Los comerciantes de las Calles Preciados, Carmen, Arenal y Adyacentes ya saben cómo va a ser la solución que va a dar el Ayuntamiento de Madrid a la falta de sombras en la Puerta del Sol. La delegada de Obras y Equipamientos, Paloma García Romero, y el concejal de Centro, Carlos Segura, se han reunido esta tarde con la Asociación que los representa, Apreca, para informarles sobre los toldos que el Consistorio tiene previsto instalar en esta céntrica plaza para generar espacios de sombra en los que poder aliviar los calores del verano.
A falta de presentar un proyecto definitivo, la solución que propone el Área de Obras y Equipamientos consiste en una estructura auxiliar de carácter efímero y reversible que permita instalar toldos sobre el paseo semicircular norte de la plaza y sobre los nuevos bancos. Estas protecciones solares se desplegarán solo durante los meses de más calor y se desinstalarán al término de la temporada estival.
La propuesta contempla una serie de mástiles de acero inoxidable anclados en los nuevos bancos de granito a través de tubos roscados que permitan su montaje y desmontaje. Sobre estos elementos rígidos se dispondrán unos tensores anclados a su vez a la fachada de los edificios que conforman la plaza sobre el zócalo comercial. Estos tensores permitirán instalar una serie de piezas textiles de color claro a determinar.
Esta actuación municipal cuenta ya con el visto bueno de la Comisión Local de Patrimonio Histórico y para ella se ha reservado una partida de 308.000 euros en los presupuestos municipales de 2024. Estos parasoles supondrían una alternativa parcial al arbolado, cuya plantación en Sol resulta inviable dado que el subsuelo está hueco por la infraestructura de túneles de Metro y Cercanías y las plantas no podrían enraizar.
La idea de cubrir con toldos las zonas comerciales frente al sol estival no es nueva para Apreca. Desde hace años, esta asociación instala lonas parasoles de colores en las calles de esta zona comercial para proteger a sus visitantes del implacable sol madrileño durante los meses de verano. Las velas de color azul, amarillo y blanco, tienen como objetivo estimular la afluencia de clientes al conseguir amplias zonas de sombra en las zonas centrales de compra de la capital. Todas ellas van ancladas a las fachadas por medio de cables y para su instalación solicitan un permiso al Consistorio cada año.