Política

El conflicto entre Israel y Palestina vuelve a caldear la Asamblea

Isabel Díaz Ayuso (Foto: Chema Barroso).
Fernando Rodríguez | Jueves 19 de octubre de 2023

A pesar de haber copado la práctica totalidad del Pleno celebrado el pasado viernes, la escalada de la violencia en el conflicto entre Israel y Palestina y, muy especialmente, el ataque al hospital Ali Ahli al Arabi, cuya autoría permanece aún en entredicho, han vuelto a caldear los ánimos en la sesión de control al Gobierno celebrada este jueves en la Asamblea de Entrevías. A los habituales rifirrafes entre la presidenta, Isabel Díaz Ayuso, y la líder de la oposición, Mónica García, se han sumado en esta ocasión varios actores secundarios, como el portavoz Popular, Carlos Díaz-Pache, o el número dos en la bancada de Más Madrid, Javier Padilla. Entre descalificativos como "antisemitas" y "genocidas", otros debates candentes como el polémico viaje de la presidenta a Nueva York, la reapertura de la causa contra Ayuso por las muertes en las residencias de mayores durante la pandemia o el “adoctrinamiento” en las aulas.

La pregunta de la discordia, lejos de oriente próximo, versaba, al menos en origen, sobre “la atención recibida por los mayores en las residencias de la Comunidad de Madrid”. El tono, sin embargo, se elevaría ya durante la formulación a cargo de Mónica García. Al “millón de personas en lista de espera en la región”, la comida “basura” que se sirve en los centros de mayores o la “responsabilidad” en torno a los “protocolos de la vergüenza”, la portavoz optaba en esta ocasión por añadir un nuevo ingrediente a su recete argumental: los “niños asesinados” fruto de los “bombardeos a escuelas y hospitales” en la Franja de Gaza. Breve y concisa, Díaz Ayuso respondía sin entrar al trapo: “Ofrecemos más recursos que nunca, con mayor presupuesto para personal y alimentación. Siga esperando a que un juzgado haga lo que usted no puede: frenarme políticamente”.

"Empiezo a pensar que es usted antisemita"

El turno de palabra regresaba entonces a Más Madrid. Mónica García lo aprovecharía para recordar varios testimonios reales a cargo de familiares de fallecidos por covid en los primeros compases de la pandemia. “Tarde o temprano tendrán que dar la cara porque las familias tienen derecho a verdad, justicia y reparación”, lanzaba ya con la discusión encauzada de nuevo. La réplica de la presidenta sería la causante de la crispación y de un regreso inesperado a los territorios palestinos. Tras echar en cara el “afán” de su rival político por “retorcer el dolor de las víctimas” y defender el buen hacer de su Administración en la gestión del coronavirus, la presidenta tildaba de “antisemita” la actitud y los “prejuicios” de la fuerza progresista por no acudir a los homenajes a las víctimas del holocausto judío: “Empiezo a pensar que usted no está por la causa palestina, sino que es usted profundamente antisemita”. El espectáculo estaba servido.

Mónica García interviene durante el Pleno (Foto: Chema Barroso)

Afligido por las palabras de Díaz Ayuso, Javier Padilla pedía entonces el turno de intervención al presidente de la Cámara, Enrique Ossorio, apelando al artículo 114.3 de la normativa que regula los debates en el hemiciclo de Vallecas: “Llamar antisemita a todo un grupo parlamentario vulnera nuestro honor. No vamos a permitir que nadie, ni mucho menos la presidenta, ponga en duda el honor de un grupo que siempre ha defendido a todas las víctimas, condenando tanto los actos de Hamás como los del ejército israelí. Nos duele cada niño asesinado, tanto en Gaza como en Israel. Estamos del lado de los derechos humanos porque están convirtiendo Palestina en un gran charco de sangre. Ustedes son el partido de la guerra. Están del lado del genocidio y la desvergüena”. Una intervención que, por ser considerada ofensiva, le ha terminado por costar una llamada al orden a cargo del propio Ossorio.

"Están del lado del genocidio"

Apelando de nuevo al 114.3 en base al término “genocida”, Díaz Pache salía al paso en la defensa del “honor” del Grupo Parlamentario Popular. A su entender, es Más Madrid quien, al “asumir los postulados de Hamás”, traspasa la barrera de los “derechos humanos, escoge “bando” y da “absoluta vergüenza”. Como si de un bucle sin fin se tratase, la diputada de Más Mádrid María Acín invocaba una vez más el articulado. En esta ocasión, la negativa de Ossorio, encaminada precisamente a romper la tónica, resonó en la cámara con un “se acabó”, seguido de una segunda llamada al orden hacia el también diputado progresista Alejandro Sánchez. Llegados a este punto, la pelota regresaba a una Díaz Ayuso convencida de la necesidad de "bajar el tono", acercar posturas en torno a los "derechos humanos" y ajustar su acepción de "antisemita" a lo contemplado en el diccionario de la RAE: "significa hostilidad y prejuicio ante los judíos, su cultura o influencia (...). Y ustedes los tienen".

