Se avecinan curvas para la Consejería de Educación, Ciencia y Universidades de la Comunidad de Madrid. Al cese del hasta la fecha viceconsejero de Política Educativa, José Ignacio Martín Blasco, se suman ahora las huelgas docentes programadas para los próximos 8 y 21 de mayo, así como la concentración prevista frente a la sede de la propia consejería el día 22. En disputa, la recuperación del horario anterior a 2011. O lo que es lo mismo, la reducción de 25 a 23 horas lectivas en las etapas de Educación Infantil, Primaria y Especial, así como de 20 a 18 en Secundaria. La oferta del departamento que dirige Emilio Viciana, menos ambiciosa y, además, en diferido, pasa por recortar una hora semanal a los profesores no tutores de Secundaria y Formación Profesional (FP) con vistas al curso 2026-2027. El resultado, una ruptura de las negociaciones por un nuevo Acuerdo Sectorial que no ha hecho más que avivar el descontento de los sindicatos. Las movilizaciones “en defensa del bienestar del alumnado y la educación pública madrileña”, a las que están llamadas miles de profesionales, continúan, por ende, en el horno.
Por si esto fuera poco, la Plataforma Autonómica por la Climatización y Adecuación de los Centros Educativos Públicos, en la que se integran los sindicatos Comisiones Obreras (CCOO) y Unión General de Trabajadores (UGT), la Federación de Asociaciones de Padres y Madres de Alumnos (FAPA) Francisco Giner de los Ríos y la Federación Regional de Asociaciones de Vecinos de Madrid (FRAVM), promete seguir plantando batalla en los próximos meses, en paralelo al incremento de las temperaturas. El objetivo no es otro que recabar los 50.000 apoyos necesarios para presentar una Iniciativa Legislativa Popular (ILP) en la Asamblea de Vallecas y que su propuesta, la puesta en marcha de un plan de climatización en colegios e institutos, sea debatida en Pleno. La recogida de firmas, así como la elaboración de los pliegos que serán finalmente presentados, se prolongará durante los próximos tres meses, hasta mediados de julio, fecha límite fijada por el reglamento de la Cámara. Toda la comunidad educativa podrá sumarse a la iniciativa acudiendo a los puntos de información que comienzan a habilitarse esta misma semana. Asimismo, las distintas entidades que configuran la plataforma convocarán próximamente a sus asociados para exponer todos los detalles del proceso.
“Se trata de adaptarnos al siglo XXI antes de que ocurra una tragedia”
“Ya estamos sufriendo las consecuencias del cambio climático, con temperaturas cada vez más extremas en meses que antes eran templados. En verano mucho más calor y en invierno mucho más frío. La necesidad de climatizar los espacios es algo general. No solo ocurre en colegios e institutos. Sin ir más lejos, la propia Asamblea de Madrid. ¿Te imaginas a los diputados debatiendo a 40 grados? No, ¿verdad? Pues aquí ocurre lo mismo. Los centros educativos, donde nuestros hijos e hijas pasan más de la mitad de su vida, son auténticas islas de calor. Y no hablamos solo de los más antiguos, los que llevan más de 50 años construidos. También los nuevos. Nos encontramos, por ejemplo, patios de asfalto donde no hay ni una sola sombra o salas de comedor que, durante las olas de calor, se convierten en un auténtico infierno. Esto repercute negativamente sobre la concentración, la convivencia y el rendimiento académico. Se trata, por tanto, de adaptarnos al siglo XXI, antes de que ocurra una tragedia, por el bien de los alumnos, pero también de los profesores”, explica la portavoz de la FAPA Francisco Giner de los Ríos, Carmen Morillas, en conversaciones con Madridiario.
A pesar de que ya se han tramitado iniciativas similares en el pasado, incluso en forma de Proposición No de Ley (PNL), desde la Plataforma Autonómica por la Climatización y Adecuación de los Centros Educativos Públicos confían en que el mayor grado de “concienciación” y “sensibilización” de la sociedad en torno al cambio climático permita en esta ocasión legislar al respecto: “Actualmente hay más concienciación y sensibilización sobre todo lo que está pasando con el cambio climático y las situaciones que provoca. Hace algunos años no era así. Recuerdo una ola de calor, hace no demasiado tiempo, que provocó varios golpes de calor entre los alumnos de un centro de Secundaria en Valdemoro. La respuesta de la Consejería fue derivar al alumnado al tanatorio municipal porque allí, decían, se estaba más fresco. ¡Hasta ese punto hemos llegado!”.
Para evitar que este tipo de escenarios vuelvan a repetirse, familias y sindicatos plantean la necesidad de una inversión "urgente y “potente” que permita adaptar los edificios públicos y que “la ciudadanía pueda disfrutar de unas condiciones mínimas y dignas”. Solo así, aseguran, es posible “garantizar el acceso a la educación, que es un derecho fundamental”. Entre las actuaciones propuestas por el colectivo figuran la instalación de nuevos sistemas de calefacción y de aislamiento térmico en las fachadas de los colegios e institutos. También aspectos algo más sencillos, como la colocación de toldos y estores que aporten sombra a patios y aulas. Como guinda al pastel, reclaman asimismo mayor protagonismo para las zonas verdes. El proceso que concluiría, a largo plazo, con “instalaciones energéticamente sostenibles” a partir de “energías renovables”.
Frente a las exigencias de la plataforma, la Comunidad de Madrid defiende su gestión en materia de climatización de los centros educativos. Fuentes de la consejería de Educación, Ciencia y Universidades trasladan a este digital un total de “337 actuaciones” y una inversión de “más de 3,1 millones de euros” para “paliar” el calor en las aulas. Un “esfuerzo presupuestario” que, hasta el momento, ha dado luz verde a la instalación de unidades enfriadoras en suelo radiante, unidades de refrigeración evaporativas, toldos, pérgolas y nuevas ventanas aislantes. A esto, añaden, se suma que “este verano instalaremos unidades enfriadoras en otros 20 centros con una dotación de alrededor de otro millón de euros”. Tales intervenciones son, no obstante, tildadas por familias y sindicatos de “pequeños pasos” –por tanto, insuficientes– y que solo han sido posibles gracias a la “presión” ciudadana: “Queda mucho camino por recorrer”.
Desde el área que dirige Emilio Viciana ponen asimismo el foco en la existencia de un 'Plan de Actuación ante Episodios de Altas Temperaturas' que se encuentra “a disposición de los centros” y que “revisamos y actualizamos cuando es necesario”. Los puntos clave del documento en materia educativa versan sobre la autonomía de los centros a la hora de adaptar su horario, esquivando así las horas más calurosas del día. En la práctica, esto se traduce en cambios horarios para las sesiones de Educación Física, el tiempo de recreo o el traslado de clases y actividades extraescolares a espacios de sombra al aire libre. El texto compromete asimismo al Ejecutivo a mantener un contacto permanente para mantener informados a padres y madres sobre las medidas que se contemplan y a regar “superficies expuestas a la radiación solar directa” para favorecer la “refrigeración por efecto vaporativo”.