La segunda mesa de las II Jornadas de Vivienda y Energía, organizadas por Madridiario, titulada ‘Un nuevo urbanismo para Madrid’, ha plasmado las claves del desafío que está por llegar en el mundo del urbanismo, tras años de “bloqueo” administrativo. Unos retos que pasan por una administración “más ágil” eliminando todo tipo de "encorsetamiento" y con la mirada puesta en las personas y sus necesidades.
En el coloquio, moderado por la directora de Madridiario, María Cano, han participado Carolina Roca, presidenta de Asprima y Esther Valdés, experta en Sostenibilidad y Paisajes en la UCJC. Ambas intervenciones han expuesto la necesidad de crear un “nuevo urbanismo” pensado en “cubrir las necesidades de la gente” y “orientado a generar un barrio”.
Para ello, Roca tiene claro que la legislación juega un papel fundamental, pues en los últimos años ha seguido una “senda intervencionista” que lo que ha provocado es que el urbanismo haya pasado de ser “un medio a un fin en sí mismo” y, por lo tanto, no puede cumplir con “esa función social que es dotar de esas infraestructuras tan importantes como son las viviendas”.
Ese “encorsetamiento” de las leyes en los últimos cuarenta años ha afectado “de lleno al acceso de la vivienda”, un problema que “siempre ha existido, pero que nunca había llegado a la dimensión en la que estamos ahora”. Por esta razón, es necesario un nuevo urbanismo que acerque la inversión privada que es la encargada de “generar ciudad, gracias a las leyes del suelo, que son muy sociales”. “Digamos que el urbanismo es nuestro granero que genera nuestra materia prima para generar vivienda protegida. Con este urbanismo encorsetado se generan tiempos de maduración larguísimos para desarrollar suelo. Durante estos 20 años, ha sido una carrera de obstáculos con la que es totalmente imposible atraer inversión privada”, apunta.
Una legislación que - según Roca - se debía de haber “cambiado mucho antes” para “conseguir dar solución a un problema de infraproducción de vivienda”.
“Envidio otros sectores que sí que pueden irse adaptando”
Madrid se encuentra en una “situación clarísima de infraproducción de vivienda”, pues tan solo el año pasado ha puesto en mercado unas 16.000 viviendas frente a los 40.000 hogares de promedio que debe satisfacer. Unos datos que se agrandan si se tiene en cuenta que desde hace más de 15 años se está infra-producciendo vivienda.
“Es hora de que la administración se ponga del lado de los desarrolladores para sacar los desarrollo urbanísticos. Es una condición necesaria e indispensable para no infra-producir lo que la demanda necesita, que es donde generas una tensión y se empieza a especular”, señala Roca.
Según ha explicado Valdés, por lo general primero se construye y luego se piensa en lo que la gente necesita en su día a día sin cambiar el paradigma económico. Sin embargo, la experta en Sostenibilidad y Paisajes en la UCJC, cree que las “personas y sus necesidades deben de estar en el centro”. “Si pensamos en las personas, todo lo demás en mucho más fácil. Por ejemplo, si empezamos a cambiar la movilidad pensando en nuevos modelos de ciudad a 15 minutos, tenemos barrios vivos adaptados a una nueva concesión de ciudad que da servicio a esos elementos fundamentales, que son los que tiene que cumplir una ciudad”, manifiesta.
Para Valdés, si se eliminan los coches de las calles, la gente pasará a invadir las vías y el urbanismo estará “mucho más pensado para las personas”, haciendo ciudades “más seguras y mucho más saludables”. “De esta manera, fomentas la vida de barrio haciendo la compra en los centros más cercanos y luchas contra la soledad no deseada porque la gente si hace barrio está más acompañada”, recalca.
Los refugios climáticos, según Valdés, son necesarios para que Madrid afronte las altas temperaturas: "Madrid es la ciudad con una isla de calor de ocho grados y media de diferencia de temperatura entre el centro de Madrid y la periferia. Los pavimentos y las fachadas no hacen que el calor se disipe, eso solo se consigue con la vegetación. Hacer ciudades erdes es imprescindible".
La jornada ha podido seguirse por streaming en Madridiario y también en redes sociales bajo el hashtag #VivirEnMadrid. El evento ha estado organizado por Madridiario y patrocinado por la Universidad Camilo José Cela, PreZero, BBVA y Los Cerros. Asimismo, han colaborado el Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid (COAM), The Westin Palace Madrid y Diariocrítico.com.