeste (líneas 2 y 3) se acerca a Pozuelo de Alarcón y Boadilla del Monte. Una opción sostenible para desplazarse en Madrid, como prueban sus 662 millones de viajeros de Metro que cerraron el año 2023.
Ocho estaciones y cuatro kilómetros de longitud. Así era la primera línea de Metro de Madrid que se inauguró el 17 de octubre de 1919 entre Cuatro Caminos y Sol. Casi cien años después, más del 75 por ciento de los habitantes dispone de una boca de Metro a menos de 600 metros de su hogar. Desde aquel primer viaje que realizó el rey Alfonso XIII, Metro se ha expandido de manera exponencial en paralelo al incremento demográfico y económico experimentado por la Comunidad de Madrid, hasta los 295 kilómetros y 302 estaciones de la red actual. Es la quinta red del mundo en número de estaciones, por detrás de los Metros de Londres, Nueva York, Shanghai y París, y la octava red en extensión por detrás de los metros de Nueva York, Londres, Pekín, Guangzhou, Seúl, Shanghai y Moscú.
La red de Metro de Madrid la componen 12 líneas convencionales y el ramal que une Ópera con Príncipe Pío. Además, otras tres líneas deMetro Ligero suman un total de 27,78 kilómetros y cuentan con 38 estaciones.
Otro transporte imprescindible en la movilidad diaria por la Comunidad de Madrid, el Cercanías, conecta la bulliciosa metrópoli con su área metropolitana y las principales localidades de la región. Esta red ferroviaria, sobre la infraestructura gestionada por Adif, se extiende con una trama eficiente que abraza gran parte de la región, alcanzando incluso localidades periféricas, como Azuqueca o Guadalajara, y la estación del Puerto de
Cotos, ya en Segovia.
Esta red de transporte ferroviario despliega un total de diez líneas operativas, serpenteadas por 370 kilómetros de vías férreas. A lo largo de este entramado se reparten 90 estaciones, de las cuales más de 20 proporcionan conexiones cruciales con el Metro de Madrid, fortaleciendo aún más el sistema de transporte público intermodal.
En días laborables, Cercanías Madrid realiza alrededor de 1.385 circulaciones diarias, pudiendo transportar un total de 880.000 viajeros, lo que le convierte en un servicio vertebral del sistema de transporte en la región.
El desplazamiento en bicicleta también juega un papel fundamental en la movilidad sostenible. En este ámbito, conviene destacar Bicimad, el sistema público madrileño de bicicletas eléctricas, que dejó de ser gratuito el pasado 1 de febrero. Gracias a esta gratuidad, que comenzó en marzo de 2023 y con el objetivo de incentivar la movilidad ciclista en la capital, el sistema alcanzó 7,69 millones de viajes en el año 2023, récord absoluto desde su lanzamiento hace una década. La expansión de Bicimad tiene que ver con su presencia en los 21 distritos de Madrid y con la sustitución de las bicicletas antiguas por un modelo más nuevo (una flota de 7.500).
El sistema ha evolucionado hacia uno más equitativo en Madrid. Ahora, los usuarios tienen la opción de beneficiarse de una plataforma basada en una tarifa plana mensual de 10 euros o pueden abonar 50 céntimos por cada media hora de viaje. A partir de los 60 minutos de viaje, cada media hora o fracción alcanza un coste de tres euros. Ya en enero de 2024, se implementó un nuevo proceso mucho más simple que, además, permite a
los turistas usar estas bicis solo con la tarjeta de crédito.
La presencia de estas estructuras repartidas por la ciudad de Madrid ha supuesto una revolución que universaliza esta opción de transporte público. Con un número de estaciones que supera las 600, la capital puede presumir de ser la primera ciudad de Europa que dispone de un sistema público de bicicletas eléctricas de alquiler que llega a casi todos los rincones de la ciudad.
Por otra parte, el reciente cambio en la normativa para los patinetes eléctricos obliga a los usuarios de los vehículos de movilidad personal (VMP) a contar con un certificado de homologación. Los patinetes adquiridos antes de enero podrán circular sin este documento hasta el 22 de enero de 2027. En la placa informativa del patinete figurará el número de certificado del vehículo y sus características: velocidad máxima, marca y modelo, número de serie y año de fabricación. La homologación del patinete eléctrico requerirá la intervención de un organismo autorizado.
