Madrid sigue siendo lugar de misterios y leyendas y aunque pudiera asemejarse a una historieta de costumbrismo madrileño, lo que han presenciado en los últimos meses los vecinos del entorno de la calle Santiago, en pleno corazón del distrito Centro, a pocos metros de la Plaza de la Villa, es tan real como las casetas que hoy se sitúan en un viejo solar abandonado desde hace 20 años en pleno corazón de la Villa. Allí, los residentes de la zona han visto como una medianera de poco más de 48 metros cuadrados ha pasado de ser un pequeño descampado abandonado a albergar una tienda de empanadas argentinas, otro puesto de ibéricos, uno más de helados y lucir un mural publicitario donde antes había una pared cubierta por espuma aislante, que ha provocado quejas de los vecinos del edificio aledaño, la denuncia de la oposición y una serie de órdenes de paralización por parte del Ayuntamiento de Madrid.
Si nos situamos en este punto de la calle de Santiago en el centro de la capital, observamos un constante movimiento de maletas, bares a pleno rendimiento, turistas camino a la cercana Plaza Mayor o al no muy lejano Palacio Real, un lugar espléndido para emprender un nuevo negocio. ¿El problema? Suelo inexistente y alquileres muy altos, por eso la existencia de un solar de 48 metros cuadrados en este enclave que, por pequeño que pudiera parecer, ofrece una posibilidad de comercio. Al menos eso debió plantearse la empresa que alquila este espacio que, pese a estar calificado como un uso residencial, optó por instalar tres casetas para la apertura de un puesto de venta de alimentos y bebidas.
Más allá de los gustos gastronómicos actuales, la crónica de este solar, desde el pasado 2023, es la “historia de un despropósito”, como lo califican los vecinos del bloque aledaño afectado que han presenciado cómo el mismo promotor renueva el suelo de este solar, lo cementa e instala allí estas estructuras abiertas al público donde, durante varios meses, vende alimentos con la declaración responsable, hasta que una “denuncia formulada por un particular” activó una inspección municipal que conllevó el cierre de la actividad, tal y como figura en la respuesta de la Agenda de Actividades del Consistorio a una petición de información formulada por el concejal del PSOE en el Ayuntamiento, Antonio Giraldo. El edil traslada a Madridiario sus “dudas” en relación a una actuación sobre un muro de otro propietario a través de la figura de una declaración responsable. Donde además, esta actuación debería cumplir la Ordenanza de Publicidad y medir su incidencia a través de la Comisión Local de Patrimonio por su céntrica e histórica ubicación.
'Volveremos en unos días, cerrado por reformas' se podía leer en las persianas de los tres puestos tras el cierre precipitado, aunque el titular Grupo Collado Urbanismo y Eventos S.L, arrendatario del terreno y de la iniciativa, aprovechó este impase, que todavía perdura, para dar un lavado de cara y redecorar las instalaciones a la espera de la resolución definitiva del Ayuntamiento, un dictamen que llegó el pasado 12 de marzo, cuando la Agencia de Actividades denegó la autorización y declaró la inadmisión a trámite de la solicitud de licencia urbanística de esta actividad.
El departamento municipal señala que la propuesta de la compañía no está contemplada por la Ordenanza Licencias y Declaraciones Responsables Urbanísticas del Ayuntamiento de Madrid. (OLDRUAM). En concreto, la resolución cita el artículo 58 de esta norma que señala “que el Consistorio podrá autorizar por licencia el desarrollo de actividades temporales tanto en locales y establecimientos con licencia o declaración responsable para el ejercicio de una actividad, como en recintos o espacios abiertos, públicos o privados, con instalaciones eventuales, portátiles o desmontables”, por lo que los técnicos municipales han entendido que el nuevo suelo, las tres casetas, el aseo para trabajadores, cuarto de basuras y almacén se aleja del concepto de instalación temporal.
Los amantes de las empanadas argentinas, los ibéricos y dulces tendrán que buscar otra localización para disfrutar de esta mezcolanza de productos, ya que sobre estas tres casetas y sus instalaciones anejas se cierne una orden de demolición por parte del Ayuntamiento de Madrid. Fuentes del Área de Gobierno de Urbanismo, Medioambiente y Movilidad señalan a este medio que desde el Servicio de Inspección y Disciplina se ha tramitado una orden de demolición de las casetas para recogerlas en el proyecto presentado por Collado Urbanismo y Eventos S.L como ‘feria temporal de comercio de alimentación’, con fecha 1 de marzo de 2024, concediéndosele un plazo de un mes para el inicio de esta y un mes más para su ejecución. Esta resolución fue notificada al titular de la compañía el pasado 14 de marzo de 2024, por lo que está aún en plazo de ejecución. Los vecinos del entorno señalan a este medio la celeridad con la que se instalaron y se pusieron en funcionamiento estas casetas, incluso indican que, durante las primeras semanas, llevaban el agua corriente a través de una canalización sobre la vía desde un bar cercano.