Polémico viaje a Nueva York

El viaje exprés de la presidenta a Nueva York ha traído consigo críticas de todo pelaje. En el Pleno de la Asamblea no sería diferente. El primero en cargar contra la labor de Díaz Ayuso sería el portavoz socialista, Juan Lobato, quien la acusaba de olvidar la “gestión” para atrincherarse en el “zendalismo”. “Pedro Sánchez va a Nueva York y trae miles de millones de euros en inversión. Usted va y trae una posible colaboración (...). Mientras nosotros ofrecemos propuestas, ¿Dónde está usted? En Barcelona, En Nueva York... Eso es puro zendalismo. No pone ni un euro y lleva dos años vendiendo lo mismo. Mientras a usted la graban, España se queda atrás. Madrid puede ser mucho más que conciertos de 800.000 euros. Póngase a gestionar de verdad”, reprochaba.

"Pedro Sánchez parece el Príncipe de Zamunda"

El guante ha sido recogido con gusto tanto por la propia presidenta como por su segundo de a bordo en la cámara. Mientras Díaz Ayuso defendía “una agenda breve pero muy intensa” en Estados Unidos, lo que permite “atraer inversión” para “generar riqueza y empleo”, Díaz-Pache se encargaba del trabajo sucio al criticar con dureza la labor de Pedro Sánchez al frente del Ejecutivo central: “El señor Pedro Sánchez es doctor opacidad porque le han exigido información sobre sus viajes hasta la Audiencia Nacional. Ha reconocido que ha usado más de 600 veces el super puma o el Falcon, va por todo el mundo con un séquito que parece el Príncipe de Zamunda. Ha estado en Nueva York hace menos de un mes con 107 personas. ¿Alguien sabe qué hacían allí o cuánto ha costado?”. En cuanto a su socia de Gobierno, Yolanda Díaz, Pache no ha dudado en acusarla de haber sido “reprendida varias veces por el Consejo de Transparencia por no informar por los costes y finalidad de sus viajes por toda América para, como ella dice, ensanchar la democracia”. Como bonus track, el portavoz ha mostrado el retrato de Reyes Maroto justificando la política de pactos con EH Bildu en una entrevista concedida al diario El Mundo. Y es que, para los Populares, el partido vasco "no ha aportado nada a la democracia española".

Díaz-Pache muestra la última entrevista de Reyes Maroto (Foto: PP de Madrid)

Adoctrinamiento en las aulas

En la línea de la Proposición No de Ley registrada por Vox en su cruzada contra el adoctrinamiento en las aulas y que será debatida esta misma tarde en la Asamblea, la líder del partido en Madrid, Rocío Monasterio, inauguraba la ronda de preguntas de control al Gobierno exigiendo medidas eficaces para evitar que “los activistas LGTBI y trans sigan entrando en los colegios" públicos, privados y concertados para "adoctrinar a nuestros hijos”: “Los niños cada día saben menos de Matemáticas, menos de Literatura, no saben recitar a Lorca, no saben situar la península de Kamchatka ni el Ebro, pero saben mucho de género, de trans, de Agenda 2030... saben mucho de lo que les enseñan los activistas que van a los colegios”. Asimismo, considera que el envío de los agentes de inspección educativa a revisar los libros de textos “como si fueran la policía de la moral”, no es la solución pues los manuales continúan “trufados” de contenidos propios de la “agenda comunista”.

Con el objetivo de sofocar el incendio y evitar una nueva discusión en torno al pin parental, Díaz Ayuso ponía el foco en el “enorme trabajo” de la Comunidad para “combatir el adoctrinamiento” a través del Plan para la Libertad, la Pluralidad y la Calidad Educativa. Siempre, eso sí, “dentro de la competencia del 40 por ciento que nos permite la ley”. “¿Cuáles son sus alternativas? ¿Devolver las competencias a Pedro Sánchez?”, espetaba de vuelta. “Las activistas entran en los colegios en base a las leyes de la Comunidad. Si usted no tiene ninguna competencia, cierre la consejería de Educación”, respondía Monasterio.

Con respecto a la bronca entre PP y Más Madrid en torno al conflicto palestino-israelí, la portavoz de Vox aboga por primar la "educación", la "amabilidad" y la "moderación" en los debates que tengan lugar en la Asamblea: "Yo invito a los señores del Partido Popular y a los señores de más Madrid a que sean capaces de hacer política pensando luego en qué pensarán los niños madrileños cuando les vean".


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