Madrid

La afición del Rayo hierve ante la posible salida del estadio

(Foto: MDO ).

Almeida pide tener en cuenta a “la masa social" del Rayo

Daniel Jiménez Vaquerizo | Viernes 09 de febrero de 2024

Cuando la noche comienza a ganar el pulso al día, los bares del Mercado de Nueva Numancia comienzan a llenarse de grupos de amigos. Observar bufandas, sudaderas o chapas del Rayo Vallecano no es extraño. A pocos metros, el estadio espera que se aclare su futuro. Por ahora, tanto el Club como la Comunidad de Madrid estudian nuevas ubicaciones mientras que peñas, abonados, aficionados y vecinos alertan contra un posible “pelotazo urbanístico” en los terrenos y auguran una respuesta social si finalmente el club tiene que abandonar su histórica sede en la avenida de la Albufera.

El debate está en la calle, y los alrededores del estadio hierven desde Isabel Díaz Ayuso adelantó en una entrevista con el Diario As que habían comenzado las conversaciones con la directiva del Rayo Vallecano para buscar un nuevo enclave para el estadio: “Estamos hablando con el club para buscar una nueva ubicación porque cada vez es más insostenible que sigan en Vallecas”, señalaba la pasada semana. Sus palabras han retumbado al otro lado de la M-30, en pleno corazón de Vallecas. “Si el Rayo es de aquí, ¿cómo se lo van a llevar?”, se lamenta incrédula, tras la barra, la camarera del bar Líder. Separado por la avenida de la Albufera, cada semana acoge las previas de los aficionados que se reúnen para seguir los partidos del Rayo. “Nuestro establecimiento está ligado al equipo, si no está aquí, no sé qué haremos”. Junto a los carteles que promocionan las ofertas de raciones, una gran bufanda recuerda un año clave en la historia del barrio: 1924, justo la polémica sobre el futuro del estadio llega cuando el club cumple su centenario en una fecha que, para Andrés, vecino de uno de los edificios cercanos al estadio, confiere un mayor dramatismo a la situación “me parece de recochineo”.

Los rayos en una de las puertas de acceso al estadio en la Avenida de la Albufera. Foto: Mdo

Con más de 30 años viviendo junto a lo que considera “su templo”, se muestran resignados ante la situación que se puede avecinar si finalmente la directiva del Club y el Ejecutivo regional deciden que la casa rayista se muda de la que ha sido su ubicación desde 1976: “Harán lo que quieran sin consultarlo con nadie para construir lo que consideren”. No muy lejos del estadio, en los soportales de la calle Sierra del Cadí, las banderas del Rayo y un gran cartel que anuncia la oferta de bocadillos ‘rayito’ acreditan que para muchos aficionados este es otro templo para disfrutar de los partidos. El uniforme de la camarera del bar 'Ven y Verás' lleva en su pecho el logo del club. Mientras sirve el café a varios de los habituales, a primera hora se muestra convencida del cambio de hogar para el Rayo, “si ya lo dice la presidenta Ayuso esta vez sí lo hacen”, se lamenta con cierta incredulidad para los comercios de esta zona, “pasará como en la zona del antiguo Vicente Calderón y allí ahora ningún bar funciona”.

“Quieren ‘desvallecanizar’ Vallecas”

Juan Jiménez Mancha, conocedor de la historia del club y autor del libro Los orígenes del Rayo Vallecano, señala a este medio que, además de la sensación de shock entre vecinos y aficionados, se ha extendido un sentimiento generalizado de dolor. Aunque esta sensación se ha visto acrecentada estos días, para este archivero no es una novedad. Recuerda el cambio de nombre que el club sufrió bajo la administración de la familia Ruíz Mateos, cuando en 1994 Teresa Rivero mutó la denominación Agrupación Deportiva Rayo Vallecano (ADRV) por Rayo Vallecano de Madrid: “Decían que era por tener más facilidad para tener subvenciones, pero la intención era quitarle cierta identidad”. Hoy en día, las siglas ADRV son utilizadas por la gran parte de la afición, contraria a la gestión del presidente del Club. Jiménez señala algo innegable y a lo que se enfrente la directiva del Rayo: una parte fundamental de la esencia del club es su vinculación con la historia del distrito, desde que fue un pueblo “a los de Vallecas les gusta ser ante todo de Vallecas y conservan mucha identidad propia”. Apunta además a los posibles intereses a futuro del presidente del Club “con un nuevo estadio renovado podría ser más fácil la venta del club”, al que señala también como responsable de la degradación del campo.