Sin empanadas, las intenciones de B.C., titular por Collado Urbanismo y Eventos S.L, pasan ahora por modificar el muro colindante y dejar atrás el antiguo aislante anaranjado que desde hace décadas decoraba la plaza de Santiago para cambiarlo por un futuro mural al estilo de otros que decoran algunas paredes del distrito Centro. Un propósito que se ha enfrentado a varios inconvenientes: en primer lugar, no queda claro de quién es la responsabilidad final sobre esa medianera. Más de 20 años atrás, los archivos muestran que en este enclave se levantó un antiguo edificio de viviendas, mucho antes de que la norma marcase como mínimo 40 metros cuadrados para que un espacio se calificase como vivienda. El viejo inmueble fue derribado y para evitar aislar el edificio contiguo -Conde de Lemos 11-, el anterior titular del pequeño solar cubrió el muro con un poliuretano aislante.
Con las casetas cerradas, B. C. se puso en contacto con la Comunidad de Propietarios del edificio aledaño para ofrecerles la posibilidad de retirar este material, instalar un nuevo Sistema de Aislamiento Térmico por el Exterior (Sate), y una “pintura mural como la que se encuentra en la plaza de Puerta Cerrada”, tal y como se lee en los mensajes de WhatsApp de los propietarios de este inmueble, al que ha tenido acceso este diario. Propone, además, que la intervención se afronte al 50 por ciento entre los vecinos de Conde de Lemos 11 y él. Nada sobre el contenido del futuro mural ni los permisos necesarios a la Comisión Local de Patrimonio, tampoco de la lona que cubriría estas futuras labores con las que B.C. aprovechó para anunciar el estreno de la serie ‘La Reina Roja’ en una conocida plataforma digital, tal y como se puede apreciar en las imágenes.
Los vecinos, junto a su administrador, señalan que estudiarán la propuesta, solicitarán otro presupuesto y la posibilidad de iniciar este arreglo en la pared. Las posibilidades futuras deberán ser debatidas y aprobadas en una junta de vecinos, lo que ha trastocado los tiempos y los planes de B.C., que ha decidido poner en marcha la maquinaria sin el beneplácito de los vecinos, según varios mensajes dirigidos a la presidenta de la comunidad de propietarios a los que también ha tenido acceso Madridiario. En una breve conversación, el titular del solar señala a la presidenta del edificio aledaño que, tras el incendio en un edificio de viviendas en Valencia, está “sumamente preocupado” ya que la medianera está recubierta con poliuretano. B.C. vuelve a insistir en no postergar el inicio de estas obras: “la intención del operador es comenzar las obras el lunes, si tuviéramos que esperar a vuestra junta de vecinos para darme vuestra conformidad, seguramente lleguemos tarde y se eche para atrás a la financiación del 50 por ciento”, señala en sus mensajes. Y continúa con una advertencia: “Si se diera ese caso, me vería obligado a pediros que afrontéis esta rehabilitación vosotros, informando a las administraciones públicas competentes que os relazarían las inspecciones de ITE”. La presidenta de la C.P de Conde de Lemos 11 respondió tajante: “Buenos días, por favor, deja de insistir, ya sabes que cualquier decisión tiene que pasar por junta de propietarios”, al tiempo que le recordó el origen del revestimiento: “Me sorprende la preocupación por un revestimiento que no hicimos, fue el dueño del solar hace 20 años”.
