Cuando se cumplen dos meses del estallido de la conocida como 'guerra del agua', la Comunidad de Madrid, con su presidenta, Isabel Díaz Ayuso, a la cabeza, ha puesto sobre la mesa un nuevo frente en cuanto a los recursos de los que el Ejecutivo de Pedro Sánchez pretendería "privar" a la región: la electricidad. El nuevo Plan de Desarrollo de la Red de Transporte de Energía Eléctrica 2021-2026 estatal desarrollado por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, apuntan desde Sol, aspira, como ya ocurriere a nivel hídrico, a “dejarnos sin la energía que necesitamos para seguir creciendo y consolidarnos como el nudo tecnológico del sur de Europa”.
En concreto, ha explicado la mandataria desde los Desayunos Madrid organizados por Europa Press, la exclusión de financiación -dotada con 276 millones- a los proyectos madrileños pone en tela de juicio el desarrollo de decenas de inciativas, entre las que destaca la puesta en marcha de los nuevos Centros de Procesamiento de Datos y otras infraestructuras digitales vinculadas al sector de la Inteligencia Artificial (IA). En suma, un total de 59 proyectos que supondrían una inversión próxima a los 16.000 millones de euros y la creación de hasta 18.000 puestos de trabajo. Es por ello que desde el Gobierno autonómico han presentado ya alegaciones, sin renunciar a la vía judicial en caso de que estas no prosperen: “Pedimos al presidente que no castigue a Madrid y atienda a nuestras necesidades”.
“Pedimos al presidente que no castigue a Madrid”
Díaz Ayuso ha puesto además el foco en la más que posible fuga de inversores que, a su juicio, traería consigo la negativa a financiar con dinero público las 80 actuaciones previstas en la región y que ahora corren peligro como consecuencia de la falta de energía eléctrica: “Si no se modifica este plan energético, que contradice incluso la Agenda Digital del propio Gobierno central, estaremos relegados a un segundo plano en Europa (…) No necesitamos planes quinquenales, sino un modelo que pueda adaptarse a la velocidad del mercado, cuyas necesidades avanzan a un ritmo sin precedentes”. Así, ha añadido, el plan llega “tarde” y, lejos de resolver los problemas de suministro, “pone en peligro una industria de alto valor añadido como son los Centros de Datos” al “ahuyentar la inversión”.
El documento en cuestión únicamente recoge una de las actuaciones proyectadas región. Se trata de la ampliación de la subestación de Algete que, además, no supondría un coste adicional en las arcas del Estado. Un escenario que situaría a Madrid como “una de las pocas comunidades autónomas que no se verá beneficiada por las nuevas inversiones”, a diferencia, dice, de lo que ocurre en Catalula o el País Vasco. Es, en palabras de la propia Ayuso, una medida “muy traidora” y que, unida al incremento de los impuestos, podría terminar por provocar que la inversión “deje de llegar”. “Los efectos no los veremos hoy, sino en unos años”, ha zanjado a este respecto.
La jefa del Ejecutivo también ha tenido tiempo para cargar, como ya hiciera en anteriores comparecencias, contra la labor del delegado del Gobierno en Madrid, Francisco Martín. Al ser preguntada por la ausencia de diálogo con este nivel intermedio de la Administración, Díaz Ayuso ha asegurado que “no nos han puesto aquí para hacer amiguetes” ni para “estar buscando la foto fácil”. Tras rechazar el “falso consenso”, la presidenta ha puesto de relevancia la necesidad de “ejemplos, datos y hechos” en lugar de “gestos”.
"No nos han puesto aquí para hacer amiguetes"
Por su parte, Martín niega el supuesto "boicot" energético y hace un nuevo llamamiento al "consenso" al insistir en la necesidad de sentarse y dialogar en pos del bienestar de los madrileños. “Hemos vuelto a escuchar un discurso lleno de hipérboles, exageraciones y alarmas que poco tienen que ver con la situación real en la que se encuentra la Comunidad de Madrid y, desde luego, en la voluntad que tiene el Gobierno de España para con esta región. Creo que es grave que la presidenta se crea una décima parte de los riesgos y amenazas que ha planteado en su discurso y desprecie las oportunidades para hablar y resolver esas cuestiones. Por mi parte, a pesar de los desprecios y esa actitud que hemos vuelto a padecer, vamos a mantener siempre la mano tendida y el espíritu de colaboración porque creemos firmamente en que solamente si nos entendemos podremos atender a los verdaderos problemas de los madrileños”, ha replicado.
Las declaraciones llegan tras varias semanas de polémica, enfocada en los últimos días en torno a la crisis -con reyerta incluida- de los migrantes acogidos en el Centro de Emergencia y Derivación habilitado en Alcalá de Henares o el “caos” en los accesos por carretera al puerto de Navacerrada durante el fin de semana. Con el objetivo de aclarar estas y otras cuestiones, delegación de Gobierno y la consejería de Medio Ambiente que lidera Carlos Novillo se han emplazado a una reunión este mismo miércoles.
Siguiendo idéntica línea argumental del delegado, la portavoz de Más Madrid en la Asamblea, Manuela Bergerot, no ha dudado en tildar de "cortina de humo" las críticas de la presidenta, a la que exige centrar sus esfuerzos en un "plan de reindustrialización verde" para impulsar la soberanía energética del territorio. Las palabras de Díaz Ayuso son interpretadas por Bergerot como una muestra más del empleo "personalista" de las instituciones en su pugna con el Gobierno de España: "Hace unos meses vimos cómo denunciaba que nos iban a dejar sin agua en la Comunidad de Madrid y ahora sin electricidad. Es otra cortina de humo en su constante campaña personalista".