Muchos de los comercios de la zona del estadio lucen los emblemas y colores del Rayo. Foto: Mdo

“Es una idea disparatada, como sacar las fiestas del Dos de Mayo de Malasaña, el palo para el barrio sería total”, apunta Juan Jiménez. Señala además que el impacto económico de la mudanza no se quedaría solo en los locales de hostelería de los alrededores, también en los empleados que genera el propio estadio: “En el club siempre ha trabajado gente del entorno, incluso muchos jugadores salen del barrio”. Cuando el Rayo Vallecano llega a su centenario, este escritor critica que la directiva del club no haya planteado ninguna conmemoración concreta: “No van a realizar una publicación y los actos los organizarán el día de antes”. Jiménez recuerda los vínculos y las “buenas relaciones” de Martín Presa con dirigentes del PP y Vox, que en el pasado se visibilizaron con la presencia de Rocío Monasterio en el Palco de Honor, “la relación de la derecha con la afición del Rayo ha sido muy complicada”.

"La salida del estadio haría perder toda la identidad del club"

Para las peñas rayistas, estos días están siendo más cuesta arriba de los habitual. Las constantes llamadas telefónicas de cientos de medios de comunicación saturan a una afición que la pasada semana se enfrentó a una derrota en su propia casa frente al Sevilla. Además de sufrir en el terreno de juego tienen que lidiar con las noticias que para muchos caen como jarro de agua fría. Para Raúl, miembro de la peña ‘Los desperdigaos’, la hipotética salida del estadio haría perder “toda la esencia” del Rayo. Para este aficionado, aquí el club “ha crecido, se ha hecho grande y el barrio es el Rayo”, que rechaza la utilización del argumento de necesitar más butacas, “ahora que estamos en primera todo es lleno, pero cuando los tiempos son duros solo estamos la afición de Vallecas”. “Queremos que arreglen nuestro estadio y también se mantenga”, subraya. Las peñas se reunirán en los próximos días y coordinarán las acciones concretas para responder a las intenciones de la directiva del club y la presidencia regional, que no descarta la convocatoria de protestas.

Del campo de juego al debate político

Miércoles, pasadas las 20:30 de la tarde, caras cansadas en el Pleno de la junta de distrito. “Repetimos la votación por si no se ha entendido”, remarcó Ángel Niño, concejal presidente de Puente de Vallecas antes de pasar la palabra a los portavoces de los grupos municipales.

Los representantes públicos votaban la urgencia de las dos mociones que Más Madrid y PSOE habían registrado para debatir en la sesión. “En contra”, se escuchaba con rotundidad a 800 metros del estadio. Era la portavoz del PP y con su negativa, la única, ya que hasta Vox se mostraba favorable a tratar este asunto, se cerraba la posibilidad de debatir el futuro del campo en su propio distrito. Algunos vecinos ataviados con los colores del club observaban la escena con cierta desesperanza. En el campo de juego político queda otra oportunidad para el debate, ya que los grupos de la izquierda en el Consistorio ya han anunciado que registrarán iniciativas para que Cibeles debata sobre el futuro del campo del Rayo.

Rita Maestre convocó a los medios a las puertas del ‘templo rayista’ para denunciar lo que considera una “crónica de una muerte anunciada y un abandono y maltrato”, tanto de las administraciones como de la directiva del Club. "Queremos que se siga llamando Rayo Vallecano y, por tanto, tiene que seguir ubicándose aquí, en Vallecas", ha reclamado. Por su parte, la edil socialista María Caso, se ha mostrado contundente en redes sociales rechazando la posibilidad de cambio de ubicación para el estadio: “No podemos permitir que por los intereses especulativos de Díaz Ayuso se atente contra un símbolo imprescindible del distrito”, señalaba en su perfil de X.

El alcalde de Madrid, José Luís Martínez-Almeida, no ha querido adelantar acontecimientos y se ha mostrado más cauto que la presidenta regional a la hora de verbalizar futuribles. Consciente de la carga simbólica y de la conexión innegable entre club y barrio ha pedido tener en cuenta a “la masa social" del Rayo Vallecano, para después afirmar que habrá que ir "estudiando alternativas". El debate ahora, además de estar en las calles de Vallecas, pasará a finales de mes al Pleno del Ayuntamiento donde los grupos de la izquierda sudarán la camiseta para defender que el Santa Inés zarpando desde la avenida de la Albufera.

TEMAS RELACIONADOS:


Noticias relacionadas