Dos días después de este intercambio de mensajes, el domingo 25 de febrero B.C. registró, ante la Agencia de Actividades del Consistorio, una declaración responsable para la ‘rehabilitación de medianera, eliminación de poliuretano existente y revestimiento en sate con acabado en acrílico’. Más tarde, el jueves posterior, los vecinos de Conde de Lemos 11 comenzaron a advertir movimientos en el citado muro: llegaron los materiales para instalar el andamio. Sin acuerdo con esta comunidad de propietarios y sin contestación oficial del Ayuntamiento, B.C comenzó a montar esta estructura, sujeta a la pared del edficio. Alertados, los vecinos llamaron a la Policía Municipal y está se comunicó con el Cuerpo de Bomberos, que en su informe, al que ha tenido acceso este medio, señaló que en la puesta de este andamiaje “no se observó ningún riesgo que pueda ocasionar a la estructura”. Indicaron además que los agentes de Policía Municipal desplazados a este lugar “no tienen datos suficientes para poder paralizar la obra, pero le recomiendan que no siga hasta que la misma sea revisada por un técnico municipal”. El atestado de bombero señaló que las intenciones de B.C son otras: “La persona que figura como Dirección Facultativa comunicó a Policía Municipal que no va iban seguir su recomendación para proseguir con la instalación del andamio para continuar la obra”.
La Asociación denuncia una "serie de ilegalidades" en el solar
Atónitos, los vecinos continuaron notificando cada avance y movimiento de la colocación de los andamios. Registraron más denuncias ante el Ayuntamiento con una solicitud de visita urgente de la inspección técnica o para la paralización y desmontaje de estos andamios. Contactados por este medio, desde la Asociación Vecinal Ópera Austrias apuntaron que lo sucedido en este solar es "un despropósito desde el primer minuto", que, a su entender constituye una "serie de ilegalidades" de un particular que "se cree con derecho a todo". Señalan además el beneficio económico de B.C. por la colocación de la gran lona durante los trabajos que se realizaban, y solicitan al Ayuntamiento la "aplicación de la norma y no permitir más despropósitos". Para la directiva de la entidad vecinal, la zona Centro se está "convirtiendo en un parque temático".
En los primeros meses de marzo, el andamio ya alcanzaba los cuatro pisos del solar sobre la gran estructura, que ocupaba además algunos puntos de la vía pública, una gran lona publicitaria anunciaba el inminente estreno de la serie en una de las principales plataformas digitales. El séptimo día de ese mismo mes, con el gran anuncio presidiendo la plazuela de Santiago, los vecinos recibieron aliviados y sorprendidos una respuesta por parte del Ayuntamiento. La Agencia de Actividades les informaba que la obra para retirar el aislamiento de poliuretano y, por tanto, la instalación del gran andamio y la lona publicitaria se declaraba “ineficaz” por parte del Consistorio, que ordenó la “paralización y/o cese inmediato de la actuación con la imposibilidad de iniciar o continuar las obras den el momento de adopción de la resolución”. Además, la resolución municipal obligaba a B.C. a “restituir la situación física y jurídica al momento previo a la realización de la actuación como establece el artículo 3 de la Oldruam”
Aunque el titular del solar, de las casetas y del andamiaje recibiese estas resoluciones, su plan continuó. Un equipo de artistas dio un gran lavado de cara a la ya polémica pared. En las redes de los autores del mural compartieron el trampantojo promocional de esta nueva serie. Una ilustración de más de 14 metros que no cuenta con el visto bueno del edificio donde se ha pintado por lo que demandan la puesta de un aislamiento en su muro medianero, pero la gran polémica a la que se enfrentan las pinturas murales es la orden municipal de paralización del que alguien hizo caso omiso y deja este punto del corazón de la ciudad en una compleja situación a futuro.
Fuentes del Consistorio señalan a este medio que, por parte del distrito de Centro, mediante resolución de su coordinadora, el 5 de marzo se ha ordenó la paralización de la ‘rehabilitación de medianera, eliminación del poliuretano existente y revestimiento en sate con acabado en acrílico’ del edificio residencial y consta un expediente de orden de ejecución en virtud de la nota de bomberos poniendo de manifiesto fisuras en muro medianero sin riesgo estructural. Por lo que, más allá de los beneficios que B. C. recibiese a cuenta de la lona publicitaria, el futuro del trabajo de estos artistas pasa por el cumplimiento de la orden, que el responsable del solar desoyó. Ahora, el destino de este pequeño espacio se encuentra en manos de los técnicos municipales que deben hacer cumplir con la resolución de derribo para las tres casetas. Sobre sus 48 metros cuadrados, pocas alternativas. Para el edil socialista, Antonio Giraldo, el Ayuntamiento de Madrid debería “tomar la iniciativa” y adquirir este pequeño espacio para realizar un remate de la plazuela con la instalación de árboles y bancos, a modo de “zona estancial”, en un eje con amplio uso por los peatones.