Los usuarios de patinetes eléctricos deben cumplir, además, con la legislación vigente que obliga a que sean operados solo por la persona que conduce y deben circular por carriles bici, si los hubiera, o por la calzada, pero nunca por las aceras ni por zonas peatonales. Travesías, vías interurbanas, autopistas y autovías representan coto vedado para estos vehículos. Además, no se permite el uso de auriculares o teléfonos móviles mientras se circula. En Madrid pueden circular por túneles urbanos si disponen de equipación de iluminación homologada.
Para avanzar en movilidad sostenible, Madrid debe aumentar su tasa de coches eléctricos. Los vehículos bonificados desde el punto de vista medioambiental incluyen automóviles con motor eléctrico, híbridos con catalizador, enchufables, de gas o bioetanol. Según datos proporcionados por el Área de Hacienda y Economía, la cifra total de estos vehículos alcanza los 116.106. Aunque Madrid lidera España con un 6,4 por ciento de su
parque automovilístico, aún se encuentra rezagada en comparación con otros países europeos.
En esta línea, las compañías de VTC se han comprometido con la descarbonización de su actividad y apuestan por una nueva estrategia en busca de las cero emisiones. En el sector del taxi, el 90 por ciento de la flota en Madrid cuenta con etiqueta Eco o Cero emisiones gracias a distintos factores en los que también influyen las subvenciones municipales que aspiran al cambio total en el sector.
Una consecuencia crucial del aumento de la movilidad sostenible se evidencia en la mejora de la calidad del aire. Madrid ha cumplido en 2023 por segundo año consecutivo la Directiva 2008/50/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 21 de mayo de 2008, relativa a la calidad del aire ambiente y a conseguir una atmósfera más limpia en Europa, tras conseguir los mejores registros de dióxido de nitrógeno de su historia desde 2019, cuando se estableció Madrid 360. Los resultados han sido niveles de dióxido de nitrógeno (NO2) de 36 microgramos por metro cúbico (μg/m3) en 2023, cuando el máximo permitido se sitúa en 40 microgramos por metro cúbico.
A estos buenos resultados contribuye la Estrategia de Sostenibilidad Ambiental Madrid 360, un compromiso adquirido para limitar las emisiones en la capital y convertirla en una ciudad sostenible. Así, se compatibilizan la lucha contra el cambio climático y el desarrollo económico. Para ello, el Ayuntamiento de la capital impulsa la transición hacia sistemas de climatización eficientes, la renovación de flotas, el fomento del transporte público, la integración de los medios de transporte y el refuerzo de la seguridad vial y la innovación. Se espera que la ciudad al completo sea declarada Zona de Bajas Emisiones de forma progresiva en 2025.
La ciudad mira al futuro desde sus grandes plataformas de transporte. La reforma de la estación de Madrid-Chamartín Clara Campoamor busca duplicar la capacidad de la alta velocidad y el vestíbulo de viajeros de la estación, facilitar la conexión con otros transportes urbanos y maximizar las vías y andenes destinados a Cercanías y a la red de media y larga distancia. La inversión total asciende a 326 millones de euros. Desde el 23 de diciembre de 2023, se ha entrado en una nueva fase de las obras de renovación en el ámbito de Cercanías con la que se recuperará el tráfico ferroviario entre este enclave y Nuevos Ministerios por el túnel de Sol. Las obras proporcionarán a la estación más espacio, más fluidez ferroviaria y más conexiones de Cercanías con alta velocidad y Metro.
Por otra parte, la ampliación del aeropuerto Adolfo Suárez-Madrid Barajas va a suponer un importante cambio de fisonomía de la capital. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, anunció el pasado mes de enero una inversión millonaria para la ampliación de estas infraestructuras cifrada en 2.400 millones de euros.
El objetivo central consiste en dotar de mayor cobertura a las conexiones con el continente americano y abrir nuevas rutas internacionales. La ampliación servirá para incrementar la capacidad operativa del aeropuerto, desde los 60 millones de pasajeros de la actualidad a más de 90 millones en 2031. Con esta extensión, Madrid se convertirá en el tercer mayor aeropuerto del planeta en número de pasajeros, por detrás del Aeropuerto Internacional de Pekín, con 96,51 millones, y el Aeropuerto Internacional Hartsfield-Jackson de Atlanta, que registra un tráfico de 107,39 millones de pasajeros.